Día 190 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

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Salmos 48–50 (49–51); 2 Juan

Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.

Salmos 48–50 (49–51) RV1909

Salmo 49

1 Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré. OID esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo: 2 Así los plebeyos como los nobles, el rico y el pobre juntamente. 3 Mi boca hablará sabiduría; y el pensamiento de mi corazón inteligencia. 4 Acomodaré á ejemplos mi oído: declararé con el arpa mi enigma. 5 ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare? 6 Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan, 7 Ninguno de [ellos] podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate. 8 (Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se hará jamás;) 9 Que viva adelante para siempre, y nunca vea la sepultura. 10 Pues se ve que mueren los sabios, así como el insensato y el necio perecen, y dejan á otros sus riquezas. 11 En su interior [tienen] que sus casas [serán] eternas, y sus habitaciones para generación y generación: llamaron sus tierras de sus nombres. 12 Mas el hombre no permanecerá en honra: es semejante á las bestias que perecen. 13 Este su camino es su locura: con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.) 14 Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada. 15 Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, cuando me tomará. (Selah.) 16 No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la gloria de su casa; 17 Porque en muriendo no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria. 18 Si bien mientras viviere, dirá dichosa á su alma: y tú serás loado cuando bien te tratares. 19 Entrará á la generación de sus padres: no verán luz para siempre. 20 El hombre en honra que no entiende, semejante es á las bestias que perecen.

Salmo 50

1 Salmo de Asaph. EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone. 2 De Sión, perfección de hermosura, ha Dios resplandecido. 3 Vendrá nuestro Dios, y no callará: fuego consumirá delante de él, y en derredor suyo habrá tempestad grande. 4 Convocará á los cielos de arriba, y á la tierra, para juzgar á su pueblo. 5 Juntadme mis santos; los que hicieron conmigo pacto con sacrificio. 6 Y denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez. (Selah.) 7 Oye, pueblo mío, y hablaré: [escucha], Israel, y testificaré contra ti: yo soy Dios, el Dios tuyo. 8 No te reprenderé sobre tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre. 9 No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos. 10 Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. 11 Conozco todas las aves de los montes, y en mi poder están las fieras del campo. 12 Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti: porque mío es el mundo y su plenitud. 13 ¿Tengo de comer yo carne de toros, ó de beber sangre de machos cabríos? 14 Sacrifica á Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo. 15 E invócame en el día de la angustia: te libraré, y tú me honrarás. 16 Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, y que tomar mi pacto en tu boca, 17 Pues que tú aborreces el castigo, y echas á tu espalda mis palabras? 18 Si veías al ladrón, tú corrías con él; y con los adúlteros era tu parte. 19 Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño. 20 Tomabas asiento, [y] hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia. 21 Estas cosas hiciste, y yo he callado: pensabas que de cierto sería yo como tú: yo te argüiré, y pondré[las] delante de tus ojos. 22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que arrebate, sin que nadie libre. 23 El que sacrifica alabanza me honrará: y al que ordenare su camino, le mostraré la salud de Dios.

Salmo 51

1 Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. 3 Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí. 4 A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio. 5 He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre. 6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. 7 Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve. 8 Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido. 9 Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. 10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí. 11 No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu. 12 Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente. 13 Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán á ti. 14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia. 15 Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza. 16 Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto. 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. 18 Haz bien con tu benevolencia á Sión: edifica los muros de Jerusalem. 19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.

2 Juan RV1909

2 Juan 1

1 EL anciano á la señora elegida y á sus hijos, á los cuales yo amo en verdad; y no yo solo, sino también todos los que han conocido la verdad, 2 Por la verdad que está en nosotros, y será perpetuamente con nosotros: 3 Sea con vosotros gracia, misericordia, y paz de Dios Padre, y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor. 4 Mucho me he gozado, porque he hallado de tus hijos, que andan en verdad, como nosotros hemos recibido el mandamiento del Padre. 5 Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino aquel que nosotros hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos á otros. 6 Y este es amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: Que andéis en él, como vosotros habéis oído desde el principio. 7 Porque muchos engañadores son entrados en el mundo, los cuales no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Este tal el engañador es, y el anticristo. 8 Mirad por vosotros mismos, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, sino que recibamos galardón cumplido. 9 Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene á Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo. 10 Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡bienvenido! 11 Porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras. 12 Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no he querido [comunicarlas] por medio de papel y tinta; mas espero ir á vosotros, y hablar boca á boca, para que nuestro gozo sea cumplido. 13 Los hijos de tu hermana elegida te saludan. Amén.

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