Skip to the text

Luke · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Luke 19 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Leer en español
About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Jesús llegó a Jericó y comenzó a cruzar la ciudad.
1 Y HABIENDO entrado [Jesús], iba pasando por Jericó;
2 Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era jefe de los cobradores de impuestos.
2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;
3 Él trataba de ver a Jesús, pero era de baja estatura y había tanta gente que no alcanzaba a verlo.
3 Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.
4 Entonces se adelantó corriendo al lugar por donde Jesús iba a pasar y se subió a un árbol para poder verlo.
4 Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
5 Cuando Jesús pasaba por ese lugar, miró hacia arriba y le dijo: ―Zaqueo, baja en seguida, porque quiero quedarme hoy en tu casa.
5 Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.
6 Zaqueo se bajó a toda prisa y, muy contento, recibió a Jesús en su casa.
6 Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.
7 Al ver esto, todos empezaron a murmurar: ―Se fue a quedar en la casa de un pecador.
7 Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.
8 Zaqueo se levantó y dijo: ―Señor, voy a dar la mitad de todo lo que tengo a los pobres. Y si a alguien le he robado, le devolveré cuatro veces lo que le robé.
8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.
9 Jesús le dijo: ―Hoy, la salvación ha llegado a esta casa, pues este hombre también es uno de los hijos de Abraham.
9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
10 En efecto, el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar a los que se habían perdido.
10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
11 Como Jesús ya estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el reino de Dios comenzaría en ese momento, Jesús les contó una parábola.
11 Y oyendo ellos estas cosas, prosiguió [Jesús] y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalem, y porque pensaban que luego había de ser manifestado el reino de Dios.
12 Les dijo: «Un hombre de la nobleza fue a que lo coronaran rey en un país lejano y después de eso regresaría.
12 Dijo pues: Un hombre noble partió á una provincia lejos, para tomar para sí un reino, y volver.
13 Antes de partir, llamó a diez de sus empleados y le entregó a cada uno una buena cantidad de dinero. Les dijo: “Hagan negocio con este dinero hasta que yo vuelva”.
13 Mas llamados diez siervos suyos, les dió diez minas, y díjoles: Negociad entre tanto que vengo.
14 Pero la gente de su país lo odiaba y mandaron un grupo de personas tras él para que dijeran: “No queremos que este sea nuestro rey”.
14 Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.
15 »A pesar de todo, fue coronado rey. Cuando regresó a su país, ordenó llamar a los diez empleados a quienes les había entregado dinero, para ver cuánto habían ganado.
15 Y aconteció, que vuelto él, habiendo tomado el reino, mandó llamar á sí á aquellos siervos á los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
16 El primero se presentó y le dijo: “Señor, su dinero ha ganado diez veces más de lo que usted me dejó”.
16 Y vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.
17 El rey le respondió: “¡Muy bien, eres un buen empleado! Como has sido fiel en lo poco que te entregué, te nombro gobernador de diez ciudades”.
17 Y él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades.
18 »El segundo se presentó y le dijo: “Señor, su dinero ha ganado cinco veces más de lo que usted me dejó”.
18 Y vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha hecho cinco minas.
19 El rey le respondió: “A ti te nombro gobernador de cinco ciudades”.
19 Y también á éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.
20 »Llegó el otro empleado y dijo: “Señor, aquí está su dinero. Lo envolví en un pañuelo y lo guardé.
20 Y vino otro, diciendo: Señor, he aquí tu mina, la cual he tenido guardada en un pañizuelo:
21 Tenía miedo porque usted es un hombre muy exigente que recoge lo que no depositó y cosecha lo que no sembró”.
21 Porque tuve miedo de ti, que eres hombre recio; tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.
22 Entonces el rey le contestó: “Eres un empleado malo. Con tus mismas palabras te voy a juzgar. Si sabías que soy muy exigente, que recojo lo que no deposité y cosecho lo que no sembré,
22 Entonces él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
23 ¿por qué no depositaste mi dinero en el banco, para que cuando yo regresara ganara los intereses?”.
23 ¿Por qué, pues, no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con el logro?
24 Entonces, les dijo a los que estaban allí: “Quítenle el dinero y dénselo al que ganó diez veces más”.
24 Y dijo á los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.
25 Pero, ellos le dijeron: “Señor, pero si él ya tiene diez veces más”.
25 Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.
