Día 205 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 93–95 (94–96); Romanos 9
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 93–95 (94–96) RV1909
Salmo 94
1 JEHOVÁ, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate. 2 Ensálzate, oh Juez de la tierra: da el pago á los soberbios. 3 ¿Hasta cuándo los impíos, hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos? 4 ¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras, y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad? 5 A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, y á tu heredad afligen. 6 A la viuda y al extanjero matan, y á los huérfanos quitan la vida. 7 Y dijeron: No verá JAH, ni entenderá el Dios de Jacob. 8 Entended, necios del pueblo; y vosotros fatuos, ¿cuándo seréis sabios? 9 El que plantó el oído, ¿no oirá? el que formó el ojo, ¿no verá? 10 El que castiga las gentes, ¿no reprenderá? ¿no sabrá el que enseña al hombre la ciencia? 11 Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad. 12 Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, y en tu ley lo instruyeres; 13 Para tranquilizarle en los días de aflicción, en tanto que para el impío se cava el hoyo. 14 Porque no dejará Jehová su pueblo, ni desamparará su heredad; 15 Sino que el juicio será vuelto á justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón. 16 ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿quién estará por mí contra los que obran iniquidad? 17 Si no me ayudara Jehová, presto morara mi alma en el silencio. 18 Cuando yo decía: Mi pie resbala: tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. 19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma. 20 ¿Juntaráse contigo el trono de iniquidades, que forma agravio en el mandamiento? 21 Pónense en corros contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente. 22 Mas Jehová me ha sido por refugio; y mi Dios por roca de mi confianza. 23 Y él hará tornar sobre ellos su iniquidad, y los destruirá por su propia maldad; los talará Jehová nuestro Dios.
Salmo 95
1 VENID, celebremos alegremente á Jehová: cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud. 2 Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; aclamémosle con cánticos. 3 Porque Jehová es Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses. 4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. 5 Suya también la mar, pues él la hizo; y sus manos formaron la seca. 6 Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor. 7 Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz, 8 No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masa en el desierto; 9 Donde me tentaron vuestros padres, probáronme, y vieron mi obra. 10 Cuarenta años estuve disgustado con la nación, y dije: Pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos. 11 Por tanto juré en mi furor que no entrarían en mi reposo.
Salmo 96
1 CANTAD á Jehová canción nueva; cantad á Jehová, toda la tierra. 2 Cantad á Jehová, bendecid su nombre: anunciad de día en día su salud. 3 Contad entre las gentes su gloria, en todos los pueblos sus maravillas. 4 Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; terrible sobre todos los dioses. 5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos: mas Jehová hizo los cielos. 6 Alabanza y magnificencia delante de él: fortaleza y gloria en su santuario. 7 Dad á Jehová, oh familias de los pueblos, dad á Jehová la gloria y la fortaleza. 8 Dad á Jehová la honra debida á su nombre: tomad presentes, y venid á sus atrios. 9 Encorvaos á Jehová en la hermosura de [su] santuario: temed delante de él, toda la tierra. 10 Decid en las gentes: Jehová reinó, también afirmó el mundo, no será conmovido: juzgará á los pueblos en justicia. 11 Alégrense los cielos, y gócese la tierra: brame la mar y su plenitud. 12 Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento, 13 Delante de Jehová que vino: porque vino á juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y á los pueblos con su verdad.
Romanos 9 RV1909
Romanos 9
1 VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo, 2 Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; 4 Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas; 5 Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. 6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que son de Israel son Israelitas; 7 Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te será llamada simiente. 8 Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son los hijos de Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generación. 9 Porque la palabra de la promesa es esta: Como en este tiempo vendré, y tendrá Sara un hijo. 10 Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre, 11 (Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;) 12 Le fué dicho que el mayor serviría al menor. 13 Como está escrito: A Jacob amé, mas á Esaú aborrecí. 14 ¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15 Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré. 16 Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17 Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. 18 De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, endurece. 19 Me dirás pues: ¿Por qué, pues, se enoja? porque ¿quién resistirá á su voluntad? 20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal? 21 ¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para vergüenza? 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte, 23 Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, [mostrólas] para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria; 24 Los cuales también ha llamado, [es á saber], á nosotros, no sólo de los Judíos, mas también de los Gentiles? 25 Como también en Oseas dice: Llamaré al que no era mi pueblo, pueblo mío; y á la no amada, amada. 26 Y será, que en el lugar donde les fué dicho: Vosotros no sois pueblo mío: allí serán llamados hijos del Dios viviente. 27 También Isaías clama tocante á Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, las reliquias serán salvas: 28 Porque palabra consumadora y abreviadora en justicia, porque palabra abreviada, hará el Señor sobre la tierra. 29 Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado simiente, como Sodoma habríamos venido á ser, y á Gomorra fuéramos semejantes. 30 ¿Pues qué diremos? Que los Gentiles que no seguían justicia, han alcanzado la justicia, es á saber, la justicia que es por la fe; 31 Mas Israel que seguía la ley de justicia, no ha llegado á la ley de justicia. 32 ¿Por qué? Porque [la seguían] no por fe, mas como por las obras de la ley: por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo, 33 Como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra de caída; y aquel que creyere en ella, no será avergonzado.