Día 315 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishIsaías 41–43; Filemón
Isaías 41–43 RV1909
Isaías 41
1 ESCUCHADME, islas, y esfuércense los pueblos; alléguense, y entonces hablen: estemos juntamente á juicio. 2 ¿Quién despertó del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de él naciones, é hízolo enseñorear de reyes; entrególos á su espada como polvo, y á su arco como hojarascas arrebatadas? 3 Siguiólos, pasó en paz por camino por donde sus pies nunca habían entrado. 4 ¿Quién obró é hizo esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros. 5 Las islas vieron, y tuvieron temor; los términos de la tierra se espantaron: congregáronse, y vinieron. 6 Cada cual ayudó á su cercano; y á su hermano dijo: Esfuérzate. 7 El carpintero animó al platero, y el que alisa con martillo al que batía en el yunque, diciendo, Buena está la soldadura; y afirmólo con clavos, porque no se moviese. 8 Mas tú, Israel, siervo mío eres; [tú], Jacob, á quien yo escogí, simiente de Abraham mi amigo. 9 Porque te tomé de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. 10 No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 11 He aquí que todos los que se airan contra ti, serán avergonzados y confundidos: serán como nada y perecerán, los que contienden contigo. 12 Los buscarás, y no los hallarás, los que tienen contienda contigo; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen guerra. 13 Porque yo Jehová [soy] tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé. 14 No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel. 15 He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes: trillarás montes y los molerás, y collados tornarás en tamo. 16 Los aventarás, y los llevará el viento, y esparcirálos el torbellino. Tú empero te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel. 17 Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. 18 En los altos abriré ríos, y fuentes en mitad de los llanos: tornaré el desierto en estanques de aguas, y en manaderos de aguas la tierra seca. 19 Daré en el desierto cedros, espinos, arrayanes, y olivas; pondré en la soledad hayas, olmos, y álamos juntamente; 20 Porque vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo crió. 21 Alegad por vuestra causa, dice Jehová: exhibid vuestros fundamentos, dice el Rey de Jacob. 22 Traigan, y anúnciennos lo que ha de venir: dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello: sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir. 23 Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; ó á lo menos haced bien, ó mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos. 24 He aquí que vosotros sois de nada, y vuestras obras de vanidad; abominación el que os escogió. 25 Del norte desperté uno, y vendrá; del nacimiento del sol llamará en mi nombre: y hollará príncipes como lodo, y como pisa el barro el alfarero. 26 ¿Quién lo anunció desde el principio, para que sepamos; ó de tiempo atrás, y diremos: [Es] justo? Cierto, no hay quien anuncie, sí, no hay quien enseñe, ciertamente no hay quien oiga vuestras palabras. 27 [Yo soy] el primero que he enseñado estas cosas á Sión, y á Jerusalem daré un portador de alegres nuevas. 28 Miré, y no había ninguno; y [pregunté] de estas cosas, y ningún consejero hubo: preguntéles, y no respondieron palabra. 29 He aquí, todos iniquidad, y las obras de ellos nada: viento y vanidad son sus vaciadizos.
Isaías 42
1 HE aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes. 2 No clamará, ni alzará, ni hará oir su voz en las plazas. 3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare: sacará el juicio á verdad. 4 No se cansará, ni desmayará, hasta que ponga en la tierra juicio; y las islas esperarán su ley. 5 Así dice el Dios Jehová, el Criador de los cielos, y el que los extiende; el que extiende la tierra y sus verduras; el que da respiración al pueblo que [mora] sobre ella, y espíritu á los que por ella andan: 6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te tendré por la mano; te guardaré y te pondré por alianza del pueblo, por luz de las gentes; 7 Para que abras ojos de ciegos, para que saques de la cárcel á los presos, y de casas de prisión á los que están de asiento en tinieblas. 8 Yo Jehová: este es mi nombre; y á otro no daré mi gloria, ni mi alabanza á esculturas. 9 Las cosas primeras he aquí vinieron, y yo anuncio nuevas cosas: antes que salgan á luz, yo os las haré notorias. 10 Cantad á Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis á la mar, y lo que la hinche, las islas y los moradores de ellas. 11 Alcen [la voz] el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar: canten los moradores de la Piedra, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo. 12 Den gloria á Jehová, y prediquen sus loores en las islas. 13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo: gritará, voceará, esforzaráse sobre sus enemigos. 14 Desde el siglo he callado, tenido he silencio, y heme detenido: daré voces como la que está de parto; asolaré y devoraré juntamente. 15 Tornaré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques. 16 Y guiaré los ciegos por camino que no sabían, haréles pisar por las sendas que no habían conocido; delante de ellos tornaré las tinieblas en luz, y los rodeos en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé. 17 Serán vueltos atrás, y en extremo confundidos, los que confían en las esculturas, y dicen á las estatuas de fundición: Vosotros sois nuestros dioses. 18 Sordos, oid; y vosotros ciegos, mirad para ver. 19 ¿Quién ciego, sino mi siervo? ¿quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová, 20 Que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye? 21 Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla. 22 Mas este es pueblo saqueado y hollado, todos ellos enlazados en cavernas y escondidos en cárceles: son puestos á saco, y no [hay] quien libre; hollados, y no [hay] quien diga, Restituid. 23 ¿Quién de vosotros oirá esto? ¿quién atenderá y escuchará en orden al porvernir? 24 ¿Quién dió á Jacob en presa, y entregó á Israel á saqueadores? ¿No fué Jehová, contra quien pecamos? y no quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley. 25 Por tanto derramó sobre él el furor de su ira, y fuerza de guerra; púsole fuego de todas partes, empero no entendió; y encendióle, mas no ha parado mientes.
