Skip to the text

Genesis · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Genesis 41 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Leer en español
About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Una noche, dos años más tarde, el faraón soñó que estaba a la orilla del Nilo.
1 Y ACONTECIÓ que pasados dos años tuvo Faraón un sueño: Parecíale que estaba junto al río;
2 Repentinamente vio siete vacas hermosas y gordas que salían del río y se ponían a pastar.
2 Y que del río subían siete vacas, hermosas á la vista, y muy gordas, y pacían en el prado:
3 Luego salieron siete vacas flacas; eran tan flacas que se les veían todas las costillas.
3 Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, de fea vista, y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas á la orilla del río:
4 Salieron del río, se pusieron junto a las vacas gordas y se las comieron. En ese preciso momento, el faraón despertó.
4 Y que las vacas de fea vista y enjutas de carne devoraban á las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.
5 Cuando volvió a dormirse tuvo un segundo sueño. Esta vez vio siete espigas de trigo que crecían de una misma caña. Eran gruesas y estaban llenas de grano,
5 Durmióse de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una sola caña:
6 De repente, de la caña salieron otras siete espigas, pero estas eran delgadas y estaban vacías y las marchitaba el viento que venía del desierto.
6 Y que otras siete espigas menudas y abatidas del Solano, salían después de ellas:
7 Y estas siete espigas delgadas devoraron a las siete espigas gruesas y llenas. Cuando el faraón despertó nuevamente se dio cuenta de que todo había sido un sueño.
7 Y las siete espigas menudas devoraban á las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.
8 Al día siguiente, al acordarse de los sueños se sintió bastante preocupado por lo que pudieran significar. Así que llamó a todos los magos y sabios de Egipto, y les contó los sueños. Pero ninguno pudo ni siquiera dar una idea de lo que significaban.
8 Y acaeció que á la mañana estaba agitado su espíritu; y envió é hizo llamar á todos los magos de Egipto, y á todos sus sabios: y contóles Faraón sus sueños, mas no había quien á Faraón los declarase.
9 Entonces el jefe de los coperos le dijo al faraón: ―Hoy recuerdo mi falta.
9 Entonces el principal de los coperos habló á Faraón, diciendo: Acuérdome hoy de mis faltas:
10 Hace algún tiempo usted se enojó con el jefe de los panaderos y conmigo, y nos mandó a la cárcel que dirigía el capitán de la guardia.
10 Faraón se enojó contra sus siervos, y á mí me echó á la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, á mí y al principal de los panaderos:
11 Allí el jefe de los panaderos y yo tuvimos un sueño una noche, y cada sueño tenía su propio significado.
11 Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño.
12 Le contamos los sueños a un joven hebreo, que era esclavo del capitán de la guardia, y él nos los interpretó.
12 Y estaba allí con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró á cada uno conforme á su sueño.
13 Todo ocurrió tal como él lo dijo: yo fui restaurado en mi puesto de jefe de los coperos del rey, y el jefe de los panaderos fue ahorcado.
13 Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro.
14 El faraón mandó inmediatamente a buscar a José. Lo hicieron salir corriendo del calabozo, lo afeitaron rápidamente, le cambiaron la ropa y lo hicieron entrar a la presencia del faraón.
14 Entonces Faraón envió y llamó á José; é hiciéronle salir corriendo de la cárcel, y le cortaron el pelo, y mudaron sus vestidos, y vino á Faraón.
15 ―Anoche tuve un sueño —le dijo el faraón—, y ninguno de estos hombres puede interpretármelo. He oído decir que puedes interpretar sueños, y por esa razón te he hecho venir.
15 Y dijo Faraón á José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo declare; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para declararlos.
16 ―Yo no lo puedo hacer por mi propia cuenta —replicó José— pero Dios le dirá lo que significa.
16 Y respondió José á Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que responda paz á Faraón.
17 Entonces el faraón le contó el sueño: ―Yo estaba parado a orillas del Nilo —dijo—,
17 Entonces Faraón dijo á José: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río:
18 cuando repentinamente salieron del río siete vacas gordas y hermosas y se pusieron a pastar a lo largo de la ribera.
18 Y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado:
