Tres semanas antes de la muerte de José Smith, un grupo de disidentes mormones publicó un periódico en Nauvoo.
Duró un solo número.
José Smith ordenó destruir su prensa.
Esa afirmación es históricamente verdadera, pero el episodio suele contarse tan mal que o bien Joseph se convierte en un dictador de caricatura, o bien la destrucción se trata como un trámite municipal sin importancia.
La historia real es más reveladora.
¿Qué publicó el Expositor?
El Nauvoo Expositor apareció el 7 de junio de 1844.
Entre sus editores estaba William Law, antiguo consejero de la Primera Presidencia, junto con otros disidentes.
Según el ensayo de la serie «Temas de la historia de la Iglesia», publicado por la propia Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el periódico atacó:
- el matrimonio plural;
- la enseñanza reciente de José Smith sobre la naturaleza de Dios en el discurso por motivo del funeral de King Follett;
- y su mezcla de autoridad religiosa y civil en Nauvoo.
Los autores no eran periodistas neutrales. Eran disidentes hostiles y usaron un lenguaje incendiario.
Pero algunos de los asuntos que expusieron, en especial el matrimonio plural, se referían a prácticas que Joseph había negado públicamente o había ocultado a buena parte de la comunidad en general.
Eso hace que el contenido sea importante aunque el tono fuera antagónico.
Joseph no actuaba solo como presidente de la Iglesia
Este es el centro del problema.
José Smith era:
- presidente de la Iglesia;
- alcalde de Nauvoo;
- teniente general de la Legión de Nauvoo;
- y una figura política dominante en la ciudad.
El concejo municipal de Nauvoo se reunió el 8 y el 10 de junio.
El concejo declaró al Expositor una molestia pública. Entonces Joseph, actuando como alcalde, ordenó al alguacil de la ciudad destruir la prensa, esparcir los tipos y quemar los ejemplares del periódico.
Joseph Smith Papers conserva la orden y la historia de su ejecución.
Un grupo de aproximadamente cien hombres la llevó a cabo.
No se trató simplemente de disciplina eclesiástica contra miembros excomulgados.
El poder civil destruyó un equipo de imprenta privado.
¿Era obviamente ilegal conforme a la Primera Enmienda?
No, y los críticos deberían dejar de decirlo.
La aplicación moderna de la Primera Enmienda a los gobiernos estatales y locales llegó después, por medio de la Decimocuarta Enmienda.
En 1844, la situación constitucional era distinta.
El concejo de Nauvoo invocó la ley sobre molestias públicas, la autoridad del derecho consuetudinario inglés y precedentes estadounidenses.
El ensayo histórico de la Iglesia afirma que el concejo tenía motivos para creer que actuaba legalmente.
También resume con más cautela la erudición posterior: destruir los ejemplares del periódico pudo estar dentro de la autoridad del concejo, mientras que destruir la imprenta misma pudo haberla excedido.
Eso es mucho más preciso que decir:
«José Smith violó la Primera Enmienda».
El caso legal fue disputado en su propio tiempo y sigue siendo históricamente técnico.
La incertidumbre legal no borra el problema de la autoridad
Aun si Joseph y el concejo creían sinceramente que tenían poder legal, el episodio sigue siendo moral e institucionalmente importante.
Un líder religioso cuyas prácticas secretas estaban siendo expuestas poseía además poder municipal sobre la prensa que las exponía.
Eso crea un evidente conflicto de intereses.
La pregunta se vuelve esta:
¿Cómo debe usar un supuesto profeta la autoridad civil coercitiva cuando los disidentes publican acusaciones sobre su propia conducta?
Destruir la prensa no respondió a las acusaciones.
Suprimió el instrumento que las publicaba.
El matrimonio plural cambia el contexto moral
Las acusaciones del Expositor no pueden descartarse sin más como mentiras antimormonas.
Los materiales históricos SUD modernos reconocen que Joseph practicó el matrimonio plural, incluidos sellamientos con mujeres ya casadas con otros hombres, y que Emma no conocía todos sus matrimonios plurales.
Esto no significa que cada línea del Expositor fuera exacta.
Significa que el periódico exponía al menos una práctica importante que la historia oficial SUD posterior reconoce como real.
Por lo tanto, el suceso no se describe bien como un gobierno que simplemente clausura una invención maliciosa.
