Día 118 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

Read in English

1 Crónicas 11–13; Juan 17

1 Crónicas 11–13 RV1909

1 Crónicas 11

1 ENTONCES todo Israel se juntó á David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne. 2 Y además antes de ahora, aun mientras Saúl reinaba, tú sacabas y metías á Israel. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo. 3 Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos alianza delante de Jehová; y ungieron á David por rey sobre Israel, conforme á la palabra de Jehová por mano de Samuel. 4 Entonces se fué David con todo Israel á Jerusalem, la cual es Jebus; y allí era el Jebuseo habitador de aquella tierra. 5 Y los moradores de Jebus dijeron á David: No entrarás acá. Mas David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David. 6 Y David había dicho: El que primero hiriere al Jebuseo, será cabeza y jefe. Entonces Joab hijo de Sarvia subió el primero, y fué hecho jefe. 7 Y David habitó en la fortaleza, y por esto le llamaron la ciudad de David. 8 Y edificó la ciudad alrededor, desde Millo hasta la cerca: y Joab reparó el resto de la ciudad. 9 Y David iba adelantando y creciendo, y Jehová de los ejércitos era con él. 10 Estos son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerle rey sobre Israel, conforme á la palabra de Jehová. 11 Y este es el número de los valientes que David tuvo: Jasobam hijo de Hachmoni, caudillo de los treinta, el cual blandió su lanza una vez contra trescientos, á los cuales mató. 12 Tras de éste fué Eleazar hijo de Dodo, Ahohita, el cual era de los tres valientes. 13 Este estuvo con David en Pasdammin, estando allí juntos en batalla los Filisteos: y había [allí] una suerte de tierra llena de cebada, y huyendo el pueblo delante de los Filisteos, 14 Pusiéronse ellos en medio de la haza, y la defendieron, y vencieron á los Filisteos; y favoreciólos Jehová con grande salvamento. 15 Y tres de los treinta principales descendieron á la peña á David, á la cueva de Adullam, estando el campo de los Filisteos en el valle de Raphaim. 16 Y David estaba entonces en la fortaleza, y había á la sazón guarnición de Filisteos en Beth-lehem. 17 David deseó entonces, y dijo: ¡Quién me diera á beber de las aguas del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta! 18 Y aquellos tres rompieron por el campo de los Filisteos, y sacaron agua del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta, y tomaron y trajéronla á David: mas él no la quiso beber, sino que la derramó á Jehová, y dijo: 19 Guárdeme mi Dios de hacer esto: ¿había yo de beber la sangre de estos varones con sus vidas, que con [peligro de] sus vidas la han traído? Y no la quiso beber. Esto hicieron aquellos tres valientes. 20 Y Abisai, hermano de Joab, era cabeza de los tres, el cual blandió su lanza sobre trescientos, á los cuales hirió; y fué entre los tres nombrado. 21 De los tres fué más ilustre que los [otros] dos, y fué el principal de ellos: mas no llegó á los tres [primeros]. 22 Benaías hijo de Joiada, hijo de varón de esfuerzo, de grandes hechos, de Cabseel: él venció los dos leones de Moab: también descendió, é hirió un león en mitad de un foso en tiempo de nieve. 23 El mismo venció á un Egipcio, hombre de cinco codos de estatura: y el Egipcio traía una lanza como un enjullo de tejedor; mas él descendió á él con un bastón, y arrebató al Egipcio la lanza de la mano, y matólo con su misma lanza. 24 Esto hizo Benaías hijo de Joiada, y fué nombrado entre los tres valientes. 25 Y fué el más honrado de los treinta, mas no llegó á los tres [primeros]. A éste puso David en su consejo. 26 Y los valientes de los ejércitos: Asael hermano de Joab, y Elchânan hijo de Dodo de Beth-lehem; 27 Samoth de Arori, Helles Pelonita; 28 Ira hijo de Acces Tecoita, Abiezer Anathothita; 29 Sibbecai Husatita, Ilai Ahohita; 30 Maharai Nethophathita, Heled hijo de Baana Nethophathita; 31 Ithai hijo de Ribai de Gabaath de los hijos de Benjamín, Benaías Phirathita; 32 Hurai del río Gaas, Abiel Arbathonita; 33 Azmaveth Baharumita, Eliaba Saalbonita; 34 Los hijos de Asem Gizonita, Jonathán hijo de Sajé Hararita; 35 Ahiam hijo de Sachâr Ararita, Eliphal hijo de Ur; 36 Hepher Mechêrathita, Ahía Phelonita; 37 Hesro Carmelita, Nahari hijo de Ezbai; 38 Joel hermano de Nathán, Mibhar hijo de Agrai; 39 Selec Ammonita, Naarai Berothita, escudero de Joab hijo de Sarvia; 40 Ira Ithreo, Yared Ithreo; 41 Uría Hetheo, Zabad hijo de Ahli; 42 Adina hijo de Siza Rubenita, príncipe de los Rubenitas, y con él treinta; 43 Hanán hijo de Maachâ, y Josaphat Mithnita; 44 Uzzías Astarothita, Samma y Jehiel hijos de Hotham Arorita; 45 Jediael hijo de Simri, y Joha su hermano, Thisaita; 46 Eliel de Mahaví, Jeribai y Josabia hijos de Elnaam, é Ithma Moabita; 47 Eliel, y Obed, y Jaasiel de Mesobia.

