Día 40 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

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Levítico 27; Números 1–2; Marcos 1

Levítico 27 RV1909

Levítico 27

1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: 2 Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando alguno hiciere especial voto á Jehová, según la estimación de las personas que se hayan de redimir, así será tu estimación: 3 En cuanto al varón de veinte años hasta sesenta, tu estimación será cincuenta siclos de plata, según el siclo del santuario. 4 Y si fuere hembra, la estimación será treinta siclos. 5 Y si fuere de cinco años hasta veinte, tu estimación será respecto al varón veinte siclos, y á la hembra diez siclos. 6 Y si fuere de un mes hasta cinco años, tu estimación será en orden al varón, cinco siclos de plata; y por la hembra será tu estimación tres siclos de plata. 7 Mas si fuere de sesenta años arriba, por el varón tu estimación será quince siclos, y por la hembra diez siclos. 8 Pero si fuere más pobre que tu estimación, entonces comparecerá ante el sacerdote, y el sacerdote le pondrá tasa: conforme á la facultad del votante le impondrá tasa el sacerdote. 9 Y si fuere animal de que se ofrece ofrenda á Jehová, todo lo que se diere de él á Jehová será santo. 10 No será mudado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno: y si se permutare un animal por otro, él y el dado por él en cambio serán sagrados. 11 Y si fuere algún animal inmundo, de que no se ofrece ofrenda á Jehová, entonces el animal será puesto delante del sacerdote: 12 Y el sacerdote lo apreciará, sea bueno ó sea malo; conforme á la estimación del sacerdote, así será. 13 Y si lo hubieren de redimir, añadirán su quinto sobre tu valuación. 14 Y cuando alguno santificare su casa consagrándola á Jehová, la apreciará el sacerdote, sea buena ó sea mala: según la apreciare el sacerdote, así quedará. 15 Mas si el santificante redimiere su casa, añadirá á tu valuación el quinto del dinero de ella, y será suya. 16 Y si alguno santificare de la tierra de su posesión á Jehová, tu estimación será conforme á su sembradura: un omer de sembradura de cebada se apreciará en cincuenta siclos de plata. 17 Y si santificare su tierra desde el año del jubileo, conforme á tu estimación quedará. 18 Mas si después del jubileo santificare su tierra, entonces el sacerdote hará la cuenta del dinero conforme á los años que quedaren hasta el año del jubileo, y se rebajará de tu estimación. 19 Y si el que santificó la tierra quisiere redimirla, añadirá á tu estimación el quinto del dinero de ella, y quedaráse para él. 20 Mas si él no redimiere la tierra, y la tierra se vendiere á otro, no la redimirá más; 21 Sino que cuando saliere en el jubileo, la tierra será santa á Jehová, como tierra consagrada: la posesión de ella será del sacerdote. 22 Y si santificare alguno á Jehová la tierra que él compró, que no era de la tierra de su herencia, 23 Entonces el sacerdote calculará con él la suma de tu estimación hasta el año del jubileo, y aquel día dará tu señalado precio, cosa consagrada á Jehová. 24 En el año del jubileo, volverá la tierra á aquél de quien él la compró, cuya es la herencia de la tierra. 25 Y todo lo que apreciares será conforme al siclo del santuario: el siclo tiene veinte óbolos. 26 Empero el primogénito de los animales, que por la primogenitura es de Jehová, nadie lo santificará; sea buey ú oveja, de Jehová es. 27 Mas si fuere de los animales inmundos, lo redimirán conforme á tu estimación, y añadirán sobre ella su quinto: y si no lo redimieren, se venderá conforme á tu estimación. 28 Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado á Jehová de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, no se venderá, ni se redimirá: todo lo consagrado será cosa santísima á Jehová. 29 Cualquier anatema (cosa consagrada) de hombres que se consagrare, no será redimido: indefectiblemente ha de ser muerto. 30 Y todas las décimas de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son: es cosa consagrada á Jehová. 31 Y si alguno quisiere redimir algo de sus décimas, añadirá su quinto á ello. 32 Y toda décima de vacas ó de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, la décima será consagrada á Jehová. 33 No mirará si es bueno ó malo, ni lo trocará: y si lo trocare, ello y su trueque serán cosas sagradas; no se redimirá. 34 Estos son los mandamientos que ordenó Jehová á Moisés, para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí.