La prensa mezclaba la polémica con acusaciones basadas en disputas internas genuinas.
Las consecuencias
La destrucción intensificó una crisis regional que ya era peligrosa.
Joseph y otros fueron acusados de motín.
El gobernador Thomas Ford rechazó los intentos de Nauvoo de resolver el asunto únicamente por medio de sus propios mecanismos municipales y exigió que Joseph compareciera ante la justicia en Carthage.
Joseph finalmente fue a Carthage.
Allí fue acusado además de traición, tras una nueva escalada y medidas de ley marcial.
Antes de que algún juicio pudiera determinar su culpabilidad, una turba asaltó la cárcel y asesinó a Joseph y a Hyrum Smith.
Ese asesinato fue ilegal e indefendible.
Criticar que Joseph destruyera una prensa no excusa en nada su asesinato.
La apologética cristiana debe decir ambas cosas con claridad.
¿Refuta el episodio del Expositor al mormonismo?
No por sí solo.
Los profetas de la Biblia pueden cometer errores políticos. Gobernantes y obispos cristianos han cometido abusos mucho peores. El mal juicio no prueba lógicamente que una persona nunca recibió revelación.
El episodio importa porque las afirmaciones de autoridad de los santos de los últimos días son inusualmente fuertes.
Joseph no era meramente un pastor falible.
Afirmó restaurar el sacerdocio, recibir nuevas Escrituras, hablar con mensajeros celestiales y gobernar bajo dirección divina.
Cuando esa autoridad se entrelaza con el secreto, el matrimonio plural, la ley municipal, el poder de una milicia armada y la supresión de la disidencia, lo que está en juego para su credibilidad aumenta.
Una restauración debería resistir la exposición
El cristianismo histórico hace afirmaciones de verdad que pueden investigarse en fuentes públicas.
El mormonismo, de manera similar, pide a las personas que confíen en la historia y las revelaciones de José Smith.
El caso del Expositor plantea un principio sencillo:
La verdad debería poder sobrevivir a la crítica sin destruir la imprenta del crítico.
Eso no significa que toda acusación merezca respeto.
Significa que la supresión coercitiva es especialmente inquietante cuando las acusaciones en disputa se refieren a una conducta que después resulta sustancialmente real.
Veredicto final
José Smith sí ordenó destruir la prensa del Nauvoo Expositor. El contexto legal era más complicado que una consigna moderna sobre la Primera Enmienda: el concejo municipal invocó la ley sobre molestias públicas y actuó en medio de temores genuinos de violencia antimormona.
Esas salvedades no eliminan el problema moral y profético central. Joseph usó un poder civil y militar concentrado contra una prensa disidente que exponía sus matrimonios plurales, su teología y su autoridad, asuntos que la historia oficial SUD hoy reconoce en lo sustancial. La acción suprimió acusaciones que el concejo consideraba calumniosas y peligrosas, pero también silenció cargos que amenazaban su liderazgo.
El episodio no es una refutación del mormonismo en un solo paso, pero debilita seriamente los llamados al carácter profético transparente de Joseph. Una restauración que afirma tener autoridad divina debería resistir un escrutinio veraz; la destrucción coercitiva de una prensa crítica es evidencia de que los intereses proféticos, eclesiásticos, políticos y personales de Joseph se habían fusionado de manera peligrosa.
Fuentes principales
- Temas de la historia de la Iglesia SUD, «Nauvoo Expositor»: https://www.churchofjesuschrist.org/study/history/topics/nauvoo-expositor?lang=eng
- Joseph Smith Papers, «Order to Destroy Nauvoo Expositor Press»: https://www.josephsmithpapers.org/event/order-to-destroy-nauvoo-expositor-press
- Joseph Smith Papers, «Mayor’s Order to Nauvoo City Marshal, 10 June 1844»: https://www.josephsmithpapers.org/paper-summary/mayors-order-to-nauvoo-city-marshal-10-june-1844/1
- Joseph Smith Papers, Documents, Volume 15, introducción: https://www.josephsmithpapers.org/articles/documents-volume-15-16-may-28-june-1844
- Dallin H. Oaks, «The Suppression of the Nauvoo Expositor», Utah Law Review 9.4 (1965), 862–903.