Skip to the text

Luke · Scío de San Miguel New Testament (1797)

Luke 19 Scío de San Miguel New Testament (1797)

Leer en español
About Scío
  • Catholic
  • NT: Latin Vulgate
  • New Testament only
  • Formal (word for word)
  • 1797
  • Public domain

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

Notes on this text (3)
Scío Scío de San Miguel New Testament (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Y habiendo entrado Jesús, pasaba por Jerichô.
1 Y HABIENDO entrado [Jesús], iba pasando por Jericó;
2 Y he aquí un hombre llamado Zachéo: y éste era uno de los principales entre los Publicanos, y rico:
2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;
3 Y procuraba ver á Jesús, quién fuese: y no podía por la mucha gente, porque era pequeño de estatura.
3 Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.
4 Y corriendo delante, se subió en un árbol cabrahigo para verle: porque por allí había de pasar.
4 Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
5 Y quando llegó Jesús á aquel lugar, alzando los ojos, le vió, y le dixo: Zachéo, desciende presto, porque es menester hospedarme hoy en tu casa.
5 Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.
6 Y él descendió apresurado, y le recibió gozoso.
6 Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.
7 Y viendo esto todos, murmuraban, diciendo, que había ido á posar á casa de un pecador.
7 Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.
8 Mas Zachéo, presentándose al Señor, le dixo: Señor, la mitad de quanto tengo doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, le vuelvo quatro tantos mas,
8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.
9 Y Jesús le dixo: Hoy ha venido la salud á esta casa: porque él también es hijo de Abraham.
9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
10 Pues el Hijo del hombre vino á buscar, y á salvar lo que había perecido.
10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
11 Oyendo ellos ésto, prosiguió diciéndoles una parábola, con ocasion de estar cerca de Jerusalém: y porque pensaban que luego se manifestaría el reyno de Dios,
11 Y oyendo ellos estas cosas, prosiguió [Jesús] y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalem, y porque pensaban que luego había de ser manifestado el reino de Dios.
12 Dixo pues; Un hombre noble fué á una tierra distante para recibir allí un reyno, y después volverse.
12 Dijo pues: Un hombre noble partió á una provincia lejos, para tomar para sí un reino, y volver.
13 Y habiendo llamado á diez de sus siervos, les dió diez minas, y les dixo; Traficad entretanto que vengo.
13 Mas llamados diez siervos suyos, les dió diez minas, y díjoles: Negociad entre tanto que vengo.
14 Mas los de su ciudad le aborrecían; y enviando en pos de él una embaxada, le dixéron: No queremos que reyne éste sobre nosotros.
14 Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.
15 Y quando volvió, después de haber recibido el reyno, mandó llamar á aquellos siervos, á quienes había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
15 Y aconteció, que vuelto él, habiendo tomado el reino, mandó llamar á sí á aquellos siervos á los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
16 Llegó pues el primero y dixo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.
16 Y vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.
17 Y le dixo: Está bien, buen siervo: pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades.
17 Y él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades.
18 Y vino otro, y dixo; Señor, tu mina ha ganado cinco minas.
18 Y vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha hecho cinco minas.
19 Y dixo á éste: Tú tenla sobre cinco ciudades.
19 Y también á éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.
20 Y vino el tercero, y dixo: Señor, aquí tienes tu mina, la que he tenido guardada en un lienzo.
20 Y vino otro, diciendo: Señor, he aquí tu mina, la cual he tenido guardada en un pañizuelo:
21 Porque tuve miedo de tí, que eres hombre recio de condición: llevas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembráste.
21 Porque tuve miedo de ti, que eres hombre recio; tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.
22 Entónces él le dixo: Mal siervo, por tu propia boca te condeno: Sabías, que yo era hombre recio de condición, que llevo lo que no puse, y siego lo que no sembré:
22 Entonces él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
23 ¿Pues por qué no diste mi dinero al banco, para que quando volviese lo tomára con las ganancias?
23 ¿Por qué, pues, no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con el logro?
24 Y dixo á los que estaban allí: Quitadle la mina, y dádsela al que tiene las diez minas.
24 Y dijo á los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.
25 Y ellos le dixéron: Señor, que tiene diez minas.
25 Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.
