Lo que dicen los textos. El hebreo masorético (Salmo 40:7 según la numeración hebrea, 40:6 en las Biblias en español) dice literalmente: «oídos me has cavado». La Reina-Valera 1909 traduce «has abierto mis oídos». La Septuaginta (Salmo 39:7 en su numeración) dice «me preparaste un cuerpo». Hebreos 10:5–7 cita el griego y pone esas palabras en boca de Cristo «entrando en el mundo». Es seguro que Hebreos coincide con la Septuaginta tal como la tenemos (Muy sólida).
Qué significa «oídos cavados». La expresión hebrea es rara; es el único lugar donde se unen «cavar» y «oídos». La mayoría la entiende como un oído abierto para escuchar y obedecer. El sentido del salmo es que Dios quiere obediencia más que sacrificios, y los versículos siguientes lo dicen: «El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado» (Reina-Valera 1909).
¿De dónde viene «un cuerpo»? Es un punto debatido (Debatida). Los grandes códices griegos, el Vaticano, el Sinaítico y el Alejandrino, dicen «cuerpo», y lo mismo el texto griego que usó Brenton. Pero la edición de Gotinga de los Salmos griegos, preparada por Alfred Rahlfs, imprime ōtia, «oídos», como lectura griega original, en consonancia con la Vetus Latina y con el salterio latino que san Jerónimo revisó a partir del griego de la Hexapla de Orígenes, hacia 386–389, que dice aures, «oídos». Ese salterio pasó a ser el de la Vulgata Clementina, de modo que la Douay-Rheims católica (en inglés) habla en el salmo de oídos horadados, mientras que en Hebreos 10:5 habla de un cuerpo que Dios le ha preparado. Algunos estudiosos piensan que Hebreos siguió un texto griego que ya decía «cuerpo». Otros, como Michael Graves, creen que el griego antiguo decía «oídos» y que los grandes códices se ajustaron después a Hebreos. Otros, como Karen Jobes, sostienen que el autor de Hebreos adaptó una lectura griega «oídos». Otros más creen que circulaban ambas. Con la evidencia disponible, nadie puede zanjarlo.
Lo que lee la Iglesia ortodoxa. La Iglesia ortodoxa reza el Salterio según la Septuaginta, así que su Salmo 39 dice «me preparaste un cuerpo», de acuerdo con Hebreos. Es uno de los casos más claros en que los escritos apostólicos citan el Antiguo Testamento griego y no la forma hebrea.
Cómo lo traducen las versiones. Las traducciones del salmo hechas a partir del hebreo, como la KJV, la Reina-Valera y la versión judía JPS, hablan de oídos; Hebreos, traducido del griego, habla de un cuerpo. Quien compara ambos pasajes en su Biblia no está viendo un error del traductor, sino dos formas antiguas del texto.
Lo que cambia y lo que no. La fe de la Iglesia en la Encarnación no depende de este versículo; se confiesa en todo el Nuevo Testamento (Juan 1:14). Hebreos usa el texto griego para subrayar algo que el hebreo también sostiene: la ofrenda que Dios desea es la obediencia perfecta. Hebreos añade que esa obediencia se cumplió en un cuerpo humano, «la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez» (Hebreos 10:10). Las dos lecturas difieren en las palabras, no en la dirección de su sentido.