Números 1–2 RV1909

Números 1

1 Y HABLÓ Jehová á Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo del testimonio, en el primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo: 2 Tomad el encabezamiento de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas: 3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir á la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus cuadrillas. 4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada uno cabeza de la casa de sus padres. 5 Y estos son los nombres de los varones que estarán con vosotros: De la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur. 6 De Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai. 7 De Judá, Naasón hijo de Aminadab. 8 De Issachâr, Nathanael hijo de Suar. 9 De Zabulón, Eliab hijo de Helón. 10 De los hijos de José: de Ephraim, Elisama hijo de Ammiud; de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur. 11 De Benjamín, Abidán hijo de Gedeón. 12 De Dan, Ahiezer hijo de Ammisaddai. 13 De Aser, Phegiel hijo de Ocrán. 14 De Gad, Eliasaph hijo de Dehuel. 15 De Nephtalí, Ahira hijo de Enán. 16 Estos eran los nombrados de la congregación, príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los millares de Israel. 17 Tomó pues Moisés y Aarón á estos varones que fueron declarados por sus nombres: 18 Y juntaron toda la congregación en el primero del mes segundo, y fueron reunidos sus linajes, por las casas de sus padres, según la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, por sus cabezas, 19 Como Jehová lo había mandado á Moisés; y contólos en el desierto de Sinaí. 20 Y los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 21 Los contados de ellos, de la tribu de Rubén, fueron cuarenta y seis mil y quinientos. 22 De los hijos de Simeón, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, los contados de ellos conforme á la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 23 Los contados de ellos, de la tribu de Simeón, cincuenta y nueve mil y trescientos. 24 De los hijos de Gad, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 25 Los contados de ellos, de la tribu de Gad, cuarenta y cinco mil seiscientos y cincuenta. 26 De los hijos de Judá, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 27 Los contados de ellos, de la tribu de Judá, setenta y cuatro mil y seiscientos. 28 De los hijos de Issachâr, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 29 Los contados de ellos, de la tribu de Issachâr, cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos. 30 De los hijos de Zabulón, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de sus nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 31 Los contados de ellos, de la tribu de Zabulón, cincuenta y siete mil y cuatrocientos. 32 De los hijos de José: de los hijos de Ephraim, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 33 Los contados de ellos, de la tribu de Ephraim, cuarenta mil y quinientos. 34 De los hijos de Manasés, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 35 Los contados de ellos, de la tribu de Manasés, treinta y dos mil y doscientos. 36 De los hijos de Benjamín, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 37 Los contados de ellos, de la tribu de Benjamín, treinta y cinco mil y cuatrocientos. 38 De los hijos de Dan, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 39 Los contados de ellos, de la tribu de Dan, sesenta y dos mil y setecientos. 40 De los hijos de Aser, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 41 Los contados de ellos, de la tribu de Aser, cuarenta y un mil y quinientos. 42 De los hijos de Nephtalí, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; 43 Los contados de ellos, de la tribu de Nephtalí, cincuenta y tres mil y cuatrocientos. 44 Estos fueron los contados, los cuales contaron Moisés y Aarón, con los príncipes de Israel, que eran doce, uno por cada casa de sus padres. 45 Y fueron todos los contados de los hijos de Israel por las casas de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra en Israel; 46 Fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos y cincuenta. 47 Pero los Levitas no fueron contados entre ellos según la tribu de sus padres. 48 Porque habló Jehová á Moisés, diciendo: 49 Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la cuenta de ellos entre los hijos de Israel: 50 Mas tú pondrás á los Levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el tabernáculo y todos sus vasos, y ellos servirán en él, y asentarán sus tiendas alrededor del tabernáculo. 51 Y cuando el tabernáculo partiere, los Levitas lo desarmarán; y cuando el tabernáculo parare, los Levitas lo armarán: y el extraño que se llegare, morirá. 52 Y los hijos de Israel asentarán sus tiendas cada uno en su escuadrón, y cada uno junto á su bandera, por sus cuadrillas; 53 Mas los Levitas asentarán las suyas alrededor del tabernáculo del testimonio, y no habrá ira sobre la congregación de los hijos de Israel: y los Levitas tendrán la guarda del tabernáculo del testimonio. 54 E hicieron los hijos de Israel conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés; así lo hicieron.

