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Mark · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Mark 11 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Ya se acercaban a Jerusalén; y cuando estaban cerca de Betfagué y de Betania, frente al Monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos con este encargo:
1 Y COMO fueron cerca de Jerusalem, de Bethphagé, y de Bethania, al monte de las Olivas, envía dos de sus discípulos,
2 «Vayan al pueblecito que está enfrente. Al entrar verán un burro atado, en el que nadie ha montado. Desátenlo y tráiganmelo.
2 Y les dice: Id al lugar que [está] delante de vosotros, y luego entrados en él, hallaréis un pollino atado, sobre el cual ningún hombre ha subido; desatadlo y traedlo.
3 Y si alguien les pregunta por qué lo hacen, díganle que el Señor lo necesita y que pronto lo devolverá».
3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo ha menester: y luego lo enviará acá.
4 Los dos discípulos obedecieron y hallaron al burrito en la calle, atado junto a una puerta. Y lo desataron.
4 Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos caminos; y le desataron.
5 Unos que estaban allí les preguntaron: «¿Por qué lo desatan?».
5 Y unos de los que estaban allí, les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?
6 Ellos les respondieron lo que Jesús les había dicho; y los dejaron ir.
6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado: y los dejaron.
7 Y le llevaron, pues, el burro a Jesús. Los discípulos pusieron sus mantos sobre el burro, y Jesús se montó.
7 Y trajeron el pollino á Jesús, y echaron sobre él sus vestidos, y se sentó sobre él.
8 Y muchos tendían por el camino sus mantos o ramas de árboles.
8 Y muchos tendían sus vestidos por el camino, y otros cortaban hojas de los árboles, y [las] tendían por el camino.
9 Y los que iban delante y los que iban detrás gritaban: ―¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
9 Y los que iban delante, y los que iban detrás, daban voces diciendo: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.
10 ¡Bendito el reino que viene, que es el reino de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!
10 Bendito el reino de nuestro padre David que viene: ¡Hosanna en las alturas!
11 Ya en Jerusalén, Jesús entró al templo, miró detenidamente a su alrededor y salió. Como ya estaba avanzada la tarde, se marchó a Betania con los doce.
11 Y entró Jesús en Jerusalem, y en el templo: y habiendo mirado alrededor todas las cosas, y siendo ya tarde, salióse á Bethania con los doce.
12 A la siguiente mañana, al salir de Betania, tuvo hambre,
12 Y el día siguiente, como salieron de Bethania, tuvo hambre.
13 por lo que se acercó a una frondosa higuera. Esperaba hallar algunos higos, pero al hallar sólo hojas, porque no era la temporada de higos,
13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, se acercó, si quizá hallaría en ella algo: y como vino á ella, nada halló sino hojas; porque no era tiempo de higos.
14 dijo al árbol: «¡Nadie más va a volver a comer jamás de tu fruto!». Y lo oyeron los discípulos.
14 Entonces Jesús respondiendo, dijo á la higuera: Nunca más coma nadie fruto de ti para siempre. Y lo oyeron sus discípulos.
15 Al llegar a Jerusalén, se dirigió al templo. Allí echó fuera a los que vendían y compraban, y volcó las mesas de los que cambiaban dinero y las sillas de los que vendían palomas.
15 Vienen, pues, á Jerusalem; y entrando Jesús en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendían y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;
16 Y no permitía que nadie entrara al templo cargando mercancías.
16 Y no consentía que alguien llevase vaso por el templo.
17 Y se puso a enseñar. Les decía: «Las Escrituras dicen que mi templo ha de ser “casa de oración de todas las naciones”, pero ustedes lo han convertido en “cueva de ladrones”».
17 Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa, casa de oración será llamada por todas las gentes? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
18 Cuando los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley oyeron esto, comenzaron a urdir un plan para matar a Jesús. Le tenían miedo a Jesús porque toda la gente estaba maravillada con su enseñanza.
18 Y lo oyeron los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarían; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba maravillado de su doctrina.
19 Y cuando se hizo de noche, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad.
19 Mas como fué tarde, Jesús salió de la ciudad.
20 A la siguiente mañana, al pasar junto a la higuera, los discípulos vieron que se había secado hasta las raíces.
20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
21 Pedro, recordando lo que había pasado, exclamó: ―¡Maestro, mira! La higuera que maldijiste está seca.
21 Entonces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí la higuera que maldijiste, se ha secado.
22 Jesús respondió: ―Tengan fe en Dios.
22 Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.
23 Les aseguro que si alguien le dice a este monte que se mueva y se arroje al mar, y no duda que va a suceder, el monte lo obedecerá.
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar, y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho.
24 Por eso les digo que todo lo que pidan en oración, crean que lo recibirán, y así será.
24 Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
