Día 296 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishZacarías 2–4
Zacarías 2–4 RV1909
Zacarías 2
1 ALCÉ después mis ojos, y miré y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir. 2 Y díjele: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir á Jerusalem, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud. 3 Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, 4 Y díjole: Corre, habla á este mozo, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalem á causa de la multitud de los hombres, y de las bestias en medio de ella. 5 Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y seré por gloria en medio de ella. 6 Eh, eh, huid de la tierra del aquilón, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová. 7 Oh Sión, la que moras con la hija de Babilonia, escápate. 8 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Después de la gloria me enviará él á las gentes que os despojaron: porque el que os toca, toca á la niña de su ojo. 9 Porque he aquí yo alzo mi mano sobre ellos, y serán despojo á sus siervos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió. 10 Canta y alégrate, hija de Sión: porque he aquí vengo, y moraré en medio de tí, ha dicho Jehová. 11 Y uniránse muchas gentes á Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado á ti. 12 Y Jehová poseerá á Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún á Jerusalem. 13 Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha despertado de su santa morada.
Zacarías 3
1 Y MOSTRÓME á Josué, el gran sacerdote, el cual estaba delante del ángel de Jehová; y Satán estaba á su mano derecha para serle adversario. 2 Y dijo Jehová á Satán: Jehová te reprenda, oh Satán; Jehová, que ha escogido á Jerusalem, te reprenda. ¿No es éste tizón arrebatado del incendio? 3 Y Josué estaba vestido de vestimentas viles, y estaba delante del ángel. 4 Y habló el [ángel], é intimó á los que estaban delante de sí, diciendo: Quitadle esas vestimentas viles. Y á él dijo: Mira que he hecho pasar tu pecado de ti, y te he hecho vestir de ropas de gala. 5 Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y vistiéronle de ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie. 6 Y el ángel de Jehová protestó al mismo Josué, diciendo: 7 Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y entre estos que aquí están te daré plaza. 8 Escucha pues ahora, Josué gran sacerdote, tú, y tus amigos que se sientan delante de ti; porque son varones simbólicos: He aquí, yo traigo á mi siervo, el Pimpollo. 9 Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos: he aquí, yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día. 10 En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros llamará á su compañero debajo de la vid, y debajo de la higuera.
Zacarías 4
1 Y VOLVIÓ el ángel que hablaba conmigo, y despertóme como un hombre que es despertado de su sueño. 2 Y díjome: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelero todo de oro, con su vaso sobre su cabeza, y sus siete lámparas encima del candelero; y siete canales para las lámparas que están encima de él; 3 Y sobre él dos olivas, la una á la derecha del vaso, y la otra á su izquierda. 4 Proseguí, y hablé á aquel ángel que hablaba conmigo, diciendo: ¿Qué es esto, señor mío? 5 Y el ángel que hablaba conmigo respondió, y díjome: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío. 6 Entonces respondió y hablóme, diciendo: Esta es palabra de Jehová á Zorobabel, en que se dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. 7 ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel [serás reducido] á llanura: él sacará la primera piedra con aclamaciones de Gracia, gracia á ella. 8 Y fué palabra de Jehová á mí, diciendo: 9 Las manos de Zorobabel echarán el fundamento á esta casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová de los ejércitos me envió á vosotros. 10 Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Aquellas siete [son] los ojos de Jehová que recorren por toda la tierra. 11 Hablé más, y díjele: ¿Qué [significan] estas dos olivas á la derecha del candelero, y á su izquierda? 12 Hablé aún de nuevo, y díjele: ¿Qué [significan] las dos ramas de olivas que por medio de dos tubos de oro vierten de sí [aceite como] oro? 13 Y respondióme, diciendo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: Señor mío, no. 14 Y él dijo: Estos dos hijos de aceite son los que están delante del Señor de toda la tierra.