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Judges · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Judges 16 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Un día Sansón fue a la ciudad filistea de Gaza y pasó la noche con una prostituta.
1 Y FUÉ Samsón á Gaza, y vió allí una mujer ramera, y entró á ella.
2 Pronto se supo que había sido visto en la ciudad, y montaron guardia junto a las puertas de la ciudad para capturarlo si trataba de irse. «En la mañana —decían ellos—, cuando haya suficiente luz, lo encontraremos y le daremos muerte».
2 Y fué dicho á los de Gaza: Samsón es venido acá. Y cercáronlo, y pusiéronle espías toda aquella noche á la puerta de la ciudad: y estuvieron callados toda aquella noche, diciendo: Hasta la luz de la mañana; entonces lo mataremos.
3 Sansón estuvo acostado con la prostituta hasta la media noche, y entonces se dirigió a las puertas de la ciudad, las arrancó con sus dos postes, las cargó sobre sus hombros y se las llevó hasta la cumbre de la montaña que está frente a Hebrón.
3 Mas Samsón durmió hasta la media noche; y á la media noche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, echóselas al hombro, y fuése, y subióse con ellas á la cumbre del monte que está delante de Hebrón.
4 Algún tiempo después se enamoró de una joven llamada Dalila, del valle de Sorec.
4 Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila.
5 Los cinco jefes de los filisteos fueron a hablar con ella y le pidieron que tratara de descubrir qué era lo que hacía que Sansón tuviera tanta fuerza, a fin de saber cómo vencerlo y encadenarlo. «Cada uno de nosotros te dará mil cien monedas de plata si lo haces» —le prometieron.
5 Y vinieron á ella los príncipes de los Filisteos, y dijéronle: Engáñale y sabe en qué consiste su grande fuerza, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo atormentemos; y cada uno de nosotros te dará mil y cien siclos de plata.
6 Entonces Dalila rogó a Sansón que le dijera su secreto. ―Sansón, dime por qué eres tan fuerte —le rogaba—. No creo que nadie sea capaz de capturarte.
6 Y Dalila dijo á Samsón: Yo te ruego que me declares en qué consiste tu grande fuerza, y cómo podrás ser atado para ser atormentado.
7 ―Cómo no —respondió Sansón—. Si me atan con siete mimbres verdes, quedaré tan débil como cualquiera.
7 Y respondióle Samsón: Si me ataren con siete mimbres verdes que aun no estén enjutos, entonces me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres.
8 Los jefes filisteos buscaron siete mimbres verdes y, mientras dormía, ella lo ató.
8 Y los príncipes de los Filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aun no se habían enjugado, y atóle con ellos.
9 Algunos de los hombres estaban escondidos en la pieza contigua, de modo que tan pronto como ella lo hubo atado, exclamó: ―¡Sansón, los filisteos están aquí! Pero él reventó los mimbres verdes como si hubieran sido hilo de algodón y no fue descubierto su secreto.
9 Y estaban espías en casa de ella en una cámara. Entonces ella le dijo: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y él rompió los mimbres, como se rompe una cuerda de estopa cuando siente el fuego: y no se supo su fuerza.
10 Dalila le dijo: ―Te estás burlando de mí. Me has mentido. Dime, ¿cómo se te puede vencer?
10 Entonces Dalila dijo á Samsón: He aquí tú me has engañado, y me has dicho mentiras: descúbreme pues ahora, yo te ruego, cómo podrás ser atado.
11 ―Si me atan con cuerdas nuevas que jamás hayan sido usadas —le respondió—, seré tan débil como cualquier otro hombre.
11 Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres.
12 Nuevamente, mientras él dormía, Dalila tomó cuerdas nuevas y lo ató con ellas. Los filisteos estaban escondidos en la pieza contigua como antes. Una vez más Dalila dijo: ―¡Sansón, los filisteos han venido a capturarte! Pero él rompió las cuerdas con sus brazos como si fueran telas de araña.
12 Y Dalila tomó cuerdas nuevas, y atóle con ellas, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y los espías estaban en una cámara. Mas él las rompió de sus brazos como un hilo.
13 ―Te has burlado nuevamente de mí, y me has vuelto a mentir. Ahora dime cómo se te puede capturar. ―Si tejes mi cabello con un telar —le dijo—, yo me debilitaré.
13 Y Dalila dijo á Samsón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme pues ahora cómo podrás ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela.
14 Cuando se durmió, hizo exactamente aquello y luego gritó: «¡Los filisteos han venido, Sansón!». Y él despertó y arrancó la urdimbre y el telar con sus trenzas.
14 Y ella hincó la estaca, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Mas despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar con la tela.
15 «¿Cómo puedes decir que me amas, si no confías en mí? —se quejó ella—. Ya te has burlado de mí tres veces y no me has dicho qué es lo que te da la fuerza».
15 Y ella le dijo: ¿Cómo dices, Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has aún descubierto en qué está tu gran fuerza.
16 Como Dalila lo acosaba e importunaba día tras día, él no pudo resistir
16 Y aconteció que, apretándole ella cada día con sus palabras é importunándole, su alma fué reducida á mortal angustia.