19 Pero entonces salieron del río otras siete vacas muy flacas y huesudas. Jamás había visto vacas tan flacas en todo Egipto.
19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy fea traza; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad:
20 Y las vacas flacas se comieron a las siete gordas que habían venido primero,
20 Y las vacas flacas y feas devoraban á las siete primeras vacas gruesas:
21 y después quedaron más flacas que antes. Entonces desperté.
21 Y entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado en ellas, porque su parecer era aún malo, como de primero. Y yo desperté.
22 Poco después tuve otro sueño. Esta vez vi que salían siete espigas de trigo de una caña. Las siete espigas eran gruesas y estaban llenas de grano.
22 Vi también soñando, que siete espigas subían en una misma caña llenas y hermosas;
23 Entonces, del mismo tallo, salieron siete espigas delgadas y marchitas.
23 Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del Solano, subían después de ellas:
24 Y las espigas delgadas devoraron a las gruesas. Les conté todo esto a mis magos, pero ninguno de ellos pudo darme su interpretación.
24 Y las espigas menudas devoraban á las siete espigas hermosas: y helo dicho á los magos, mas no hay quien me lo declare.
25 Entonces José le dijo al faraón: ―Ambos son un solo sueño. Dios le ha dicho lo que hará en la tierra de Egipto.
25 Entonces respondió José á Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo: Dios ha mostrado á Faraón lo que va á hacer.
26 Las siete vacas gordas y también las siete espigas gruesas y llenas significan que vendrán siete años de prosperidad.
26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.
27 Las siete vacas flacas y también las siete espigas marchitas indican que habrá siete años de hambre a continuación de los siete años de prosperidad.
27 También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del Solano, siete años serán de hambre.
28 »Así que yo le digo que Dios le ha mostrado a usted lo que hará:
28 Esto es lo que respondo á Faraón. Lo que Dios va á hacer, halo mostrado á Faraón.
29 En los próximos siete años habrá mucha prosperidad en toda la tierra de Egipto.
29 He aquí vienen siete años de grande hartura en toda la tierra de Egipto:
30 Sin embargo, a continuación habrá siete años de hambre, tan grande, que se olvidará la gran prosperidad, y habrá sólo hambre en la tierra.
30 Y levantarse han tras ellos siete años de hambre; y toda la hartura será olvidada en la tierra de Egipto; y el hambre consumirá la tierra;
31 El hambre será tan terrible que se borrará el recuerdo de los años de abundancia.
31 Y aquella abundancia no se echará de ver á causa del hambre siguiente, la cual será gravísima.
32 El haber tenido dos veces el sueño indica que con toda seguridad esto ocurrirá, porque Dios lo ha determinado, y así va a ocurrir pronto.
32 Y el suceder el sueño á Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura á hacerla.
33 Tengo, pues, una sugerencia que hacerle: Busque al hombre más sabio de Egipto y póngalo a cargo de la administración de la agricultura y de la economía de la nación.
33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
34 Su Majestad, divida a Egipto en cinco distritos administrativos, y haga que los oficiales de estos distritos reúnan en los graneros reales todo el excedente de los próximos siete años,
34 Haga [esto] Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la hartura;
35 Not in this translation
35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y alleguen el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.
36 para que haya suficiente alimento durante los siete años de escasez, y así se evitará el desastre.
36 Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años del hambre que serán en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre.
37 Las sugerencias de José fueron bien recibidas por el faraón y sus ministros.
37 Y el negocio pareció bien á Faraón, y á sus siervos.
38 Mientras discutían quién sería designado para la delicada tarea, el faraón dijo: ―¿Quién podría hacerlo mejor que José? Obviamente él es un hombre lleno del espíritu de Dios.
38 Y dijo Faraón á sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como éste, en quien haya espíritu de Dios?
39 Luego, volviéndose hacia José, el faraón le dijo: ―Puesto que Dios te ha revelado el significado del sueño, eres el hombre más sabio de Egipto.
39 Y dijo Faraón á José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú:
