Día 196 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 66–68 (67–69); Romanos 2
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 66–68 (67–69) RV1909
Salmo 67
1 Al Músico principal: en Neginoth: Salmo: Cántico. DIOS tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah); 2 Para que sea conocido en la tierra tu camino, en todas las gentes tu salud. 3 Alábente los pueblos, oh Dios; alábente los pueblos todos. 4 Alégrense y gócense las gentes; porque juzgarás los pueblos con equidad, y pastorearás las naciones en la tierra. (Selah.) 5 Alábente los pueblos, oh Dios: todos los pueblos te alaben. 6 La tierra dará su fruto: nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. 7 Bendíganos Dios, y témanlo todos los fines de la tierra.
Salmo 68
1 Al Músico principal: Salmo de David: Canción. LEVÁNTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen. 2 Como es lanzado el humo, los lanzarás: como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios. 3 Mas los justos se alegrarán: gozarse han delante de Dios, y saltarán de alegría. 4 Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: ensalzad al que sube sobre los cielos en JAH su nombre, y alegraos delante de él. 5 Padre de huérfanos y defensor de viudas, es Dios en la morada de su santuario: 6 El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca á los aprisionados con grillos: mas los rebeldes habitan en sequedad. 7 Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, (Selah,) 8 La tierra tembló; también destilaron los cielos á la presencia de Dios: aquel Sinaí [tembló] delante de Dios, del Dios de Israel. 9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste. 10 Los que son de tu grey han morado en ella: por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre. 11 El Señor daba palabra: de las evangelizantes había grande ejército. 12 Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; y las que se quedaban en casa partían los despojos. 13 Bien que fuisteis echados entre los tiestos, [seréis como] las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro. 14 Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, emblanquecióse [ésta] como la nieve en Salmón. 15 Monte de Dios es el monte de Basán; monte alto el de Basán. 16 ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; ciertamente Jehová habitará [en él] para siempre. 17 Los carros de Dios son veinte mil, [y más] millares de ángeles. El Señor entre ellos, [como] en Sinaí, [así] en el santuario. 18 Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también [para] los rebeldes, para que habite [entre ellos] JAH Dios. 19 Bendito el Señor; cada día nos colma [de beneficios] el Dios de nuestra salud. (Selah.) 20 Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; y de Dios Jehová es el librar de la muerte. 21 Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la cabelluda mollera del que camina en sus pecados. 22 El Señor dijo: De Basán haré volver, [te] haré volver de los profundos de la mar: 23 Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, y de ella la lengua de tus perros. 24 Vieron tus caminos, oh Dios; los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario. 25 Los cantores iban delante, los tañedores detrás; en medio, las doncellas con adufes. 26 Bendecid á Dios en congregaciones: al Señor, [vosotros de] la estirpe de Israel. 27 Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, los príncipes de Judá en su congregación, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí. 28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros. 29 Por razón de tu templo en Jerusalem los reyes te ofrecerán dones. 30 Reprime la reunión de gentes armadas, la multitud de toros con los becerros de los pueblos, [hasta que todos] se sometan con [sus] piezas de plata: disipa los pueblos que se complacen en la guerra. 31 Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía apresurará sus manos á Dios. 32 Reinos de la tierra, cantad á Dios, cantad al Señor (Selah); 33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: he aquí á su voz dará voz de fortaleza. 34 Atribuid fortaleza á Dios: sobre Israel es su magnificencia, y su poder está en los cielos. 35 Terrible [eres], oh Dios, desde tus santuarios: el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á [su] pueblo. Bendito Dios.
Salmo 69
1 Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma. 2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: he venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado. 3 Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios. 4 Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: he venido pues á pagar lo que no he tomado. 5 Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos. 6 No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; no sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel. 7 Porque por amor de ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro. 8 He sido extrañado de mis hermanos, y extraño á los hijos de mi madre. 9 Porque me consumió el celo de tu casa; y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. 10 Y lloré [afligiendo] con ayuno mi alma; y esto me ha sido por afrenta. 11 Puse además saco por mi vestido; y vine á serles por proverbio. 12 Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, y [me zaherían] en las canciones de los bebedores de sidra. 13 Empero yo [enderezaba] mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de [tu] buena voluntad: oh Dios, por la multitud de tu misericordia, por la verdad de tu salud, óyeme. 14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas. 15 No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca. 16 Oyeme, Jehová, porque apacible es tu misericordia; mírame conforme á la multitud de tus miseraciones. 17 Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme. 18 Acércate á mi alma, redímela: líbrame á causa de mis enemigos. 19 Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos. 20 La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de [mí], y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé. 21 Pusiéronme además hiel por comida, y en mi sed me dieron á beber vinagre. 22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, y [lo que es] para bien por tropiezo. 23 Sean oscurecidos sus ojos para ver, y haz siempre titubear sus lomos. 24 Derrama sobre ellos tu ira, y el furor de tu enojo los alcance. 25 Sea su palacio asolado: en sus tiendas no haya morador. 26 Porque persiguieron al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú llagaste. 27 Pon maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia. 28 Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos con los justos. 29 Y yo afligido y dolorido, tu salud, oh Dios, me defenderá. 30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, ensalzarélo con alabanza. 31 Y agradará á Jehová más que [sacrificio] de buey, ó becerro que echa cuernos y uñas. 32 Veránlo los humildes, y se gozarán; buscad á Dios, y vivirá vuestro corazón. 33 Porque Jehová oye á los menesterosos, y no menosprecia á sus prisioneros. 34 Alábenlo los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos. 35 Porque Dios guardará á Sión, y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí, y la poseerán. 36 Y la simiente de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre habitarán en ella.
Romanos 2 RV1909
Romanos 2
1 POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas. 2 Mas sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que hacen tales cosas. 3 ¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas á los que hacen tales cosas, y haces las mismas, que tú escaparás del juicio de Dios? 4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia, y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía á arrepentimiento? 5 Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios; 6 El cual pagará á cada uno conforme á sus obras: 7 A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra é inmortalidad, la vida eterna. 8 Mas á los que son contenciosos, y no obedecen á la verdad, antes obedecen á la injusticia, enojo é ira; 9 Tribulación y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el Judío primeramente, y también el Griego: 10 Mas gloria y honra y paz á cualquiera que obra el bien, al Judío primeramente, y también al Griego. 11 Porque no hay acepción de personas para con Dios. 12 Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados: 13 Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados. 14 Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos: 15 Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros; 16 En el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme á mi evangelio, por Jesucristo. 17 He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío, y estás reposado en la ley, y te glorías en Dios, 18 Y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instruído por la ley; 19 Y confías que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, 20 Enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley: 21 Tú pues, que enseñas á otro, ¿no te enseñas á ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas? 22 ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio? 23 ¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras á Dios? 24 Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles, como está escrito. 25 Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión. 26 De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión por circuncisión? 27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgará á ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde á la ley. 28 Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la circuncisión es la que es en manifiesto en la carne: 29 Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.