17 y finalmente le dijo el secreto. «Jamás me he cortado el pelo —confesó—, porque soy nazareo para Dios desde mi nacimiento. Si me cortaran el cabello, la fuerza me abandonaría y yo sería tan débil como un hombre común».
17 Descubrióle pues todo su corazón, y díjole: Nunca á mi cabeza llegó navaja; porque soy Nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y seré debilitado, y como todos los hombres.
18 Dalila comprendió que finalmente le había dicho la verdad, por lo que mandó a buscar a los cinco jefes de los filisteos. «Vengan una vez más —dijo ella—, porque esta vez me ha dicho la verdad». Entonces ellos llevaron el dinero que le habían ofrecido.
18 Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió á llamar á los príncipes de los Filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los príncipes de los Filisteos vinieron á ella, trayendo en su mano el dinero.
19 Ella lo hizo dormir con la cabeza sobre sus rodillas, y ellos hicieron entrar a un barbero para que le cortara el cabello. Dalila se dio cuenta de que su fuerza lo había abandonado.
19 Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas; y llamado un hombre, rapóle siete guedejas de su cabeza, y comenzó á afligirlo, pues su fuerza se apartó de él.
20 Entonces ella gritó: «¡Los filisteos están aquí para capturarte, Sansón!». Él despertó y pensó: «Haré como antes: me desharé de ellos». Pero no se había dado cuenta de que el Señor se había apartado de él.
20 Y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, [se] dijo: Esta vez saldré como las otras, y me escaparé: no sabiendo que Jehová ya se había de él apartado.
21 Los filisteos lo capturaron, le sacaron los ojos y se lo llevaron a Gaza, donde fue atado con cadenas de bronce y lo ocuparon para mover el molino y moler grano en la prisión.
21 Mas los Filisteos echaron mano de él, y sacáronle los ojos, y le llevaron á Gaza; y le ataron con cadenas, para que moliese en la cárcel.
22 Pero el cabello no tardó en crecerle nuevamente.
22 Y el cabello de su cabeza comenzó á crecer, después que fué rapado.
23 Los jefes de los filisteos hicieron una gran fiesta a fin de celebrar la captura de Sansón. El pueblo hacía sacrificios al dios Dagón y lo alababan con mucho entusiasmo. «Nuestro dios nos ha librado de nuestro enemigo Sansón —gritaban satisfechos al verlo allí atado con cadenas—. El enemigo de nuestra nación, el que destruía nuestros campos, y el que ha matado a tantos de nosotros, ahora está en nuestro poder».
23 Entonces los príncipes de los Filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio á Dagón su dios, y para alegrarse; y dijeron: Nuestro dios entregó en nuestras manos á Samsón nuestro enemigo.
24 Not in this translation
24 Y viéndolo el pueblo, loaron á su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos á nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había muerto á muchos de nosotros.
25 El pueblo ya medio embriagado, pidió: «¡Traigan a Sansón para divertirnos a costa suya!». Lo llevaron desde la prisión y lo pusieron en medio del templo entre las dos columnas que sostenían el techo.
25 Y aconteció que, yéndose alegrando el corazón de ellos, dijeron: Llamad á Samsón, para que divierta delante de nosotros. Y llamaron á Samsón de la cárcel, y hacía de juguete delante de ellos; y pusiéronlo entre las columnas.
26 Sansón le dijo al muchacho que lo guiaba de la mano: «Pon una de mis manos en cada columna, para apoyarme en ellas».
26 Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas.
27 El templo estaba completamente lleno de gente. Todos los príncipes filisteos estaban allí también junto con tres mil personas que desde los balcones contemplaban a Sansón y se reían de él.
27 Y la casa estaba llena de hombres y mujeres: y todos los príncipes de los Filisteos estaban allí; y en el alto piso había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Samsón.
28 Sansón oró al Señor y le dijo: «Oh Señor Dios, acuérdate de mí nuevamente, dame fuerzas sólo una vez más, para vengarme de los filisteos por la pérdida de mis ojos».
28 Entonces clamó Samsón á Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y esfuérzame, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los Filisteos, por mis dos ojos.
29 Entonces Sansón empujó fuertemente las columnas y gritó:
29 Asió luego Samsón las dos columnas del medio sobre las cuales se sustentaba la casa, y estribó en ellas, la una con la mano derecha, y la otra con la izquierda;
30 «Muera yo junto con los filisteos». Y el templo se derrumbó sobre los jefes de los filisteos y sobre todo el pueblo. Y los que él mató en el momento de morir fueron más de los que había matado en toda su vida.
30 Y dijo Samsón: Muera yo con los Filisteos. Y estribando con esfuerzo, cayó la casa sobre los príncipes, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y fueron muchos más los que de ellos mató muriendo, que los que había muerto en su vida.
31 Más tarde sus hermanos y otros parientes fueron a buscar el cuerpo, y lo llevaron nuevamente a su tierra y lo sepultaron entre Zora y Estaol, donde Manoa había sido sepultado. Sansón había gobernado a Israel durante veinte años.
31 Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y tomáronle, y lleváronle, y le sepultaron entre Sora y Esthaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó á Israel veinte años.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Delilah