1 Crónicas 12

1 ESTOS son los que vinieron á David á Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes ayudadores de la guerra. 2 Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos en tirar piedras con honda, y saetas con arco. De los hermanos de Saúl de Benjamín: 3 El principal Ahiezer, después Joas, hijos de Semaa Gabaathita; y Jeziel, y Pheleth, hijos de Azmaveth, y Beracah, y Jehú Anathothita; 4 E Ismaías Gabaonita, valiente entre los treinta, y más que los treinta; y Jeremías, Jahaziel, Joanán, Jozabad Gederathita, 5 Eluzai, y Jeremoth, Bealías, Semarías, y Sephatías Haruphita; 6 Elcana, é Isías, y Azareel, y Joezer, y Jasobam, de Coré; 7 Y Joela, y Zebadías, hijos de Jeroham de Gedor. 8 También de los de Gad se huyeron á David, [estando] en la fortaleza en el desierto, muy valientes hombres de guerra para pelear, dispuestos [á hacerlo] con escudo y pavés: sus rostros como rostros de leones, y ligeros como las cabras monteses. 9 Eser el primero, Obadías el segundo, Eliab el tercero, 10 Mismana el cuarto, Jeremías el quinto, 11 Attai el sexto, Eliel el séptimo, 12 Johanán el octavo, Elzabad el nono, 13 Jeremías el décimo, Machbani el undécimo. 14 Estos fueron capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor tenía cargo de cien hombres, y el mayor de mil. 15 Estos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando había salido sobre todas sus riberas; é hicieron huir á todos los de los valles al oriente y al poniente. 16 Asimismo algunos de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron á David á la fortaleza. 17 Y David salió á ellos, y hablóles diciendo: Si habéis venido á mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si para engañarme en pro de mis enemigos, siendo mis manos sin iniquidad, véalo el Dios de nuestros padres, y demándelo. 18 Entonces se envistió el espíritu en Amasai, príncipe de treinta, [y dijo]: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores; pues que también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y púsolos entre los capitanes de la cuadrilla. 19 También se pasaron á David algunos de Manasés, cuando vino con los Filisteos á la batalla contra Saúl, aunque no les ayudaron; porque los sátrapas de los Filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: Con nuestras cabezas se pasará á su señor Saúl. 20 Así que viniendo él á Siclag, se pasaron á él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Jediaiel, Michâel, Jozabad, Eliú, y Sillethai, príncipes de millares de los de Manasés. 21 Estos ayudaron á David contra aquella compañía; porque todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército. 22 Porque entonces todos los días venía ayuda á David, hasta hacerse un grande ejército, como ejército de Dios. 23 Y este es el número de los principales que estaban á punto de guerra, y vinieron á David en Hebrón, para traspasarle el reino de Saúl, conforme á la palabra de Jehová: 24 De los hijos de Judá que traían escudo y lanza, seis mil y ochocientos, á punto de guerra. 25 De los hijos de Simeón, valientes y esforzados hombres para la guerra, siete mil y ciento. 26 De los hijos de Leví, cuatro mil y seiscientos; 27 Asimismo Joiada, príncipe de [los del linaje de] Aarón, y con él tres mil y setecientos; 28 Y Sadoc, mancebo valiente y esforzado, con veinte y dos de los principales de la casa de su padre. 29 De los hijos de Benjamín hermanos de Saúl, tres mil; porque aun en aquel tiempo muchos de ellos tenían la parte de la casa de Saúl. 30 Y de los hijos de Ephraim, veinte mil y ochocientos, muy valientes, varones ilustres en las casas de sus padres. 31 De la media tribu de Manasés, diez y ocho mil, los cuales fueron tomados por lista para venir á poner á David por rey. 32 Y de los hijos de Issachâr, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos. 33 Y de Zabulón cincuenta mil, que salían á campaña á punto de guerra, con todas armas de guerra, dispuestos á pelear sin doblez de corazón. 34 Y de Nephtalí mil capitanes, y con ellos treinta y siete mil con escudo y lanza. 35 De los de Dan, dispuestos á pelear, veinte y ocho mil y seiscientos. 36 Y de Aser, á punto de guerra y aparejados á pelear, cuarenta mil. 37 Y de la otra parte del Jordán, de los Rubenitas y de los de Gad y de la media tribu de Manasés, ciento y veinte mil con toda suerte de armas de guerra. 38 Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto á Hebrón, para poner á David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner á David por rey. 39 Y estuvieron allí con David tres días comiendo y bebiendo, porque sus hermanos habían prevenido para ellos. 40 Y también los que les eran vecinos, hasta Issachâr y Zabulón y Nephtalí, trajeron pan en asnos, y camellos, y mulos, y bueyes; y provisión de harina, masas de higos, y pasas, vino y aceite, bueyes y ovejas en abundancia, porque en Israel había alegría.

