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Acts · God's Word for You (Latin American Textual Bible)

Acts 5 God's Word for You (Latin American Textual Bible)

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  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

PDT God's Word for You (Latin American Textual Bible)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Pero un hombre llamado Ananías y su esposa Safira vendieron una posesión.
1 MAS un varón llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una posesión,
2 A sabiendas de su esposa, sustrajo [una porción] del valor y llevó el resto a los apóstoles.
2 Y defraudó del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo una parte, púsola á los pies de los apóstoles.
3 Pedro le preguntó: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mientas al Espíritu Santo, y te quedes con [una parte] del valor de la posesión?
3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón á que mintieses al Espíritu Santo, y defraudases del precio de la heredad?
4 ¿No era tuya [la posesión]? Y al venderla, ¿no era tuyo el dinero? ¿Por qué decidiste hacer esto? No mentiste a hombres, sino a Dios.
4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba á ti? y vendida, ¿no estaba en tu potestad? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido á los hombres, sino á Dios.
5 Al oír Ananías estas palabras, cayó muerto. Y vino un gran temor sobre todos los que lo supieron.
5 Entonces Ananías, oyendo estas palabras, cayó y espiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.
6 Cuando aparecieron los jóvenes, lo envolvieron en una sábana para cadáveres, [lo] sacaron y [lo] sepultaron.
6 Y levantándose los mancebos, le tomaron, y sacándolo, sepultáronlo.
7 Como tres horas más tarde su esposa llegó, sin saber lo ocurrido.
7 Y pasado espacio como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.
8 Pedro la enfrentó: Dime, ¿vendieron por tanto la parcela? Ella contestó: Sí, por tanto.
8 Entonces Pedro le dijo: Dime: ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.
9 Pedro le preguntó: ¿Por qué acordaron tentar al Espíritu del Señor? Ahí están en la puerta los que sepultaron a tu esposo y te sacarán.
9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué os concertasteis para tentar al Espíritu del Señor? He aquí á la puerta los pies de los que han sepultado á tu marido, y te sacarán.
10 De inmediato cayó muerta a sus pies. Los jóvenes entraron y la hallaron muerta. La sacaron y la sepultaron junto a su esposo.
10 Y luego cayó á los pies de él, y espiró: y entrados los mancebos, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto á su marido.
11 Vino un gran temor sobre toda la iglesia y los que oyeron esto.
11 Y vino un gran temor en toda la iglesia, y en todos los que oyeron estas cosas.
12 Los apóstoles realizaban muchas señales milagrosas y prodigios entre el pueblo, y estaban todos unánimes en el Patio de Salomón.
12 Y por las manos de los apóstoles eran hechos muchos milagros y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.
13 Pero ninguno del pueblo se atrevía a estar con ellos. Sin embargo, el pueblo los alababa muchísimo.
13 Y de los otros, ninguno osaba juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente.
14 Se añadían muchos más que creían en el Señor, hombres y mujeres,
14 Y los que creían en el Señor se aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;
15 tanto que aun sacaban a los enfermos a las calles en catres y camillas para que al pasar Pedro, al menos su sombra cubriera a alguno de ellos.
15 Tanto que echaban los enfermos por las calles, y los ponían en camas y en lechos, para que viniendo Pedro, á lo menos su sombra tocase á alguno de ellos.
16 También de ciudades circunvecinas de Jerusalén se reunía la multitud, y llevaban enfermos y atormentados por espíritus impuros. Todos eran sanados.
16 Y aun de las ciudades vecinas concurría multitud á Jerusalem, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; los cuales todos eran curados.
17 El sumo sacerdote se levantó con todos sus compañeros, quienes eran de la secta de los saduceos, se llenaron de envidia,
17 Entonces levantándose el príncipe de los sacerdotes, y todos los que estaban con él, que es la secta de los Saduceos, se llenaron de celo;
18 detuvieron a los apóstoles y los pusieron en custodia pública.
18 Y echaron mano á los apóstoles, y pusiéronlos en la cárcel pública.
19 Pero un ángel del Señor, quien abrió las puertas de la cárcel, los sacó y [les] dijo:
19 Mas el ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel, y sacándolos, dijo:
20 Vayan. Puestos en pie en el Templo, hablen al pueblo todas las Palabras de esta Vida.
20 Id, y estando en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida.
21 Escucharon esto, entraron al amanecer en el Templo y enseñaban. Al aparecer el sumo sacerdote y sus compañeros, convocaron al Tribunal Supremo y a todo el Consejo de Ancianos de los hijos de Israel. Enviaron órdenes a la cárcel para que los llevaran.
21 Y oído que hubieron [esto], entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, viniendo el príncipe de los sacerdotes, y los que eran con él, convocaron el concilio, y á todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron á la cárcel para que fuesen traídos.