    Woman who betrayed Samson

    Woman of the Valley of Sorek whom Samson loved, who was paid eleven hundred shekels of silver by each Philistine lord to learn the secret of his strength and who had his hair cut…

    Cited in the guide: Judges 16:4; Judges 16:6; Judges 16:10

Cross references (26)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Joshua 15:47; Genesis 38:16–18; Ezra 9:1–2; Genesis 10:19
  2. 2 Psalm 118:10–12; 1 Samuel 23:26; Acts 9:24; 1 Samuel 19:11; Judges 15:18
  3. 3 Acts 2:24; Psalm 107:16; Isaiah 63:1–5; Micah 2:13
  4. 4 Proverbs 22:14; Proverbs 23:27; 1 Corinthians 10:6; Proverbs 27:22; Proverbs 26:11
  5. 5 Joshua 13:3; Judges 14:15; 1 Timothy 6:9–10; 1 Corinthians 6:15–18; Proverbs 5:3–11
  6. 6 Psalm 12:2; Micah 7:2; Micah 7:5; Proverbs 26:28; Proverbs 6:26
  7. 7 Proverbs 12:19; Colossians 3:9; Galatians 6:7; Romans 3:8; 1 Samuel 21:2–3
  8. 8 Ecclesiastes 7:26
  9. 9 Psalm 58:9
  10. 10 Luke 22:48; Proverbs 24:28; Ezekiel 33:31; Judges 16:13; Proverbs 23:7–8
  11. 11 Proverbs 29:25; Proverbs 13:3; Ephesians 4:25; Judges 15:13; Proverbs 13:5
  12. 14 Ezra 9:13–14; Psalm 106:43
  13. 15 Judges 14:16; Proverbs 23:26; 1 John 2:15–16; John 15:10; John 14:15
  14. 16 Proverbs 7:21–23; Luke 18:5; Jonah 4:9; Luke 11:8; Mark 14:24
  15. 17 Micah 7:5; Judges 13:5; Proverbs 12:23; Numbers 6:5; Acts 18:18
  16. 18 Matthew 26:15; 1 Timothy 6:10; Judges 16:5; Jeremiah 9:4–6; Ephesians 5:5
  17. 19 Proverbs 7:26–27; Proverbs 7:21–23; Ecclesiastes 7:26; Proverbs 23:33–34
  18. 20 Numbers 14:42–43; 1 Samuel 16:14; 1 Samuel 18:12; Joshua 7:12; 2 Chronicles 15:2
  19. 21 Proverbs 2:19; Proverbs 14:14; Exodus 11:5; Isaiah 47:2; Matthew 24:41
  20. 22 Leviticus 26:44; Psalm 107:13–14; Psalm 106:44–45; Deuteronomy 32:36
  21. 23 Proverbs 24:17; 1 Samuel 5:2–5; 1 Corinthians 8:4–5; Micah 4:5; Jeremiah 2:11
  22. 25 Psalm 35:15–16; Hebrews 11:36; 2 Samuel 13:28; Judges 9:27; Judges 19:6
  23. 27 Deuteronomy 22:8; Joshua 2:8; 2 Samuel 11:2; Judges 9:51
  24. 28 Jeremiah 15:15; Lamentations 3:31–32; Psalm 91:15; Psalm 143:12; Revelation 6:10
  25. 30 Philippians 2:8; Matthew 16:25; 1 Thessalonians 5:2; Philippians 2:17; Matthew 24:38–39
  26. 31 Judges 15:20; John 19:39–42; Judges 13:25; Judges 13:2; Joshua 19:41

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