40 Por lo tanto, te nombro encargado de todo este proyecto. Lo que tú digas será ley en toda la tierra de Egipto. Solamente yo seré superior a ti, por cuanto soy el rey del país.
40 Tú serás sobre mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú.
41 Entonces el faraón colocó en el dedo de José el anillo con el sello real, como señal de su autoridad, lo vistió con ropas muy finas y le puso la cadena real de oro en el cuello, y proclamó: ―¡Mira que hoy te pongo a cargo de toda la tierra de Egipto!
41 Dijo más Faraón á José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.
42 Not in this translation
42 Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;
43 Además el faraón le dio a José la segunda carroza real, y por dondequiera que iba pregonaban delante de él: ―¡Doblen las rodillas!
43 E hízolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y púsole sobre toda la tierra de Egipto.
44 El faraón entonces le dijo a José: ―Yo, el faraón de Egipto, declaro que tendrás completa autoridad sobre toda la tierra de Egipto, de modo que nadie podrá hacer algo sin tu permiso.
44 Y dijo Faraón á José: Yo Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.
45 El faraón le cambió el nombre a José por el de Zafenat Panea. Además, le dio por esposa a Asenat, hija de Potifera, sacerdote de Heliópolis. Fue así como José quedó a cargo de Egipto.
45 Y llamó Faraón el nombre de José, Zaphnath-paaneah; y dióle por mujer á Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.
46 Tenía treinta años cuando entró al servicio del faraón. José salió de la presencia del faraón, y comenzó a recorrer todo Egipto.
46 Y era José de edad de treinta años cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto.
47 Tal como lo había predicho José, llegaron los siete años de abundancia. Durante esos años la tierra produjo cosechas abundantes.
47 E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones.
48 Durante aquellos años José compró para el gobierno una porción de todas las cosechas obtenidas a través de Egipto y la almacenó en las ciudades cercanas.
48 Y él juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto, y guardó mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores.
49 De este modo José logró amontonar tanto trigo, que nadie podía calcular la cantidad que había, pues era como la arena del mar.
49 Y acopió José trigo como arena de la mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.
50 En este tiempo, antes que llegara el tiempo de escasez, su esposa Asenat, hija de Potifera, sacerdote de Heliópolis, le dio dos hijos.
50 Y nacieron á José dos hijos antes que viniese el [primer] año del hambre, los cuales le parió Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On.
51 A su hijo mayor José lo llamó Manasés (me hizo olvidar), porque dijo: «Dios hizo que me olvidara de mi angustia y a la familia de mi padre».
51 Y llamó José el nombre del primogénito Manasés; porque Dios ([dijo]) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.
52 El segundo hijo se llamó Efraín (fructífero), porque dijo: «Dios me hizo fructificar en la tierra de mi esclavitud».
52 Y el nombre del segundo llamólo Ephraim; porque Dios ([dijo]) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción.
53 Finalmente, los siete años de abundancia pasaron
53 Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que hubo en la tierra de Egipto.
54 y, como José había predicho, comenzaron los siete años de escasez. El hambre afectó a todos los países, menos a Egipto, pues allí había abundancia de comida.
54 Y comenzaron á venir los siete años del hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.
55 La gente de Egipto comenzó a sentir el hambre, pues la tierra dejó de producir. Entonces iban donde el faraón a rogarle que les diera alimentos. El faraón los enviaba a José: ―Hagan todo lo que él diga —les decía.
55 Y cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó á Faraón por pan. Y dijo Faraón á todos los Egipcios: Id á José, y haced lo que él os dijere.
56 Cuando la escasez fue grande, y el hambre se extendió por la tierra, José abrió los graneros para venderles alimento a los egipcios.
56 Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía á los Egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.
57 Además, como el hambre se extendió por toda la tierra, de otros países venía gente a Egipto, para comprar alimentos a José.
57 Y toda la tierra venía á Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Asenath