Isaías 43
1 Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2 Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 3 Porque yo Jehová Dios tuyo, el Santo de Israel, [soy] tu Salvador: á Egipto he dado por tu rescate, á Etiopía y á Seba por ti. 4 Porque en mis ojos fuiste de grande estima, fuiste honorable, y yo te amé: daré pues hombres por ti, y naciones por tu alma. 5 No temas, porque yo soy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. 6 Diré al aquilón: Da acá; y al mediodía: No detengas: trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los términos de la tierra, 7 Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los críe, los formé y los hice. 8 Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y á los sordos que tienen oídos. 9 Congréguense á una todas las gentes, y júntense todos los pueblos: ¿quién de ellos hay que nos dé nuevas de esto, y que nos haga oir las cosas primeras? Presenten sus testigos, y justifíquense; oigan, y digan: Verdad. 10 Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí. 11 Yo, yo Jehová; y fuera de mí no hay quien salve. 12 Yo anuncié, y salvé, é hice oir, y no hubo entre vosotros extraño. Vosotros pues sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios. 13 Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre: si yo hiciere, ¿quién lo estorbará? 14 Así dice Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel: Por vosotros envié á Babilonia, é hice descender fugitivos todos ellos, y clamor de Caldeos en las naves. 15 Yo Jehová, Santo vuestro, Criador de Israel, vuestro Rey. 16 Así dice Jehová, el que da camino en la mar, y senda en las aguas impetuosas; 17 El que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; quedan extinguidos, como pábilo quedan apagados. 18 No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis á memoria las cosas antiguas. 19 He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá á luz: ¿no la sabréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad. 20 La bestia del campo me honrará, los chacales, y los pollos del avestruz: porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. 21 Este pueblo crié para mí; mis alabanzas publicará. 22 Y no me invocaste á mí, oh Jacob; antes, de mí te cansaste, oh Israel. 23 No me trajiste á mí los animales de tus holocaustos, ni á mí me honraste con tus sacrificios: no te hice servir con presente, ni te hice fatigar con perfume. 24 No compraste para mí caña [aromática] por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios; antes me hiciste servir en tus pecados, me has fatigado con tus maldades. 25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí; y no me acordaré de tus pecados. 26 Hazme acordar, entremos en juicio juntamente; relata tú para abonarte. 27 Tu primer padre pecó, y tus enseñadores prevaricaron contra mí. 28 Por tanto, yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema á Jacob, y por oprobio á Israel.
Filemón RV1909
Filemón 1
1 PABLO, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, á Filemón amado, y coadjutor nuestro; 2 Y á la amada Apphia, y á Archîpo, compañero de nuestra milicia, y á la iglesia [que está] en tu casa: 3 Gracia á vosotros y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. 4 Doy gracias á mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones. 5 Oyendo tu caridad, y la fe que tienes en el Señor Jesús, y para con todos los santos; 6 Para que la comunicación de tu fe sea eficaz, en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros, por Cristo Jesús. 7 Porque tenemos gran gozo y consolación de tu caridad, de que por ti, oh hermano, han sido recreadas las entrañas de los santos. 8 Por lo cual, aunque tengo mucha resolución en Cristo para mandarte lo que conviene, 9 Ruégo[te] más bien por amor, siendo tal cual [soy], Pablo viejo, y aun ahora prisionero de Jesucristo: 10 Ruégote por mi hijo Onésimo, que he engendrado en mis prisiones, 11 El cual en otro tiempo te fué inútil, mas ahora á ti y á mí es útil; 12 El cual te vuelvo á enviar; tú pues, recíbele como á mis entrañas. 13 Yo quisiera detenerle conmigo, para que en lugar de ti me sirviese en las prisiones del evangelio; 14 Mas nada quise hacer sin tu consejo, porque tu beneficio no fuese como de necesidad, sino voluntario. 15 Porque acaso por esto se ha apartado de ti por [algún] tiempo, para que le recibieses para siempre; 16 No ya como siervo, antes más que siervo, [como] hermano amado, mayormente de mí, pero cuánto más de ti, en la carne y en el Señor. 17 Así que, si me tienes por compañero, recíbele como á mí. 18 Y si en algo te dañó, ó te debe, ponlo á mi cuenta. 19 Yo Pablo lo escribí de mi mano, yo [lo] pagaré: por no decirte que aun á ti mismo te me debes demás. 20 Sí, hermano, góceme yo de ti en el Señor; recrea mis entrañas en el Señor. 21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que aun harás más de lo que digo. 22 Y asimismo prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os tengo de ser concedido. 23 Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por Cristo Jesús, 24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis cooperadores. 25 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. A Filemón fué enviada de Roma por Onésimo, siervo.