22 Pero al llegar los alguaciles, no los hallaron en la cárcel. Regresaron e informaron:
22 Mas como llegaron los ministros, y no los hallaron en la cárcel, volvieron, y dieron aviso,
23 Hallamos la cárcel cerrada con toda seguridad y a los centinelas de pie ante las puertas, pero a nadie hallamos adentro.
23 Diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas que estaban delante de las puertas; mas cuando abrimos, á nadie hallamos dentro.
24 Cuando el jefe de la guardia del Templo y los principales sacerdotes oyeron estas palabras, estaban muy perplejos en cuanto a qué significaría esto.
24 Y cuando oyeron estas palabras el pontífice y el magistrado del templo y los príncipes de los sacerdotes, dudaban en qué vendría á parar aquello.
25 Entonces llegó uno que les informó: Miren, los hombres que fueron puestos en la cárcel están en el Templo y enseñan al pueblo.
25 Pero viniendo uno, dióles [esta] noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo.
26 Luego el jefe de la guardia, quien fue con los alguaciles, los conducía sin violencia, porque temía que fueran apedreados por el pueblo.
26 Entonces fué el magistrado con los ministros, y trájolos sin violencia; porque temían del pueblo ser apedreados.
27 Los presentaron en el Tribunal Supremo, y el sumo sacerdote los interrogó:
27 Y como los trajeron, los presentaron en el concilio: y el príncipe de los sacerdotes les preguntó,
28 Les mandamos estrictamente que no enseñen en ese Nombre. Pero han llenado a Jerusalén de su enseñanza y quieren traer sobre nosotros la sangre de ese Hombre.
28 Diciendo: ¿No os denunciamos estrechamente, que no enseñaseis en este nombre? y he aquí, habéis llenado á Jerusalem de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de este hombre.
29 Pedro y los apóstoles respondieron: Tenemos que obedecer a Dios y no a hombres.
29 Y respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es menester obedecer á Dios antes que á los hombres.
30 El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús, a Quien ustedes colgaron en un madero y lo mataron.
30 El Dios de nuestros padres levantó á Jesús, al cual vosotros matasteis colgándole en un madero.
31 Dios exaltó a Éste a su mano derecha como Príncipe y Salvador para dar a Israel cambio de mente y perdón de pecados.
31 A éste ha Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar á Israel arrepentimiento y remisión de pecados.
32 Nosotros somos testigos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, a Quien Dios derramó sobre los que le obedecen.
32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios á los que le obedecen.
33 Pero cuando ellos oyeron esto, se enfurecieron profundamente y quisieron matarlos.
33 Ellos, oyendo esto, regañaban, y consultaban matarlos.
34 Se levantó en el Tribunal Supremo un fariseo y maestro de la Ley llamado Gamaliel, respetado por todo el pueblo, y ordenó que sacaran a los apóstoles del recinto brevemente.
34 Entonces levantándose en el concilio un Fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerable á todo el pueblo, mandó que sacasen fuera un poco á los apóstoles.
35 Les dijo: Varones israelitas, tengan cuidado de ustedes mismos con respecto a lo que van a hacer a estos hombres.
35 Y les dijo: Varones Israelitas, mirad por vosotros acerca de estos hombres en lo que habéis de hacer.
36 Porque hace un tiempo surgió Teudas y dijo que él era alguien, a quien se unió un número como de 400 hombres. Éste fue muerto. Todos los que le obedecían fueron dispersados y se redujeron a nada.
36 Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien; al que se agregó un número de hombres como cuatrocientos: el cual fué matado; y todos los que le creyeron fueron dispersos, y reducidos á nada.
37 Después de éste surgió Judas el galileo en los días del censo, e incitó a muchos para que lo siguieran. También él fue asesinado, y sus seguidores se dispersaron.
37 Después de éste, se levantó Judas el Galileo en los días del empadronamiento, y llevó mucho pueblo tras sí. Pereció también aquél; y todos los que consintieron con él, fueron derramados.
38 Les digo con respecto a lo de ahora: No tomen en cuenta a estos hombres y déjenlos, porque si esta decisión o esta obra es de hombres, se desvanecerá.
38 Y ahora os digo: Dejaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo ó esta obra es de los hombres, se desvanecerá:
39 Pero si es de Dios, no podrán destruirlos, no sea que también se descubra que luchan contra Dios. Y fueron persuadidos por él.
39 Mas si es de Dios, no la podréis deshacer; no seáis tal vez hallados resistiendo á Dios.
40 Llamaron a los apóstoles, los azotaron, les ordenaron no hablar en el Nombre de Jesús, y los soltaron.
40 Y convinieron con él: y llamando á los apóstoles, después de azotados, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y soltáronlos.
41 Ellos salieron de la presencia del Tribunal Supremo regocijados porque fueron considerados dignos de sufrir por el Nombre.
41 Y ellos partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre.
42 Cada día en el Templo y de casa en casa, no cesaban de enseñar y proclamar: Jesús es el Cristo.
42 Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar á Jesucristo.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Ananias