25 Pero cuando oren, perdonen a los que les hayan hecho algo, para que el Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados.
25 Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas.
26 Pero si no perdonan, nuestro Padre que está en los cielos no les perdonará sus pecados.
26 Porque si vosotros no perdonareis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
27 Vinieron nuevamente a Jerusalén. Andaba Jesús caminando por el templo cuando los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y los ancianos
27 Y volvieron á Jerusalem; y andando él por el templo, vienen á él los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos;
28 le preguntaron: ―¿Quién te dio autoridad para hacer lo que haces?
28 Y le dicen: ¿Con qué facultad haces estas cosas? ¿y quién te ha dado esta facultad para hacer estas cosas?
29 ―Les diré con qué autoridad hago esto —les contestó Jesús—, si ustedes me responden a otra pregunta.
29 Y Jesús respondiendo entonces, les dice: Os preguntaré también yo una palabra; y respondedme, y os diré con qué facultad hago estas cosas:
30 El bautismo que Juan practicaba, ¿era de Dios o de los hombres? ¡Contéstenme!
30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo, ó de los hombres? Respondedme.
31 Ellos deliberaron en voz baja y se decían: ―Si le respondemos que era de Dios, nos preguntará por qué no le creímos.
31 Entonces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
32 Y si decimos que era de los hombres, el pueblo se rebelará contra nosotros, porque creía que Juan era un profeta.
32 Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo: porque todos juzgaban de Juan, que verdaderamente era profeta.
33 Por fin respondieron: ―No lo sabemos. Y Jesús les contestó: ―Pues yo tampoco les diré quién me dio autoridad para hacer estas cosas.
33 Y respondiendo, dicen á Jesús: No sabemos. Entonces respondiendo Jesús, les dice: Tampoco yo os diré con qué facultad hago estas cosas.
Cross references (29)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 21:1–11; Luke 19:29–40; John 12:14–19; Acts 1:12; Matthew 24:3
  2. 2 Matthew 21:2–3; Luke 19:30–31
  3. 3 2 Corinthians 8:9; Hebrews 2:7–9; Acts 17:25; Mark 14:15; Acts 10:36
  4. 4 Hebrews 11:8; Luke 19:32–34; John 2:5; Matthew 21:6–7; Matthew 26:19
  5. 7 Zechariah 9:9; Luke 19:35–36; Matthew 21:4–5; Matthew 21:7–8; John 12:12–16
  6. 8 Leviticus 23:40
  7. 9 Psalm 118:25–26; Matthew 21:9; Matthew 23:39; Luke 19:37–38; John 19:15
  8. 10 Ezekiel 37:24–25; Luke 2:14; Luke 19:38–40; Amos 9:11–12; Luke 1:31–33
  9. 11 John 8:1–2; Zephaniah 1:12; Ezekiel 8:9; Luke 21:37–38; Malachi 3:1
  10. 12 Matthew 21:18–22; Matthew 4:2; John 19:28; John 4:6–7; Luke 4:2
  11. 13 Matthew 21:19; Luke 13:6–9; Isaiah 5:7; Luke 12:6–7
  12. 14 Matthew 21:19; Matthew 3:10; Matthew 7:19; John 15:6; Mark 11:20–21
  13. 15 John 2:13–17; Matthew 21:12–16; Luke 19:45–47; Deuteronomy 14:25–26
  14. 17 Isaiah 56:7; Jeremiah 7:11; Luke 19:46; John 2:16; 1 Kings 8:41–48
  15. 18 Matthew 7:28; Mark 12:12; John 11:53–57; Acts 24:25; Mark 6:20
  16. 19 Luke 21:37; Mark 11:11; John 12:36
  17. 20 Matthew 15:13; Matthew 21:19–22; Mark 11:14; Matthew 13:6; John 15:6
  18. 21 Zechariah 5:3–4; Matthew 23:7; Proverbs 3:33; Matthew 25:41; 1 Corinthians 16:22
  19. 22 Psalm 62:8; John 14:1; Mark 9:23; 2 Chronicles 20:20; Isaiah 7:9
  20. 23 Matthew 17:20; John 15:7; Matthew 21:21; Psalm 37:4; John 14:13
  21. 24 Matthew 21:22; 1 John 5:14–15; 1 John 3:22; James 1:5–6; John 15:7
  22. 25 Matthew 6:14–15; Colossians 3:13; Ephesians 4:32; Luke 6:37; Matthew 6:12
  23. 27 Luke 20:1–8; Matthew 21:23–27; Acts 4:27–28; Psalm 2:1–5; John 10:23
  24. 28 Exodus 2:14; Numbers 16:13; Acts 7:27–28; Acts 7:38–39; Acts 7:51
  25. 29 Matthew 21:24; Isaiah 52:13; Luke 20:3–8
  26. 30 John 1:15–36; John 3:25–36; Luke 3:1–20; Matthew 3:1–17; John 1:6–8
  27. 31 John 1:29; John 1:15; John 3:29–36; John 1:34; John 1:36
  28. 32 Matthew 14:5; Matthew 21:46; Mark 12:12; John 10:41; Matthew 21:31–32
  29. 33 Isaiah 6:9–10; 2 Thessalonians 2:10–12; 2 Corinthians 4:3–4; John 3:10; John 9:27

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 11:13 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XXXIX)

    But to this is added, that as we read it in the narrative of the other Evangelist who expressly mentions this, "it was not the time for that fruit." For that was the time when the fig-tree shoots forth its tender leaves, which come, we know, before the fruit; and this we prove, because the day of the Lord's Passion …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Quotes verse 11:13 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXVII)

    "And when He saw a fig tree in the way, He came to it, and found nothing thereon, but leaves only." Another evangelist saith, "The time of figs was not yet;" but if it was not time, how doth the other evangelist say, "He came, if haply He might find fruit thereon." Whence it is manifest that this belongs to …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Quotes verse 11:13 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    For he who says that Christ only worked miracles, for the miracles' sake, may say too that He was ignorant that it was not the time for fruit, when He sought figs upon the fig-tree. For it was not the time for that fruit, as the Evangelist testifies; and yet being hungry He sought for fruit upon the tree.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)