1 Crónicas 13

1 ENTONCES David tomó consejo con los capitanes de millares y de cientos, y con todos los jefes. 2 Y dijo David á todo el congreso de Israel: Si os parece bien y de Jehová nuestro Dios, enviaremos á todas partes [á llamar] nuestros hermanos que han quedado en todas las tierras de Israel, y á los sacerdotes y Levitas [que están] con ellos en sus ciudades y ejidos que se junten con nosotros; 3 Y traigamos el arca de nuestro Dios á nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella. 4 Y dijo todo el congreso que se hiciese así, porque la cosa parecía bien á todo el pueblo. 5 Entonces juntó David á todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta entrar en Hamath, para que trajesen el arca de Dios de Chîriath-jearim. 6 Y subió David con todo Israel á Baala de Chîriath-jearim, que es en Judá, para pasar de allí el arca de Jehová Dios que habita entre los querubines, sobre la cual su nombre es invocado. 7 Y lleváronse el arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro nuevo; y Uzza y su hermano guiaban el carro. 8 Y David y todo Israel hacían alegrías delante de Dios con todas sus fuerzas, con canciones, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas. 9 Y como llegaron á la era de Chidón, Uzza extendió su mano al arca para tenerla, porque los bueyes se desmandaban. 10 Y el furor de Jehová se encendió contra Uzza, é hiriólo, porque había extendido su mano al arca: y murió allí delante de Dios. 11 Y David tuvo pesar, porque Jehová había hecho rotura en Uzza; por lo que llamó aquel lugar Pérez-uzza, hasta hoy. 12 Y David temió á Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer á mi casa el arca de Dios? 13 Y no trajo David el arca á su casa en la ciudad de David, sino llevóla á casa de Obed-edom Getheo. 14 Y el arca de Dios estuvo en casa de Obed-edom, en su casa, tres meses: y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todas las cosas que tenía.

Juan 17 RV1909

Juan 17

1 ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti; 2 Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste. 3 Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado. 4 Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese. 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese. 6 He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra. 7 Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti; 8 Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos [las] recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. 9 Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son: 10 Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido glorificado en ellas. 11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros. 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese. 13 Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, también los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en verdad. 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. 21 Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado. 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste; 26 Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré[lo aún]; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

Volver al plan