Día 176 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 8–9 (8–10); 1 Pedro 4
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 8–9 (8–10) RV1909
Salmo 8
1 Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos! 2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, á causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. 3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste: 4 [Digo]: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites? 5 Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre. 6 Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo; 8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar. 9 Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
Salmo 9
1 Al Músico principal: sobre Muth-labben: Salmo de David. TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. 2 Alegraréme y regocijaréme en ti: cantaré á tu nombre, oh Altísimo; 3 Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: caerán y perecerán delante de ti. 4 Porque has hecho mi juicio y mi causa: sentástete en silla juzgando justicia. 5 Reprendiste gentes, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre jamás. 6 Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas. 7 Mas Jehová permanecerá para siempre: dispuesto ha su trono para juicio. 8 Y él juzgará el mundo con justicia; y juzgará los pueblos con rectitud. 9 Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia. 10 Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron. 11 Cantad á Jehová, que habita en Sión: noticiad en los pueblos sus obras. 12 Porque demandando la sangre se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres. 13 Ten misericordia de mí, Jehová: mira mi aflicción [que padezco] de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte; 14 Porque cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión, [y] me goce en tu salud. 15 Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; en la red que escondieron fué tomado su pie. 16 Jehová fué conocido [en] el juicio que hizo; en la obra de sus manos fué enlazado el malo. (Higaion. Selah.) 17 Los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios. 18 Porque no para siempre será olvidado el pobre; ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente. 19 Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; sean juzgadas las gentes delante de ti. 20 Pon, oh Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
Salmo 10
1 ¿POR qué estás lejos, oh Jehová, y te escondes en el tiempo de la tribulación? 2 Con arrogancia el malo persigue al pobre: serán cogidos en los artificios que han ideado. 3 Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, y bendice al codicioso, [á quien] Jehová aborrece. 4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca [á Dios]: no hay Dios [en] todos sus pensamientos. 5 Sus caminos son viciosos en todo tiempo: tus juicios [los tiene] muy lejos de su vista: echa bocanadas en [orden á] todos sus enemigos. 6 Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, ni jamás [me alcanzará] el infortunio. 7 Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: debajo de su lengua, vejación y maldad. 8 Está en las guaridas de las aldeas: en los escondrijos mata al inocente: sus ojos están acechando al pobre. 9 Acecha en oculto, como el león desde su cama: acecha para arrebatar al pobre: arrebata al pobre trayéndolo á su red. 10 Encógese, agáchase, y caen en sus fuerzas muchos desdichados. 11 Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro; nunca lo verá. 12 Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, no te olvides de los pobres. 13 ¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no [lo] inquirirás. 14 Tú [lo] tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar[le] por tu mano: á ti se acoge el pobre, tú eres el amparo del huérfano. 15 Quebranta el brazo del malo: del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles. 16 Jehová, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruídas las gentes. 17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído; 18 Para juzgar al huérfano y al pobre, á fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.
1 Pedro 4 RV1909
1 Pedro 4
1 PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado; 2 Para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no á las concupiscencias de los hombres, sino á la voluntad de Dios. 3 Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los Gentiles, cuando conversábamos en lascivias, en concupiscencias, en embriagueces, en glotonerías, en banquetes, y en abominables idolatrías. 4 En lo cual les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolución, ultrajándoos: 5 Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos. 6 Porque por esto también ha sido predicado el evangelio á los muertos; para que sean juzgados en carne según los hombres, y vivan en espíritu según Dios. 7 Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración. 8 Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados. 9 Hospedaos los unos á los otros sin murmuraciones. 10 Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios. 11 Si alguno habla, [hable] conforme á las palabras de Dios; si alguno ministra, [ministre] conforme á la virtud que Dios suministra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesucristo, al cual es gloria é imperio para siempre jamás. Amén. 12 Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese; 13 Antes bien gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo. 14 Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado. 15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, ó ladrón, ó malhechor, ó por meterse en negocios ajenos. 16 Pero si [alguno padece] como Cristiano, no se avergüence; antes glorifique á Dios en esta parte. 17 Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios: y si primero [comienza] por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18 Y si el justo con dificultad se salva, ¿á dónde aparecerá el infiel y el pecador? 19 Y por eso los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, como á fiel Criador, haciendo bien.