26 El rey les respondió: “Les aseguro que al que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, hasta lo poco que tenga se le quitará.
26 Pues yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado; mas al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.
27 Y a esos enemigos míos que no querían que yo fuera su rey, tráiganlos aquí y mátenlos delante de mí”».
27 Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí.
28 Al terminar de decir esto, siguió su camino hacia Jerusalén.
28 Y dicho esto, iba delante subiendo á Jerusalem.
29 Cuando estuvo cerca de Betfagué y Betania, junto al monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos y les dijo:
29 Y aconteció, que llegando cerca de Bethfagé, y de Bethania, al monte que se llama de las Olivas, envió dos de sus discípulos,
30 «Vayan a la aldea que está enfrente. Cuando entren, van a encontrar un burrito atado en el que nadie antes se ha montado. Desátenlo y tráiganlo.
30 Diciendo: Id á la aldea de enfrente; en la cual como entrareis, hallaréis un pollino atado, en el que ningún hombre se ha sentado jamás; desatadlo, y traedlo.
31 Si alguien les pregunta por qué lo desatan, díganle: “El Señor lo necesita”».
31 Y si alguien os preguntare, ¿por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo ha menester.
32 Ellos fueron y lo encontraron tal como él les había dicho.
32 Y fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.
33 Al estar ellos desatando al burrito, los dueños les preguntaron: ―¿Por qué lo desatan?
33 Y desatando ellos el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?
34 Ellos contestaron: ―El Señor lo necesita.
34 Y ellos dijeron: Porque el Señor lo ha menester.
35 Después, llevaron al burrito a donde estaba Jesús; pusieron sobre el animal sus mantos y ayudaron a Jesús a montarse.
35 Y trajéronlo á Jesús; y habiendo echado sus vestidos sobre el pollino, pusieron á Jesús encima.
36 Conforme iba avanzando, la gente extendía sus mantos sobre el camino.
36 Y yendo él tendían sus capas por el camino.
37 Cuando ya estaban cerca de la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores se llenaron de alegría y comenzaron a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. Y gritaban:
37 Y como llegasen ya cerca de la bajada del monte de las Olivas, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzaron á alabar á Dios á gran voz por todas las maravillas que habían visto,
38 ―¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor! ―¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!
38 Diciendo: ¡Bendito el rey que viene en [el] nombre del Señor: paz en el cielo, y gloria en lo altísimo!
39 Algunos de los fariseos que estaban entre la gente le dijeron a Jesús: ―¡Maestro, reprende a tus discípulos!
39 Entonces algunos de los Fariseos de la compañía, le dijeron: Maestro, reprende á tus discípulos.
40 Él les respondió: ―Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarán.
40 Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaren, las piedras clamarán.
41 Cuando Jesús estaba cerca de Jerusalén y vio la ciudad, lloró por ella.
41 Y como llegó cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella,
42 Y dijo: ―¡Cómo me gustaría que hoy entendieras lo que puede traerte paz! Pero ahora eso no lo puedes ver.
42 Diciendo: ¡Oh si también tú conocieses, á lo menos en este tu día, lo que toca á tu paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
43 Llegarán sobre ti días en que tus enemigos harán un muro y te rodearán, y te atacarán por todos lados.
43 Porque vendrán días sobre ti, que tus enemigos te cercarán con baluarte, y te pondrán cerco, y de todas partes te pondrán en estrecho,
44 Te derribarán, no dejarán ni una piedra sobre otra, y matarán a tus hijos. Todo esto ocurrirá porque no reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte.
44 Y te derribarán á tierra, y á tus hijos dentro de ti; y no dejarán sobre ti piedra sobre piedra; por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.
45 Cuando llegó al templo, comenzó a echar fuera de allí a los que estaban vendiendo.
45 Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendían y compraban en él.
46 Les dijo: ―Escrito está: “Mi casa será casa de oración”; pero ustedes la han convertido en “cueva de ladrones”.
46 Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
47 Él enseñaba todos los días en el templo, y los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y los líderes del pueblo trataban de matarlo.
47 Y enseñaba cada día en el templo; mas los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.
48 Pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba con mucha atención.
48 Y no hallaban qué hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Zacchaeus

    Chief tax collector of Jericho

    A wealthy chief tax collector who climbed a tree to see Jesus, welcomed Him into his house, and promised to give half his possessions to the poor and repay fourfold.