    Husband of Sapphira

    Sold a piece of property and secretly kept back part of the price while claiming to give it all; he fell dead when Peter confronted him.

    Cited in the guide: Acts 5:1; Acts 5:3; Acts 5:5

  • Gamaliel

    Pharisee and teacher of the law

    A respected Pharisee on the Sanhedrin who counseled leaving the apostles alone; Paul later said he had been educated at his feet.

    Cited in the guide: Acts 5:34; Acts 22:3

  • Judas the Galilean

    Failed revolutionary leader

    Mentioned by Gamaliel as one who led a revolt in the days of the census; he perished and his followers were scattered.

    Cited in the guide: Acts 5:37

  • Sapphira

    Wife of Ananias

    Ananias's wife, who agreed to the false report about the price of the land and fell dead when Peter questioned her.

    Cited in the guide: Acts 5:1

  • Theudas

    Failed revolutionary leader

    Mentioned by Gamaliel as a man who claimed to be somebody, gathered about 400 followers, and was killed, his movement scattered.

    Cited in the guide: Acts 5:36

Cross references (39)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Leviticus 10:1–3; 2 Timothy 2:20; Matthew 13:47–48; John 6:37
  2. 2 Acts 4:37; 2 Peter 2:14–15; Acts 4:34–35; Joshua 7:11–12; Acts 5:3
  3. 3 Jeremiah 23:24; Isaiah 29:15; John 13:27; John 13:2; Acts 5:9
  4. 4 Acts 5:3; 1 Thessalonians 4:8; 1 Chronicles 29:3; 2 Kings 5:25–27; Joshua 7:25–26
  5. 5 Acts 5:10–11; Acts 2:43; Numbers 16:26–34; Revelation 11:5; Revelation 11:13
  6. 6 John 19:40; Leviticus 10:4–6; 2 Samuel 18:17; Deuteronomy 21:23
  7. 8 Acts 5:2
  8. 9 1 Corinthians 10:9; Acts 5:3–4; Psalm 95:8–11; Psalm 78:56; Acts 15:10
  9. 10 Acts 5:5
  10. 11 Acts 5:5; 1 Corinthians 10:11–12; Acts 19:17; Hebrews 4:1; Philippians 2:12
  11. 12 Acts 19:11; 2 Corinthians 12:12; Hebrews 2:4; Acts 14:3; Romans 15:19
  12. 13 Acts 2:47; Acts 4:21; Acts 19:17; John 19:38; John 12:42
  13. 14 Acts 2:47; Isaiah 55:11–13; Acts 4:4; Acts 2:41; Ezra 10:1
  14. 15 Acts 19:11–12; Matthew 14:36; John 14:12; Matthew 9:21
  15. 16 Mark 16:17–18; Mark 2:3–4; James 5:16; Mark 6:54–56; Matthew 8:16
  16. 17 Acts 13:45; Acts 7:9; Acts 17:5; 1 Peter 2:1; John 12:10
  17. 18 Acts 4:3; Luke 21:12; 2 Corinthians 11:23; Hebrews 11:36; Acts 16:23–27
  18. 19 Acts 16:26; Psalm 34:7; Acts 12:7–11; Acts 8:26; Psalm 105:17–20
  19. 20 John 6:63; John 6:68; 1 John 5:11–12; 1 John 1:1–3; Matthew 21:23
  20. 21 John 8:2; Acts 12:18–19; Luke 21:37–38; Acts 22:2–3; John 18:35
  21. 23 Psalm 33:10; Psalm 2:4; Lamentations 3:55–58; Lamentations 3:37; Daniel 3:11–25
  22. 24 Acts 5:26; Acts 4:1; John 11:47–48; Mark 4:30–32; Acts 4:21
  23. 26 Acts 5:13; Acts 4:21; Luke 20:19; Matthew 21:26; Luke 20:6
  24. 27 Matthew 5:22; Acts 6:12; Acts 22:30–23:1; Acts 4:7; Luke 22:66
  25. 28 Matthew 27:25; Acts 7:52; Acts 4:18–21; Acts 4:10–11; Jeremiah 26:15
  26. 29 Acts 4:19; 1 Samuel 15:24; Mark 7:7–9; Genesis 3:17; Revelation 14:8–12
  27. 30 Galatians 3:13; 1 Peter 2:24; Acts 10:39; Acts 13:28–29; Acts 4:10–11
  28. 31 Luke 24:47; Acts 2:33; Hebrews 2:10; Acts 11:18; Luke 2:11
