Día 228 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

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Job 12–14; 1 Corintios 9

Job 12–14 RV1909

Job 12

1 Y RESPONDIÓ Job, y dijo: 2 Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría. 3 También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto? 4 Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido. 5 Aquel cuyos pies van á resbalar, [es como] una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras. 6 Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á Dios viven seguros; en cuyas manos él ha puesto [cuanto tienen]. 7 Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán: 8 O habla á la tierra, que ella te enseñará; los peces de la mar te [lo] declararán también. 9 ¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo? 10 En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana. 11 Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas. 12 En los viejos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia. 13 Con Dios está la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia. 14 He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. 15 He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán; él las enviará, y destruirán la tierra. 16 Con él está la fortaleza y la existencia; suyo es el que yerra, y el que hace errar. 17 El hace andar á los consejeros desnudos [de consejo], y hace enloquecer á los jueces. 18 El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos. 19 El lleva despojados á los príncipes, y trastorna á los poderosos. 20 El impide el labio á los que dicen verdad, y quita á los ancianos el consejo. 21 El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados. 22 El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte. 23 El multiplica las gentes, y él las destruye: él esparce las gentes, y las torna á recoger. 24 El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino: 25 Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.

Job 13

1 HE AQUÍ que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido de por sí mis oídos. 2 Como vosotros lo sabéis, lo sé yo; no soy menos que vosotros. 3 Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría razonar con Dios. 4 Que ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira; sois todos vosotros médicos nulos. 5 Ojalá callarais del todo, porque os fuera sabiduría. 6 Oid ahora mi razonamiento, y estad atentos á los argumentos de mis labios. 7 ¿Habéis de hablar iniquidad por Dios? ¿habéis de hablar por él engaño? 8 ¿Habéis de hacer acepción de su persona? ¿habéis de pleitear vosotros por Dios? 9 ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre? 10 El os reprochará de seguro, si solapadamente hacéis acepción de personas. 11 De cierto su alteza os había de espantar, y su pavor había de caer sobre vosotros. 12 Vuestras memorias serán comparadas á la ceniza, y vuestros cuerpos como cuerpos de lodo. 13 Escuchadme, y hablaré yo, y véngame después lo que viniere. 14 ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, y pondré mi alma en mi mano? 15 He aquí, aunque me matare, en él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos. 16 Y él mismo me será salud, porque no entrará en su presencia el hipócrita. 17 Oid con atención mi razonamiento, y mi denunciación con vuestros oídos. 18 He aquí ahora, si yo me apercibiere á juicio, sé que seré justificado. 19 ¿Quién es el que pleiteará conmigo? porque si ahora yo callara, fenecería. 20 A lo menos dos cosas no hagas conmigo; entonces no me esconderé de tu rostro: 21 Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror. 22 Llama luego, y yo responderé; ó yo hablaré, y respóndeme tú. 23 ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? hazme entender mi prevaricación y mi pecado. 24 ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo? 25 ¿A la hoja arrebatada has de quebrantar? ¿y á una arista seca has de perseguir? 26 ¿Por qué escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi mocedad? 27 Pones además mis pies en el cepo, y guardas todos mis caminos, imprimiéndolo á las raíces de mis pies. 28 Y el [cuerpo mío] se va gastando como de carcoma, como vestido que se come de polilla.

Job 14

1 EL HOMBRE nacido de mujer, corto de días, y harto de sinsabores: 2 Que sale como una flor y es cortado; y huye como la sombra, y no permanece. 3 ¿Y sobre éste abres tus ojos, y me traes á juicio contigo? 4 ¿Quién hará limpio de inmundo? Nadie. 5 Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará. 6 Si tú lo dejares, él dejará [de ser]: entre tanto deseará, como el jornalero, su día. 7 Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de él esperanza; retoñecerá aún, y sus renuevos no faltarán. 8 Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo, 9 Al percibir el agua reverdecerá, y hará copa como planta. 10 Mas el hombre morirá, y será cortado; y perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? 11 Las aguas de la mar se fueron, y agotóse el río, secóse. 12 Así el hombre yace, y no se tornará á levantar: hasta que no haya cielo no despertarán, ni se levantarán de su sueño. 13 ¡Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, que me pusieses plazo, y de mí te acordaras! 14 Si el hombre muriere, ¿[volverá] á vivir? Todos los días de mi edad esperaré, hasta que venga mi mutación. 15 Aficionado á la obra de tus manos, llamarás, y yo te responderé. 16 Pues ahora me cuentas los pasos, y no das tregua á mi pecado. 17 Tienes sellada en saco mi prevaricación, y coacervas mi iniquidad. 18 Y ciertamente el monte que cae se deshace, y las peñas son traspasadas de su lugar; 19 Las piedras son desgastadas con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra: de tal manera haces tú perecer la esperanza del hombre. 20 Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; demudarás su rostro, y enviaráslo. 21 Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; ó serán humillados, y no entenderá de ellos. 22 Mas su carne sobre él se dolerá, y entristecerse ha en él su alma.

1 Corintios 9 RV1909

1 Corintios 9

1 ¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesús el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor? 2 Si á los otros no soy apóstol, á vosotros ciertamente lo soy: porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor. 3 Esta es mi respuesta á los que me preguntan. 4 Qué, ¿no tenemos potestad de comer y de beber? 5 ¿No tenemos potestad de traer [con nosotros] una hermana mujer también como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? 6 ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos potestad de no trabajar? 7 ¿Quién jamás peleó á sus expensas? ¿quién planta viña, y no come de su fruto? ¿ó quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado? 8 ¿Digo esto según los hombres? ¿no dice esto también la ley? 9 Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes? 10 ¿O dícelo enteramente por nosotros? Pues por nosotros está escrito; porque con esperanza ha de arar el que ara; y el que trilla, con esperanza de recibir el fruto. 11 Si nosotros os sembramos lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos lo vuestro carnal? 12 Si otros tienen en vosotros esta potestad, ¿no más bien nosotros? Mas no hemos usado de esta potestad: antes lo sufrimos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo. 13 ¿No sabéis que los que trabajan en el santuario, comen del santuario; y que los que sirven al altar, del altar participan? 14 Así también ordenó el Señor á los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio. 15 Mas yo de nada de esto me aproveché: ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque tengo por mejor morir, antes que nadie haga vana [esta] mi gloria. 16 Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! 17 Por lo cual, si lo hago de voluntad, premio tendré; mas si por fuerza, la dispensación me ha sido encargada. 18 ¿Cuál, pues, es mi merced? Que predicando el evangelio, ponga el evangelio de Cristo de balde, para no usar mal de mi potestad en el evangelio. 19 Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos por ganar á más. 20 Heme hecho á los Judíos como Judío, por ganar á los Judíos; á los que están sujetos á la ley (aunque yo no sea sujeto á la ley) como sujeto á la ley, por ganar á los que están sujetos á la ley; 21 A los que son sin ley, como si yo fuera sin ley, (no estando yo sin ley de Dios, mas en la ley de Cristo) por ganar á los que estaban sin ley. 22 Me he hecho á los flacos flaco, por ganar á los flacos: á todos me he hecho todo, para que de todo punto salve á algunos. 23 Y esto hago por causa del evangelio, por hacerme juntamente participante de él. 24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos á la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred de tal manera que [lo] obtengáis. 25 Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible. 26 Así que, yo de esta manera corro, no como á cosa incierta; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire: 27 Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo mismo venga á ser reprobado.

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