    Cited in the guide: Luke 19:2; Luke 19:5; Luke 19:8

Places

  • Jericho

    Today: West Bank (Jordan Valley)

    Jericho guarded the eastern entrance to Canaan. The Old Testament city (Tell es-Sultan) fell to Joshua; Herodian Jericho nearby is where Jesus healed Bartimaeus and called Zacchaeus.

    Cited in the guide: Joshua 6:20; Luke 19:1-10; Luke 10:30

  • Jerusalem

    Today: Israel / Palestinian territories · On Third Journey

    Set high in the Judean hills (~2,500 ft), Jerusalem was David's royal city, the site of the First and Second Temples, and the stage for Jesus' passion and the church's birth at Pentecost.

    Cited in the guide: 2 Samuel 5:6-9; Luke 19:41; Acts 1:8

Cross references (47)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Joshua 6:1–27; Luke 18:35; 1 Kings 16:34; 2 Kings 2:18–22; Joshua 2:1
  2. 2 Luke 18:24–27
  3. 3 Luke 23:8; Luke 9:7–9; John 12:21
  4. 4 Isaiah 9:10; Luke 5:19; 1 Chronicles 27:28; Amos 7:14; 1 Kings 10:27
  5. 5 Revelation 3:20; John 14:23; Ezekiel 16:6; Hebrews 13:2; Ephesians 3:17
  6. 6 Luke 5:29; Acts 16:34; Acts 2:41; Acts 16:15; Genesis 18:6–7
  7. 7 Luke 15:2; Luke 7:39; Luke 7:34; Matthew 9:11; Luke 18:9–14
  8. 8 2 Samuel 12:6; Numbers 5:7; Luke 18:22–23; Proverbs 6:31; Leviticus 6:1–6
  9. 9 Galatians 3:7; Luke 13:16; Romans 4:16; Acts 16:30–32; 1 Peter 2:10
  10. 10 Ezekiel 34:16; Matthew 1:21; 1 Timothy 1:13–16; Luke 5:31–32; Luke 15:4–7
  11. 11 Luke 17:20; Acts 1:6; 2 Thessalonians 2:1–3
  12. 12 Matthew 25:14–30; Hebrews 9:28; Mark 12:1; 1 Peter 3:22; Matthew 21:38
  13. 13 Matthew 25:14–15; John 12:26; 1 Corinthians 12:7–11; 1 Peter 4:9–11; Romans 12:6–8
  14. 14 1 Samuel 8:7; Acts 7:51–52; Acts 3:14–15; Luke 19:27; John 15:18
  15. 15 1 Corinthians 4:1–5; Romans 14:10–12; Matthew 25:19; Matthew 18:23–35; Luke 12:48
  16. 16 1 Corinthians 15:10; 2 Timothy 4:7–8; James 2:18–26; Colossians 1:28–29
  17. 17 Luke 16:10; Matthew 25:21; Revelation 2:26–29; 1 Samuel 2:30; 1 Peter 1:7
  18. 18 Mark 4:20; Matthew 13:23; 2 Corinthians 8:12
  19. 19 Isaiah 3:10; 1 Corinthians 15:58; 2 John 8; 1 Corinthians 15:41–42; 2 Corinthians 9:6
  20. 20 Proverbs 26:13–16; Luke 19:13; James 4:17; Matthew 25:24; Luke 3:9
  21. 21 Matthew 25:24–25; 2 Samuel 6:9–11; 1 Samuel 6:19–21; Job 21:14–15; Exodus 20:19–20
  22. 22 Matthew 12:37; 2 Samuel 1:16; Job 15:5–6; Matthew 22:12; Romans 3:19
  23. 23 Deuteronomy 23:19–20; Exodus 22:25–27; Romans 2:4–5
  24. 24 Luke 12:20; Luke 16:2
  25. 25 2 Samuel 7:19; Luke 16:2; Isaiah 55:8–9
  26. 26 2 John 8; Matthew 13:12; Luke 8:18; Matthew 21:43; Mark 4:25
  27. 27 Psalm 21:8–9; Luke 19:14; Luke 21:22; Numbers 16:30–35; Matthew 22:7
  28. 28 Luke 9:51; 1 Peter 4:1; Hebrews 12:2; Psalm 40:6–8; Luke 12:50
  29. 29 Matthew 21:17; Acts 1:12; Matthew 21:1–11; Zechariah 14:4; Mark 11:1–11
  30. 30 Luke 22:8–13; Luke 19:32; 1 Samuel 10:2–9; John 14:29
  31. 31 Psalm 24:1; Acts 10:36; Psalm 50:10–12; Matthew 21:2–3; Mark 11:3–6
  32. 32 Luke 22:13