26 Pues yo os digo, que á todo aquel que tuviere, se le dará, y tendrá mas: mas al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.
26 Pues yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado; mas al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.
27 Y en quanto á aquellos mis enemigos, que no quisiéron que yo reinase sobre ellos, trahedmelos acá, y matadlos delante de mí.
27 Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí.
28 Y dicho esto, iba delante subiendo á Jerusalém.
28 Y dicho esto, iba delante subiendo á Jerusalem.
29 Y aconteció, que quándo llegó cerca de Bethphage, y de Bethania, al monte que se llama del Olivar, envió dos de sus discípulos,
29 Y aconteció, que llegando cerca de Bethfagé, y de Bethania, al monte que se llama de las Olivas, envió dos de sus discípulos,
30 Diciendo: Id á esa aldea, que está en frente: y luego que entráreis en ella, hallaréis un pollino de asna atado, sobre el qual nunca se sentó hombre alguno: desatadlo, y trahedlo.
30 Diciendo: Id á la aldea de enfrente; en la cual como entrareis, hallaréis un pollino atado, en el que ningún hombre se ha sentado jamás; desatadlo, y traedlo.
31 Y si alguno os preguntáre: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo ha menester.
31 Y si alguien os preguntare, ¿por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo ha menester.
32 Fuéron pues los que habían sido enviados, y hallaron el pollino, que estaba como les había dicho.
32 Y fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.
33 Y quando desataban al pollino, le dixéron sus dueños: ¿Por qué desatáis al pollino?
33 Y desatando ellos el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?
34 Y ellos respondieron: Porque el Señor lo ha menester.
34 Y ellos dijeron: Porque el Señor lo ha menester.
35 Y lo traxéron á Jesús. Y echando sobre el pollino sus ropas, pusieron encima á Jesús.
35 Y trajéronlo á Jesús; y habiendo echado sus vestidos sobre el pollino, pusieron á Jesús encima.
36 Y yendo él así, tendían sus vestidos por el camino.
36 Y yendo él tendían sus capas por el camino.
37 Y quando se acercó á la baxada del monte del Olivar, todos los discípulos en tropas, llenos de gozo comenzaron á alabar á Dios en alta voz por todas las maravillas, que habían visto,
37 Y como llegasen ya cerca de la bajada del monte de las Olivas, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzaron á alabar á Dios á gran voz por todas las maravillas que habían visto,
38 Diciendo: Bendito el Rey, que viene en el nombre del Señor, paz en el Cielo, y gloria en las alturas.
38 Diciendo: ¡Bendito el rey que viene en [el] nombre del Señor: paz en el cielo, y gloria en lo altísimo!
39 Y algunos de los Phariséos, que estaban entre la gente, le dixéron: Maestro, reprehende á tus discípulos.
39 Entonces algunos de los Fariseos de la compañía, le dijeron: Maestro, reprende á tus discípulos.
40 Él les respondió: Os digo, que si estos callaren, las piedras darán voces.
40 Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaren, las piedras clamarán.
41 Y quando llegó cerca, al ver la ciudad, lloró sobre ella, diciendo:
41 Y como llegó cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella,
42 ¡Ah si tu reconocieses siquiera en éste tu día, lo que puede traherte la paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
42 Diciendo: ¡Oh si también tú conocieses, á lo menos en este tu día, lo que toca á tu paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
43 Porque vendrán días contra tí, en que tus enemigos te cercarán de trincheras, y te pondrán cerco, y te estrecharán por todas partes:
43 Porque vendrán días sobre ti, que tus enemigos te cercarán con baluarte, y te pondrán cerco, y de todas partes te pondrán en estrecho,
44 Y te derribarán en tierra, y á tus hijos, que están dentro de tí, y no dexarán en tí piedra sobre piedra: por quanto no conociste el tiempo de tu visitación.
44 Y te derribarán á tierra, y á tus hijos dentro de ti; y no dejarán sobre ti piedra sobre piedra; por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.
45 Y habiendo entrado en el templo comenzó á echar fuera á todos los que vendían, y compraban en él,
45 Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendían y compraban en él.
46 Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es. Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
46 Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
47 Y cada día enseñaba en el templo. Mas los Príncipes de los sacerdotes, y los Escribas, y los principales del pueblo le querían matar:
47 Y enseñaba cada día en el templo; mas los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.
48 Y no sabían qué hacerse con él. Porque todo el pueblo estaba embelesado quando le oía.
48 Y no hallaban qué hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Zacchaeus

    Chief tax collector of Jericho

    A wealthy chief tax collector who climbed a tree to see Jesus, welcomed Him into his house, and promised to give half his possessions to the poor and repay fourfold.