  29. 32 John 15:26–27; Hebrews 2:3–4; Acts 1:8; Luke 24:47–48; Acts 13:31
  30. 33 Acts 7:54; Luke 4:28–29; Acts 2:37; John 16:2; Matthew 24:9
  31. 34 Acts 22:3; Luke 2:46; Luke 5:17; Psalm 76:10; John 7:50–53
  32. 35 Jeremiah 26:19; Matthew 27:19; Acts 19:36; Acts 22:26
  33. 36 Acts 8:9; 2 Peter 2:2; Revelation 17:3; Jude 16; Revelation 17:5
  34. 37 Luke 2:1–2; Luke 13:1–2; Job 20:5–9; Matthew 26:52; Psalm 7:14–15
  35. 38 Matthew 15:13; Lamentations 3:37; Isaiah 8:9–10; Job 5:12–14; Isaiah 7:5–7
  36. 39 Proverbs 21:30; Isaiah 46:10; Matthew 16:18; 1 Corinthians 1:25; Acts 7:51
  37. 40 Matthew 10:17; 2 Corinthians 11:24; Acts 4:17–21; John 19:1–4; Mark 13:9
  38. 41 James 1:2; 1 Peter 4:13–16; Luke 6:22; Philippians 1:29; John 15:21
  39. 42 Acts 2:46; Acts 20:20; Luke 21:37; Acts 8:35; Acts 9:20

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 5:17 John Chrysostom, Homilies on the Acts of the Apostles (Homily XIII)

    "Having risen up," that is, being roused, being excited at the things taking place, the high-priest and they which were with him (which is the sect of the Sadducees) were filled with indignation, and laid their hands on the Apostles:" they now assault them more vigorously: "and put them in the common prison;" but did not forthwith bring them to …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)

  2. Quotes verse 5:42 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XII)

    … are in this witnesses of these words; as also is the Holy Ghost, whom God hath given to them that believe in Him." "And daily," it is said, "in the temple, and from house to house, they ceased not to teach and preach Christ Jesus," the Son of God.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 5:15 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter IX)

    Was it night when, as the disciples were passing by, the sick were laid in couches, that they might be touched at least by their shadow as they passed? Yet, when the Lord was here, there was no one made whole by His shadow as He passed; but He Himself had said to the disciples, "Greater things than these shall …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  4. Quotes verse 5:28 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXIII)

    As when they said, "Did not we straitly command you, that ye should not speak in this name?" although able to work any number of miracles, they neither said nor did anything harsh, but answered for themselves with all meekness, saying, "Whether it be right to hearken unto you more than unto God, judge ye." Hast thou seen the harmlessness …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 5:15 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture X)

    … the blessed Paul is one, having been a little while His enemy, but for a long time His servant: the Twelve Apostles are His witnesses, having preached the truth not only in words, but also by their own torments and deaths: the shadow of Peter bears witness, having healed the sick in the name of Christ.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)