    Wife of Joseph

    The Egyptian wife given to Joseph, mother of Ephraim and Manasseh.

    Cited in the guide: Genesis 41:45-52; Genesis 46:20

  • Ephraim

    Son of Joseph

    Joseph's younger son, given the greater blessing by Jacob.

    Cited in the guide: Genesis 41:52; 48

  • Joseph

    Ruler in Egypt

    Betrayed and enslaved, he rose to rule Egypt and saved his family from famine.

    Cited in the guide: Genesis 37; 39–50

  • Manasseh

    Son of Joseph

    Joseph's elder son, whose descendants formed a tribe on both sides of the Jordan.

    Cited in the guide: Genesis 41:51; 48

  • Potiphera

    Priest of On; Asenath's father

    Priest of On whose daughter Asenath Pharaoh gave to Joseph as his wife.

    Cited in the guide: Genesis 41:45; Genesis 41:50; Genesis 46:20

Cross references (51)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Genesis 20:3; Genesis 29:14; Ezekiel 29:3; Esther 6:1; Isaiah 19:5
  2. 2 Isaiah 19:6
  3. 3 Genesis 41:20–21; Genesis 41:4
  4. 4 1 Kings 3:15
  5. 5 Deuteronomy 32:14
  6. 6 Hosea 13:15; Ezekiel 19:12; Ezekiel 17:10
  7. 7 Genesis 20:3; Genesis 37:5
  8. 8 Daniel 4:7; Exodus 7:22; Matthew 2:1; Exodus 7:11; Isaiah 29:14
  9. 9 Genesis 40:14; Genesis 40:23; Genesis 40:1–3
  10. 10 Genesis 39:20; Genesis 40:2–3; Genesis 37:36
  11. 11 Genesis 40:5–8
  12. 12 Genesis 37:36; Genesis 40:12–19; Genesis 39:20; Genesis 39:1
  13. 13 Ezekiel 43:3; Jeremiah 1:10; Genesis 40:12; Genesis 40:20–22
  14. 14 Daniel 2:25; Psalm 113:7–8; Psalm 105:19–22; 1 Samuel 2:7–8; Isaiah 61:3
  15. 15 Daniel 5:16; Daniel 5:12; Psalm 25:14; Genesis 41:9–13
  16. 16 2 Corinthians 3:5; Genesis 40:8; Daniel 2:47; Acts 3:12; Numbers 12:6
  17. 18 Jeremiah 24:1–3; Jeremiah 24:5; Jeremiah 24:8
  18. 21 Revelation 10:9–10; Ezekiel 3:3; Isaiah 9:20; Psalm 37:19
  19. 23 2 Kings 19:26; Psalm 129:6–7; Hosea 9:16; Hosea 13:15; Genesis 41:6
  20. 24 Daniel 4:7; Genesis 41:8; Exodus 8:19
  21. 25 Daniel 2:45; Revelation 4:1; Daniel 2:28–29; Matthew 24:40; Daniel 2:47
  22. 26 Genesis 41:2; Genesis 41:47; Exodus 12:11; Genesis 41:5; Genesis 41:29
  23. 27 2 Kings 8:1; 2 Samuel 24:19
  24. 28 Genesis 41:25; Genesis 41:16
  25. 29 Genesis 41:46–47; Genesis 41:26; Genesis 41:49
  26. 30 Genesis 47:13; Genesis 41:54; James 5:17; Psalm 105:16; 1 Kings 17:1
  27. 31 Isaiah 24:20; 1 Samuel 5:6
  28. 32 Numbers 23:19; Isaiah 46:10–11; Isaiah 14:24–27; 2 Corinthians 13:1; Matthew 24:35
  29. 33 Genesis 41:39; Acts 6:3; Daniel 4:27; Deuteronomy 1:13; Exodus 18:19–22
  30. 34 Proverbs 6:6–8; Numbers 31:14; Job 5:20; Nehemiah 11:9; Proverbs 22:3
  31. 36 Genesis 47:13–25
  32. 37 Acts 7:10; Proverbs 25:11; Psalm 105:19; 1 Kings 21:2; Joshua 22:30
  33. 38 Job 32:8; Daniel 5:14; Numbers 27:18; Daniel 5:11; Daniel 4:18
  34. 39 Genesis 41:28; Genesis 41:33; Genesis 41:25; Genesis 41:16
  35. 40 Proverbs 22:29; Acts 7:10; Psalm 105:21–22; Daniel 5:29; Genesis 45:8–9
  36. 41 Matthew 28:18; Philippians 2:9–11; Genesis 42:6; Daniel 6:3; Daniel 4:2–3
  37. 43 Genesis 45:8; Acts 7:10; Genesis 45:26; Genesis 42:33; Philippians 2:10
  38. 44 Psalm 105:22; Exodus 11:7
  39. 45 Genesis 46:20; Ezekiel 30:17; Exodus 2:16; Acts 11:28; Luke 2:1
  40. 46 Daniel 1:19; 1 Kings 12:6; 2 Samuel 5:4; 1 Samuel 16:21; Genesis 37:2
  41. 47 Genesis 26:12; Psalm 72:16
  42. 48 Genesis 41:34–36; Genesis 47:21
  43. 49 Psalm 78:27; 1 Samuel 13:5; Genesis 22:17; Judges 7:12; Judges 6:5
  44. 50 Genesis 48:5; Genesis 46:20; Genesis 41:45; 2 Samuel 8:18
  45. 51 Psalm 30:5; Proverbs 31:7; Psalm 30:11; Genesis 41:30; Deuteronomy 33:17
  46. 52 Genesis 49:22; Genesis 50:23; Genesis 17:6; Isaiah 40:1–2; Psalm 105:17–18
  47. 53 Psalm 73:20; Luke 16:25; Genesis 41:29–31
  48. 54 Acts 7:11; Psalm 105:16; Genesis 45:11; Genesis 41:30; Genesis 41:6–7
  49. 55 Matthew 17:5; Jeremiah 14:1–6; Matthew 3:17; Philippians 4:19; Genesis 41:40–41
  50. 56 Genesis 42:6; Acts 17:26; Genesis 47:14–24; Isaiah 23:17; Zechariah 5:3
  51. 57 Genesis 41:56; Genesis 41:54; Genesis 42:1; Genesis 42:5; Deuteronomy 9:28

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 41:38 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XVI)

    He also came down upon all righteous men and Prophets; Enos, I mean, and Enoch, and Noah, and the rest; upon Abraham, Isaac, and Jacob; for as regards Joseph, even Pharaoh perceived that he had the Spirit of God within him.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)