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2 Kings · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

2 Kings 5 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 El rey de Siria sentía mucha admiración por Naamán, comandante en jefe de su ejército, porque había conducido a sus soldados a muchas victorias gloriosas. Era un gran héroe, pero estaba leproso.
1 NAAMÁN, general del ejército del rey de Siria, era gran varón delante de su señor, y en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvamento á la Siria. Era este hombre valeroso en extremo, [pero] leproso.
2 Los sirios habían invadido a Israel en varias ocasiones y habían llevado muchos cautivos, entre los cuales había una niña que había sido dada como esclava a la esposa de Naamán.
2 Y de Siria habían salido cuadrillas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel una muchacha; la cual sirviendo á la mujer de Naamán,
3 Un día la niña le dijo a su ama: «Me gustaría que mi amo fuera a ver al profeta que vive en Samaria. Estoy segura de que él lo puede sanar de la lepra».
3 Dijo á su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.
4 Naamán le contó al rey lo que la niña había dicho.
4 Y entrando [Naamán] á su señor, declaróselo, diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.
5 ―Ve y visita al profeta —le dijo el rey—. Yo te daré una carta de presentación para que se la entregues al rey de Israel. Naamán emprendió la marcha. Llevaba consigo regalos: treinta mil monedas de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de ropa.
5 Y díjole el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré letras al rey de Israel. Partió pues él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil [piezas] de oro, y diez mudas de vestidos.
6 La carta dirigida al rey de Israel decía: «El hombre que lleva esta carta es mi siervo Naamán. Quiero que lo sanes de la lepra».
6 Tomó también letras para el rey de Israel, que decían así: Luego en llegando á ti estas letras, sabe [por ellas] que yo envío á ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.
7 Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó su ropa, y dijo: «¡Este hombre me manda a un leproso para que lo sane! ¿Acaso soy Dios, para matar y dar la vida? ¡Ese rey solo está buscando un pretexto para invadirnos nuevamente!».
7 Y luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe á mí á que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.
8 Pero cuando el profeta Eliseo oyó lo que le ocurría al rey de Israel, le envió este mensaje: «¿Por qué estás tan confundido? Envíame a Naamán, y él sabrá que hay profeta de Dios en Israel».
8 Y como Eliseo, varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió á decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora á mí, y sabrá que hay profeta en Israel.
9 Naamán llegó con sus caballos y carros, y se paró a la puerta de la casa de Eliseo.
9 Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y paróse á las puertas de la casa de Eliseo.
10 Entonces el profeta le mandó a decir que fuera a lavarse siete veces en el río Jordán, y que así sanaría de su lepra.
10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve, y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
11 Pero Naamán se enojó, y se fue. «¿Qué les parece? —dijo—. Yo pensaba que, por lo menos, el profeta saldría y me hablaría. Pensé que levantaría la mano sobre la lepra, invocaría el nombre del Señor su Dios, y me sanaría.
11 Y Naamán se fué enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano, [y tocará] el lugar, y sanará la lepra.
12 Los ríos Abaná y Farfar, de Damasco, son mucho mejores que todos los ríos de Israel juntos. Si de ríos se trata, yo me lavaré en ellos y me libraré de mi lepra». Se marchó furioso.
12 Abana y Pharphar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré [también] limpio? Y volvióse, y fuése enojado.
13 Pero sus criados le dijeron: «Si el profeta le hubiera pedido que hiciera algo extraordinario, ¿no lo habría hecho? Debiera obedecerle, pues lo único que le ha dicho es que vaya y se lave, para que quede sano».
13 Mas sus criados se llegaron á él, y habláronle, diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la hicieras? ¿cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?
14 Entonces Naamán fue al río Jordán, se sumergió siete veces, como el profeta le había dicho, y su carne quedó tan sana como la de un niño.