  33. 34 Zechariah 9:9; John 10:35; 2 Corinthians 8:9; John 12:16
  34. 35 John 12:14; Mark 11:7–8; Matthew 21:7; 2 Kings 9:13; Galatians 4:15–16
  35. 36 Matthew 21:8; 2 Kings 9:13
  36. 37 Ezra 3:10–13; John 12:12–13; Matthew 21:1; 2 Chronicles 29:36; Luke 18:43
  37. 38 Zechariah 9:9; Luke 13:35; Psalm 118:22–26; Matthew 21:9; Mark 11:9–10
  38. 39 Acts 4:1–2; Acts 4:16–18; John 12:19; James 4:5; Matthew 23:13
  39. 40 Habakkuk 2:11; Isaiah 55:12; Matthew 3:9; Psalm 96:11; Psalm 98:7–9
  40. 41 Luke 13:34–35; Jeremiah 13:17; Psalm 119:136; John 11:35; Jeremiah 17:16
  41. 42 Deuteronomy 32:29; 2 Corinthians 6:1–2; Luke 1:77–79; Hebrews 10:26–29; Isaiah 48:18
  42. 43 Luke 21:20–24; Isaiah 29:1–4; Ezekiel 4:2; Ezekiel 26:8; Jeremiah 6:3–6
  43. 44 Luke 21:6; Luke 13:34–35; Luke 19:42; 1 Peter 2:12; Matthew 23:37–38
  44. 45 Matthew 21:12–13; Mark 11:15–17; John 2:13–17; Deuteronomy 14:25–26
  45. 46 Isaiah 56:7; Jeremiah 7:11; Psalm 93:5; Ezekiel 43:12; Matthew 23:13
  46. 47 Matthew 26:55; Mark 11:18; Mark 11:27–33; Luke 21:37–38; John 10:39
  47. 48 Nehemiah 8:3; Acts 16:14; Luke 20:19–20; John 7:46–49; Luke 22:2–4

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 19:5 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    … in the animal class;--the spiritual, again, when He said, "Let the dead bury their dead, but go thou and preach the kingdom of God," and when He said to Zaccheus the publican, "Make haste, and come down, for to-day I must abide in thine house" --for these they declared to have belonged to the spiritual class.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 19:10 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVII, Chapter 4)

    For not only to God the Father, but also to His Only-begotten, who came to seek what was lost, we had been known already even so far as to be chosen in Him before the foundation of the world.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 19:40 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XIII)

    Why, these things, if we be silent "the stones will immediately cry out;" so plain are they, and manifest, and more lucid than the sunbeam itself.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 19:23 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture V)

    Guard them with reverence, lest per chance the enemy despoil any who have grown slack; or lest some heretic pervert any of the truths delivered to you. For faith is like putting money into the bank, even as we have now done; but from you God requires the accounts of the deposit.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 19:42 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XX–XXI)

    Further, when, as He drew nigh to Jerusalem, He wept over it and said, "If thou hadst known, even thou, in this thy day, the things that belong unto thy peace, but they are hidden from thee," by this word "hidden" He showed the abstruse nature of Bythus.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)