    Cited in the guide: Luke 19:2; Luke 19:5; Luke 19:8

Places

  • Jericho

    Today: West Bank (Jordan Valley)

    Jericho guarded the eastern entrance to Canaan. The Old Testament city (Tell es-Sultan) fell to Joshua; Herodian Jericho nearby is where Jesus healed Bartimaeus and called Zacchaeus.

    Cited in the guide: Joshua 6:20; Luke 19:1-10; Luke 10:30

  • Jerusalem

    Today: Israel / Palestinian territories · On Third Journey

    Set high in the Judean hills (~2,500 ft), Jerusalem was David's royal city, the site of the First and Second Temples, and the stage for Jesus' passion and the church's birth at Pentecost.

    Cited in the guide: 2 Samuel 5:6-9; Luke 19:41; Acts 1:8

Cross references (47)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Joshua 6:1–27; Luke 18:35; 1 Kings 16:34; 2 Kings 2:18–22; Joshua 2:1
  2. 2 Luke 18:24–27
  3. 3 Luke 23:8; Luke 9:7–9; John 12:21
  4. 4 Isaiah 9:10; Luke 5:19; 1 Chronicles 27:28; Amos 7:14; 1 Kings 10:27
  5. 5 Revelation 3:20; John 14:23; Ezekiel 16:6; Hebrews 13:2; Ephesians 3:17
  6. 6 Luke 5:29; Acts 16:34; Acts 2:41; Acts 16:15; Genesis 18:6–7
  7. 7 Luke 15:2; Luke 7:39; Luke 7:34; Matthew 9:11; Luke 18:9–14
  8. 8 2 Samuel 12:6; Numbers 5:7; Luke 18:22–23; Proverbs 6:31; Leviticus 6:1–6
  9. 9 Galatians 3:7; Luke 13:16; Romans 4:16; Acts 16:30–32; 1 Peter 2:10
  10. 10 Ezekiel 34:16; Matthew 1:21; 1 Timothy 1:13–16; Luke 5:31–32; Luke 15:4–7
  11. 11 Luke 17:20; Acts 1:6; 2 Thessalonians 2:1–3
  12. 12 Matthew 25:14–30; Hebrews 9:28; Mark 12:1; 1 Peter 3:22; Matthew 21:38
  13. 13 Matthew 25:14–15; John 12:26; 1 Corinthians 12:7–11; 1 Peter 4:9–11; Romans 12:6–8
  14. 14 1 Samuel 8:7; Acts 7:51–52; Acts 3:14–15; Luke 19:27; John 15:18
  15. 15 1 Corinthians 4:1–5; Romans 14:10–12; Matthew 25:19; Matthew 18:23–35; Luke 12:48
  16. 16 1 Corinthians 15:10; 2 Timothy 4:7–8; James 2:18–26; Colossians 1:28–29
  17. 17 Luke 16:10; Matthew 25:21; Revelation 2:26–29; 1 Samuel 2:30; 1 Peter 1:7
  18. 18 Mark 4:20; Matthew 13:23; 2 Corinthians 8:12
  19. 19 Isaiah 3:10; 1 Corinthians 15:58; 2 John 8; 1 Corinthians 15:41–42; 2 Corinthians 9:6
  20. 20 Proverbs 26:13–16; Luke 19:13; James 4:17; Matthew 25:24; Luke 3:9
  21. 21 Matthew 25:24–25; 2 Samuel 6:9–11; 1 Samuel 6:19–21; Job 21:14–15; Exodus 20:19–20
  22. 22 Matthew 12:37; 2 Samuel 1:16; Job 15:5–6; Matthew 22:12; Romans 3:19
  23. 23 Deuteronomy 23:19–20; Exodus 22:25–27; Romans 2:4–5
  24. 24 Luke 12:20; Luke 16:2
  25. 25 2 Samuel 7:19; Luke 16:2; Isaiah 55:8–9
  26. 26 2 John 8; Matthew 13:12; Luke 8:18; Matthew 21:43; Mark 4:25
  27. 27 Psalm 21:8–9; Luke 19:14; Luke 21:22; Numbers 16:30–35; Matthew 22:7
  28. 28 Luke 9:51; 1 Peter 4:1; Hebrews 12:2; Psalm 40:6–8; Luke 12:50
  29. 29 Matthew 21:17; Acts 1:12; Matthew 21:1–11; Zechariah 14:4; Mark 11:1–11
  30. 30 Luke 22:8–13; Luke 19:32; 1 Samuel 10:2–9; John 14:29
  31. 31 Psalm 24:1; Acts 10:36; Psalm 50:10–12; Matthew 21:2–3; Mark 11:3–6
  32. 32 Luke 22:13