Números 2

1 Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo: 2 Los hijos de Israel acamparán cada uno junto á su bandera, según las enseñas de las casas de sus padres; alrededor del tabernáculo del testimonio acamparán. 3 Estos acamparán al levante, al oriente: la bandera del ejército de Judá, por sus escuadrones; y el jefe de los hijos de Judá, Naasón hijo de Aminadab: 4 Su hueste, con los contados de ellos, setenta y cuatro mil y seiscientos. 5 Junto á él acamparán los de la tribu de Issachâr: y el jefe de los hijos de Issachâr, Nathanael hijo de Suar; 6 Y su hueste, con sus contados, cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos: 7 [Y] la tribu de Zabulón: y el jefe de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón; 8 Y su hueste, con sus contados, cincuenta y siete mil y cuatrocientos. 9 Todos los contados en el ejército de Judá, ciento ochenta y seis mil y cuatrocientos, por sus escuadrones, irán delante. 10 La bandera del ejército de Rubén al mediodía, por sus escuadrones: y el jefe de los hijos de Rubén, Elisur hijo de Sedeur; 11 Y su hueste, sus contados, cuarenta y seis mil y quinientos. 12 Y acamparán junto á él los de la tribu de Simeón: y el jefe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai; 13 Y su hueste, con los contados de ellos, cincuenta y nueve mil y trescientos: 14 Y la tribu de Gad: y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaph hijo de Rehuel; 15 Y su hueste, con los contados de ellos, cuarenta y cinco mil seiscientos y cincuenta. 16 Todos los contados en el ejército de Rubén, ciento cincuenta y un mil cuatrocientos y cincuenta, por sus escuadrones, irán los segundos. 17 Luego irá el tabernáculo del testimonio, el campo de los Levitas en medio de los ejércitos: de la manera que asientan el campo, así caminarán, cada uno en su lugar, junto á sus banderas. 18 La bandera del ejército de Ephraim por sus escuadrones, al occidente: y el jefe de los hijos de Ephraim, Elisama hijo de Ammiud; 19 Y su hueste, con los contados de ellos, cuarenta mil y quinientos. 20 Junto á él estará la tribu de Manasés; y el jefe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur; 21 Y su hueste, con los contados de ellos, treinta y dos mil y doscientos: 22 Y la tribu de Benjamín: y el jefe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeón; 23 Y su hueste, con los contados de ellos, treinta y cinco mil y cuatrocientos. 24 Todos los contados en el ejército de Ephraim, ciento ocho mil y ciento, por sus escuadrones, irán los terceros. 25 La bandera del ejército de Dan estará al aquilón, por sus escuadrones: y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisaddai; 26 Y su hueste, con los contados de ellos, sesenta y dos mil y setecientos. 27 Junto á él acamparán los de la tribu de Aser: y el jefe de los hijos de Aser, Phegiel hijo de Ocrán; 28 Y su hueste, con los contados de ellos, cuarenta y un mil y quinientos: 29 Y la tribu de Nephtalí: y el jefe de los hijos de Nephtalí, Ahira hijo de Enán; 30 Y su hueste, con los contados de ellos, cincuenta y tres mil y cuatrocientos. 31 Todos los contados en el ejército de Dan, ciento cincuenta y siete mil y seiscientos: irán los postreros tras sus banderas. 32 Estos son los contados de los hijos de Israel, por las casas de sus padres: todos los contados por ejércitos, por sus escuadrones, seiscientos tres mil quinientos y cincuenta. 33 Mas los Levitas no fueron contados entre los hijos de Israel; como Jehová lo mandó á Moisés. 34 E hicieron los hijos de Israel conforme á todas las cosas que Jehová mandó á Moisés; así asentaron el campo por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres.

Marcos 1 RV1909

Marcos 1

1 PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. 2 Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti. 3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad sus veredas. 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados. 5 Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados. 6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. 8 Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo. 9 Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán. 10 Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él. 11 Y hubo [una] voz de los cielos [que decía]: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento. 12 Y luego el Espíritu le impele al desierto. 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. 14 Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio. 16 Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. 19 Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, [hijo] de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes. 20 Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él. 21 Y entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba. 22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas. 23 Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces, 24 Diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. 25 Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. 26 Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él. 27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen? 28 Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. 29 Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan. 30 Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella. 31 Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía. 32 Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados; 33 Y toda la ciudad se juntó á la puerta. 34 Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían. 35 Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le siguió Simón, y los que estaban con él; 37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. 38 Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. 40 Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. 41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. 42 Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio. 43 Entonces le apercibió, y despidióle luego, 44 Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos. 45 Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.

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