¿Pueden ocurrir milagros? Hume y sus críticos
El célebre argumento de David Hume contra creer en los milagros, expuesto con toda su fuerza y con las principales respuestas. Contado con imparcialidad.
Fundamentos
¿Qué es un milagro?
- Un milagro suele definirse como un acontecimiento causado por Dios que supera los poderes ordinarios de la naturaleza.
- No es simplemente algo raro o inexplicado, sino un acto especial de una deidad.
- La pregunta de fondo: ¿podría alguna vez la evidencia hacer razonable creer en uno?
- Esta presentación se centra en el desafío clásico de David Hume.
Idea clave: El debate no es si ocurren cosas extrañas, sino si un testimonio podría justificar creer que Dios actuó.
Fuente: Antecedentes en R. Swinburne, The Concept of Miracle (1970).
El argumento de Hume
El planteamiento
- El ensayo «De los milagros», de David Hume, apareció en 1748.
- Define un milagro como una «violación de las leyes de la naturaleza».
- Esas leyes están respaldadas por una «experiencia firme e inalterable».
- Así, dice, la evidencia contra cualquier milagro es máxima por definición.
Fuente: D. Hume, Investigación sobre el entendimiento humano, §10.
El argumento de Hume
La máxima
- Su regla: ningún testimonio basta, a menos que su falsedad sea más milagrosa que el hecho que relata.
- Hay que sopesar lo improbable del suceso frente a lo improbable de que los testigos se equivoquen o mientan.
- El testimonio humano a menudo se equivoca; las leyes de la naturaleza rara vez parecen fallar.
- Así, la persona sensata ajusta su creencia a la evidencia y rechaza el milagro.
La regla de Hume: Cree en un milagro solo si el error de los testigos fuera aún más asombroso que el propio milagro.
Fuente: Hume, Investigación §10.1.
El argumento de Hume
Sus observaciones prácticas
- Hume añade que los relatos de milagros se concentran entre los «ignorantes y bárbaros».
- Cada religión rival afirma tener milagros, de modo que se anulan unos a otros.
- A la gente le encanta lo maravilloso y tiene motivos para creer y para embellecer los relatos.
- Son cautelas sociológicas, no pruebas estrictamente lógicas.
Fuente: Hume, Investigación §10.2.
Respuestas
La definición de «violación»
- Los críticos sostienen que definir un milagro como una «violación de la ley» carga los dados.
- Las leyes describen lo que la naturaleza hace por sí sola; un agente libre podría actuar dentro del sistema.
- Según el teísmo, un milagro no es que la naturaleza se quiebre, sino que Dios añade una causa.
- Por eso la definición de Hume puede presuponer tácitamente que la naturaleza es cerrada, que es precisamente el punto en disputa.
Nota honesta: Si Dios existe, un milagro no es que la naturaleza falle, sino que entra en escena una nueva causa. La definición de Hume presupone un sistema cerrado.
Fuente: J. Earman, Hume's Abject Failure (2000).
Respuestas
La probabilidad, bien aplicada
- John Earman, filósofo secular, sostiene que el razonamiento de Hume es confuso.
- Según la probabilidad bayesiana, un testimonio fuerte e independiente puede elevar una probabilidad previa baja.
- «Las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria», pero la evidencia puede ser extraordinaria.
- Hume trata erróneamente la probabilidad previa contra los milagros como prácticamente imbatible.
Idea clave: Incluso un suceso muy improbable puede volverse creíble con suficiente testimonio independiente y fiable: la matemática de la que Hume carecía.
Fuente: J. Earman, Hume's Abject Failure.
Respuestas
Depende de Dios
- La probabilidad previa de un milagro depende de si Dios existe.
- Si hay una razón independiente para pensar que Dios existe, los milagros no son tremendamente improbables.
- Por eso la cuestión del milagro no puede resolverse al margen de la cuestión de Dios.
- El argumento de Hume es más fuerte para quien ya está seguro de que ningún Dios actúa.
Fuente: R. Swinburne, The Concept of Miracle; The Existence of God.
Lo que permanece
La fuerza de Hume
- Hume tiene razón en que el testimonio por sí solo suele ser débil.
- Debemos buscar varios testigos independientes y descartar el fraude.
- Muchos relatos de milagros no superan realmente estas pruebas.
- Una persona razonable fija un listón alto, pero no infinito.
Dato útil: La aportación duradera de Hume: exigir evidencia fuerte e independiente y excluir el engaño antes de creer.
Fuente: Discusión en Earman; Swinburne.
Objeciones
Milagros rivales
- Hume dijo que los milagros de religiones rivales se anulan entre sí.
- Réplica: no todas las afirmaciones están igualmente respaldadas; su calidad difiere mucho.
- Un caso concreto y bien atestiguado no queda refutado por afirmaciones vagas en otros lugares.
- Aun así, la sola diversidad de afirmaciones es una cautela legítima.
Fuente: Earman; Swinburne; cf. la discusión en la Stanford Encyclopedia of Philosophy.
Límites honestos
Lo que la filosofía no puede hacer
- La filosofía no puede, por sí sola, probar que un milagro concreto haya ocurrido.
- Puede mostrar que la prohibición de principio de Hume fracasa.
- Si ocurrió o no un milagro concreto es una cuestión histórica, que se examina caso por caso.
- La resurrección, por ejemplo, debe argumentarse con su propia evidencia.
Idea equivocada: Derrotar a Hume no prueba ningún milagro: solo vuelve a abrir la puerta al examen de la evidencia.
Fuente: Tratamientos habituales del debate sobre los milagros.
Conclusión
La gran conclusión
- El desafío de Hume es serio y sigue marcando la conversación.
- Sin embargo, muchos filósofos, incluidos los seculares, consideran defectuoso su argumento.
- Creer o no en un milagro depende de la evidencia y de la cuestión de Dios.
- La puerta que Hume intentó atrancar, al menos, no está cerrada con llave.
En una línea: Los milagros no pueden descartarse de antemano; cada afirmación se sostiene o cae según su propia evidencia.
Fuente: Hume; Earman; Swinburne.
Citas: traducción nuestra salvo que se indique otra edición.
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