14 El entonces descendió, y zambullóse siete veces en el Jordán, conforme á la palabra del varón de Dios: y su carne se volvió como la carne de un niño, y fué limpio.
15 Inmediatamente él y toda su compañía volvieron a buscar al profeta. Parado humildemente ante él, Naamán le dijo: ―Ahora sé que no hay Dios en todo el mundo, sino el de Israel. Te ruego que aceptes un regalo.
15 Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y púsose delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Ruégote que recibas [algún] presente de tu siervo.
16 Pero Eliseo respondió: ―Juro por el Señor mi Dios que no lo aceptaré. Naamán insistió en que lo aceptara, pero Eliseo se negó rotundamente.
16 Mas él dijo: Vive Jehová, delante del cual estoy, que no [lo] tomaré. E importunándole que tomase, él nunca quiso.
17 ―Bien —dijo Naamán—, muy bien. Pero dame dos cargas de tierra para llevar conmigo, porque de ahora en adelante no volveré a ofrecer sacrificios ni holocaustos a otros dioses, sino al Señor.
17 Entonces Naamán dijo: Ruégote pues, ¿no se dará á tu siervo una carga de un par de acémilas de aquesta tierra? porque de aquí adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni sacrificio á otros dioses, sino á Jehová.
18 Claro que cuando mi amo, el rey, entre en el santuario del dios Rimón y se apoye sobre mi brazo, el Señor habrá de perdonarme que yo me incline también.
18 En esto perdone Jehová á tu siervo: que cuando mi señor entrare en el templo de Rimmón, y para adorar en él se apoyare sobre mi mano, si yo también me inclinare en el templo de Rimmón, si en el templo de Rimmón me inclino, Jehová perdone en esto á tu siervo.
19 ―Ve en paz —le dijo Eliseo. Entonces Naamán emprendió el regreso.
19 Y él le dijo: Vete en paz. Partióse pues de él, [y caminó] como el espacio de una milla.
20 Pero Guiezi, siervo de Eliseo, se dijo: «Mi amo no debió haber dejado que este hombre se fuera sin recibirle sus regalos. Yo lo alcanzaré y le pediré algo». Así que salió en busca de Naamán.
20 Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo [entre sí]: He aquí mi señor estorbó á este Siro Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él, y tomaré de él alguna cosa.
21 Cuando Naamán vio que Guiezi lo seguía, se bajó del carro y corrió a encontrarlo. ―¿Está todo bien? —preguntó.
21 Y siguió Giezi á Naamán: y como le vió Naamán que venía corriendo tras él, apeóse del carro para recibirle, y dijo: ¿Va bien?
22 ―Sí —dijo—, pero mi amo me ha enviado a decirte que dos jóvenes del monte de Efraín acaban de llegar, y le gustaría tener tres mil monedas de plata y dos mudas de ropa para ellos.
22 Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos.
23 ―Lleva seis mil monedas —insistió Naamán. Así que Naamán le entregó a Guiezi dos mudas de ropa muy preciosa y el dinero en dos bolsas, y envió a dos siervos para que ayudaran a Guiezi.
23 Y Naamán dijo: Ruégote que tomes dos talentos. Y él le constriñó, y ató dos talentos de plata en dos sacos, y dos mudas de vestidos, y púsolo á cuestas á dos de sus criados, que lo llevasen delante de él.
24 Pero cuando llegaron al monte donde Eliseo vivía, Guiezi tomó las bolsas que llevaban los dos siervos de Naamán, y los envió de regreso. Luego escondió el dinero en la casa.
24 Y llegado que hubo á un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y guardólo en casa: luego mandó á los hombres que se fuesen.
25 Cuando entró a ver a su amo, Eliseo le preguntó: ―¿Dónde has estado Guiezi? ―En ninguna parte —respondió.
25 Y él entró, y púsose delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido á ninguna parte.
26 Pero Eliseo le dijo: ―¿No comprendes que, con mi pensamiento, yo te estaba acompañando cuando Naamán descendió de su carro para encontrarse contigo? ¿Es tiempo de recibir dinero, ropa, olivares, viñedos, ovejas, bueyes y criados?
26 El entonces le dijo: ¿No fué también mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro á recibirte? ¿es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?
27 Por cuanto has hecho esto, la lepra de Naamán se te pasará a ti, a tus hijos, y a los hijos de tus hijos para siempre. Tan pronto dejó a Eliseo, la piel de Guiezi se volvió completamente blanca, debido a la lepra.
27 La lepra de Naamán se te pegará á ti, y á tu simiente para siempre. Y salió de delante de él leproso, [blanco] como la nieve.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Gehazi