  33. 34 Zechariah 9:9; John 10:35; 2 Corinthians 8:9; John 12:16
  34. 35 John 12:14; Mark 11:7–8; Matthew 21:7; 2 Kings 9:13; Galatians 4:15–16
  35. 36 Matthew 21:8; 2 Kings 9:13
  36. 37 Ezra 3:10–13; John 12:12–13; Matthew 21:1; 2 Chronicles 29:36; Luke 18:43
  37. 38 Zechariah 9:9; Luke 13:35; Psalm 118:22–26; Matthew 21:9; Mark 11:9–10
  38. 39 Acts 4:1–2; Acts 4:16–18; John 12:19; James 4:5; Matthew 23:13
  39. 40 Habakkuk 2:11; Isaiah 55:12; Matthew 3:9; Psalm 96:11; Psalm 98:7–9
  40. 41 Luke 13:34–35; Jeremiah 13:17; Psalm 119:136; John 11:35; Jeremiah 17:16
  41. 42 Deuteronomy 32:29; 2 Corinthians 6:1–2; Luke 1:77–79; Hebrews 10:26–29; Isaiah 48:18
  42. 43 Luke 21:20–24; Isaiah 29:1–4; Ezekiel 4:2; Ezekiel 26:8; Jeremiah 6:3–6
  43. 44 Luke 21:6; Luke 13:34–35; Luke 19:42; 1 Peter 2:12; Matthew 23:37–38
  44. 45 Matthew 21:12–13; Mark 11:15–17; John 2:13–17; Deuteronomy 14:25–26
  45. 46 Isaiah 56:7; Jeremiah 7:11; Psalm 93:5; Ezekiel 43:12; Matthew 23:13
  46. 47 Matthew 26:55; Mark 11:18; Mark 11:27–33; Luke 21:37–38; John 10:39
  47. 48 Nehemiah 8:3; Acts 16:14; Luke 20:19–20; John 7:46–49; Luke 22:2–4

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 19:5 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    … in the animal class;--the spiritual, again, when He said, "Let the dead bury their dead, but go thou and preach the kingdom of God," and when He said to Zaccheus the publican, "Make haste, and come down, for to-day I must abide in thine house" --for these they declared to have belonged to the spiritual class.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 19:10 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVII, Chapter 4)

    For not only to God the Father, but also to His Only-begotten, who came to seek what was lost, we had been known already even so far as to be chosen in Him before the foundation of the world.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 19:40 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XIII)

    Why, these things, if we be silent "the stones will immediately cry out;" so plain are they, and manifest, and more lucid than the sunbeam itself.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 19:23 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture V)

    Guard them with reverence, lest per chance the enemy despoil any who have grown slack; or lest some heretic pervert any of the truths delivered to you. For faith is like putting money into the bank, even as we have now done; but from you God requires the accounts of the deposit.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 19:42 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters XX–XXI)

    Further, when, as He drew nigh to Jerusalem, He wept over it and said, "If thou hadst known, even thou, in this thy day, the things that belong unto thy peace, but they are hidden from thee," by this word "hidden" He showed the abstruse nature of Bythus.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)