    Servant of Elisha

    Elisha's servant, who carried messages to the Shunammite woman, took gifts from Naaman by deceit and was struck with Naaman's leprosy, and later told the king of Elisha's wonders.

    Cited in the guide: 2 Kings 4:12; 2 Kings 4:31; 2 Kings 5:20

  • Naaman

    Aramean commander healed of leprosy

    The commander of the army of the king of Aram, a mighty man of valor with leprosy, who went to Elisha on the advice of an Israelite girl, washed seven times in the Jordan, and was…

    Cited in the guide: 2 Kings 5:1; 2 Kings 5:9; 2 Kings 5:14

Places

  • Damascus

    Today: Syria

    An ancient Aramean capital where Saul (Paul) was converted and first preached. He later escaped over its wall in a basket.

    Cited in the guide: Acts 9:3; Genesis 14:15; 2 Kings 5:12

Cross references (26)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Luke 4:27; Romans 15:18; Proverbs 21:31; Numbers 12:10–12; Esther 9:4
  2. 2 2 Kings 6:23; 2 Kings 13:20; Psalm 123:2; 1 Samuel 13:17–18; Judges 9:34
  3. 3 Numbers 11:29; Acts 26:29; Luke 17:12–14; 1 Corinthians 4:8; Matthew 11:5
  4. 4 1 Corinthians 1:26–27; 2 Kings 7:9–11; Mark 5:19; John 1:42–46; John 4:28–29
  5. 5 Judges 14:12; 2 Kings 8:8–9; Ecclesiastes 2:1; Genesis 45:22; Isaiah 5:5
  6. 7 1 Samuel 2:6; Genesis 30:2; 1 Kings 20:7; Deuteronomy 32:39; Hosea 6:1
  7. 8 2 Kings 5:15; 2 Samuel 3:31; 1 Kings 17:24; 1 Kings 18:36–37; Romans 11:13
  8. 9 Isaiah 60:14; 2 Kings 6:32; Acts 16:37–39; Acts 16:29–30; 2 Kings 3:12
  9. 10 John 9:7; 1 Corinthians 6:11; Leviticus 14:7; Matthew 15:23–26; Joshua 6:4
  10. 11 Proverbs 13:10; John 4:48; Matthew 15:27; 1 Corinthians 1:21–25; 1 Corinthians 2:14–16
  11. 12 Mark 1:9; Joshua 3:15–17; 2 Kings 2:14; 2 Kings 5:17; Proverbs 19:11
  12. 13 2 Kings 6:21; Job 32:8–9; 2 Kings 2:12; Revelation 7:14; 2 Kings 13:14
  13. 14 Job 33:25; Luke 4:27; Luke 5:13; Zechariah 14:8; John 2:5
  14. 15 Daniel 2:47; Daniel 6:26–27; Joshua 2:9–11; 2 Kings 5:8; Isaiah 44:8
  15. 16 2 Kings 5:26; 2 Kings 3:14; 2 Kings 5:20; Genesis 14:22–23; 1 Kings 13:8
  16. 17 Acts 26:18; 1 Peter 4:3; Romans 14:1; Exodus 20:24; 2 Kings 5:12
  17. 18 2 Kings 7:2; 2 Kings 7:17; Jeremiah 50:20; 2 Kings 17:35; 1 Kings 19:18
  18. 19 1 Samuel 1:17; Mark 5:34; Exodus 4:18; Matthew 9:16–17; Luke 8:48
  19. 20 2 Kings 4:12; Titus 1:7; 2 Kings 6:31; 2 Kings 4:36; 2 Kings 4:31
  20. 21 Acts 10:25–26; 2 Kings 4:26; Luke 7:6–7; 2 Kings 9:17–22; Acts 8:31
  21. 22 2 Kings 5:5; Jeremiah 9:5; John 8:44; Revelation 21:8; Acts 5:3–4
  22. 23 2 Kings 5:16; 2 Kings 2:17; Isaiah 30:6; Luke 11:54; 1 Kings 20:7
  23. 24 1 Kings 21:16; Joshua 7:21; Joshua 7:1; Joshua 7:11–12; Habakkuk 2:6
  24. 25 2 Kings 5:22; Proverbs 30:20; Acts 5:3–4; Ezekiel 33:31; John 13:26–30
  25. 26 Colossians 2:5; 1 Corinthians 5:3; 2 Kings 6:12; Acts 20:35; 2 Kings 5:16
  26. 27 Exodus 4:6; Numbers 12:10; 2 Kings 15:5; Joshua 7:25; 2 Kings 5:1

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 5:26 Augustine of Hippo, The City of God (Book XXII, Chapters 28–29)

    For, following the Septuagint version, these are the prophet's words: "Did not my heart go with thee, when the man came out of his chariot to meet thee, and thou tookedst his gifts?" Or, as the presbyter Jerome rendered it from the Hebrew, "Was not my heart present when the man turned from his chariot to meet thee?" The prophet …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  2. Quotes verse 5:11 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXI)

    "For I thought," saith he, "he will surely come out, and will lay on his hand." For in truth they who are more or less dull of temper, require sight and sensible things.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Quotes verse 5:25 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XVI)

    And when he came, Elisseus asked him; and like Peter, when he said, Tell me whether ye sold the land for so much? he also enquires, Whence comest thou, Gehazi?

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)