Día 8 Los libros sapienciales en un mes
Read in EnglishJob 39–42; Proverbios 1
Job 39–42 RV1909
Job 39
1 ¿CAZARÁS tú la presa para el león? ¿y saciarás el hambre de los leoncillos, 2 Cuando están echados en las cuevas, ó se están en sus guaridas para acechar? 3 ¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus pollos claman á Dios, bullendo de un lado á otro por carecer de comida? 4 ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿ó miraste tú las ciervas cuando están pariendo? 5 ¿Contaste tú los meses de su preñez, y sabes el tiempo cuando han de parir? 6 Encórvanse, hacen salir sus hijos, pasan sus dolores. 7 Sus hijos están sanos, crecen con el pasto: salen y no vuelven á ellas. 8 ¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras? 9 Al cual yo puse casa en la soledad, y sus moradas en lugares estériles. 10 Búrlase de la multitud de la ciudad: no oye las voces del arriero. 11 Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando todo lo que está verde. 12 ¿Querrá el unicornio servirte á ti, ni quedar á tu pesebre? 13 ¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿labrará los valles en pos de ti? 14 ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, y le fiarás tu labor? 15 ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que [la] allegará en tu era? 16 ¿[Diste tú] hermosas alas al pavo real, ó alas y plumas al avestruz? 17 El cual desampara en la tierra sus huevos, y sobre el polvo los calienta, 18 Y olvídase de que los pisará el pie, y que los quebrará bestia del campo. 19 Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano: 20 Porque le privó Dios de sabiduría, y no le dió inteligencia. 21 Luego que se levanta en alto, búrlase del caballo y de su jinete. 22 ¿Diste tú al caballo la fortaleza? ¿vestiste tú su cerviz de relincho? 23 ¿Le intimidarás tú como á alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable: 24 Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, sale al encuentro de las armas: 25 Hace burla del espanto, y no teme, ni vuelve el rostro delante de la espada. 26 Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la pica: 27 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la bocina; 28 [Antes como] que dice entre los clarines: ¡Ea!, y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes, y la vocería. 29 ¿Vuela el gavilán por tu industria, y extiende hacia el mediodía sus alas? 30 ¿Se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido? Ella habita y está en la piedra, en la cumbre del peñasco y de la roca. Desde allí acecha la comida: sus ojos observan de muy lejos. Sus pollos chupan la sangre: y donde hubiere cadáveres, allí está. A más de eso respondió Jehová á Job, y dijo: ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto. Y respondió Job á Jehová, y dijo: He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Una vez hablé, y no responderé: aun dos veces, mas no tornaré á hablar.
Job 40
1 ENTONCES respondió Jehová á Job desde la oscuridad, y dijo: 2 Cíñete ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y explícame. 3 ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿me condenarás á mí, para justificarte á ti? 4 ¿Tienes tú brazo como Dios? ¿y tronarás tú con voz como él? 5 Atavíate ahora de majestad y de alteza: y vístete de honra y de hermosura. 6 Esparce furores de tu ira: y mira á todo soberbio, y abátelo. 7 Mira á todo soberbio, y humíllalo, y quebranta á los impíos en su asiento. 8 Encúbrelos á todos en el polvo, venda sus rostros en la oscuridad; 9 Y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra. 10 He aquí ahora behemoth, al cual yo hice contigo; hierba come como buey. 11 He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, y su fortaleza en el ombligo de su vientre. 12 Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus genitales son entretejidos. 13 Sus huesos son fuertes [como] bronce, y sus miembros como barras de hierro. 14 El es la cabeza de los caminos de Dios: el que lo hizo, puede hacer que su cuchillo á él se acerque. 15 Ciertamente los montes producen hierba para él: y toda bestia del campo retoza allá. 16 Echaráse debajo de las sombras, en lo oculto de las cañas, y de los lugares húmedos. 17 Los árboles sombríos lo cubren con su sombra; los sauces del arroyo lo cercan. 18 He aquí que él tomará el río sin inmutarse: y confíase que el Jordán pasará por su boca. 19 ¿Tomarálo alguno por sus ojos en armadijos, y horadará su nariz? 20 — 21 — 22 — 23 — 24 —
Job 41
1 ¿SACARÁS tú al leviathán con el anzuelo, ó con la cuerda que le echares en su lengua? 2 ¿Pondrás tú garfio en sus narices, y horadarás con espinas su quijada? 3 ¿Multiplicará él ruegos para contigo? ¿hablaráte él lisonjas? 4 ¿Hará concierto contigo para que lo tomes por siervo perpetuo? 5 ¿Jugarás tú con él como con pájaro, ó lo atarás para tus niñas? 6 ¿Harán de él banquete los compañeros? ¿partiránlo entre los mercaderes? 7 ¿Cortarás tú con cuchillo su cuero, ó con asta de pescadores su cabeza? 8 Pon tu mano sobre él; te acordarás de la batalla, y nunca más tornarás. 9 He aquí que la esperanza acerca de él será burlada: porque aun á su sola vista se desmayarán. 10 Nadie hay tan osado que lo despierte: ¿quién pues podrá estar delante de mí? 11 ¿Quién me ha anticipado, para que yo restituya? [Todo lo que hay] debajo del cielo es mío. 12 Yo no callaré sus miembros, ni lo de sus fuerzas y la gracia de su disposición. 13 ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿quién se llegará á él con freno doble? 14 ¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Los órdenes de sus dientes espantan. 15 La gloria [de su vestido son] escudos fuertes, cerrados entre sí estrechamente. 16 El uno se junta con el otro, que viento no entra entre ellos. 17 Pegado está el uno con el otro, están trabados entre sí, que no se pueden apartar. 18 Con sus estornudos encienden lumbre, y sus ojos son como los párpados del alba. 19 De su boca salen hachas de fuego; centellas de fuego proceden. 20 De sus narices sale humo, como de una olla ó caldero que hierve. 21 Su aliento enciende los carbones, y de su boca sale llama. 22 En su cerviz mora la fortaleza, y espárcese el desaliento delante de él. 23 Las partes momias de su carne están apretadas: están en él firmes, y no se mueven. 24 Su corazón es firme como una piedra, y fuerte como la muela de abajo. 25 De su grandeza tienen temor los fuertes, y á causa de su desfallecimiento hacen por purificarse. 26 Cuando alguno lo alcanzare, ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará. 27 El hierro estima por pajas, y el acero por leño podrido. 28 Saeta no le hace huir; las piedras de honda se le tornan aristas. 29 Tiene toda arma por hojarascas, y del blandir de la pica se burla. 30 Por debajo [tiene] agudas conchas; Imprime [su] agudez en el suelo. 31 Hace hervir como una olla la profunda mar, y tórnala como una olla de ungüento. 32 En pos de sí hace resplandecer la senda, que parece que la mar es cana. 33 No hay sobre la tierra su semejante, hecho para nada temer. 34 Menosprecia toda cosa alta: es rey sobre todos los soberbios.
Job 42
1 Y RESPONDIÓ Job á Jehová, y dijo: 2 Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. 3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? por tanto yo denunciaba lo que no entendía; cosas que me eran ocultas, y que no las sabía. 4 Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás. 5 De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. 6 Por tanto [me] aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza. 7 Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras á Job, Jehová dijo á Eliphaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros: porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job. 8 Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job. 9 Fueron pues Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamatita, é hicieron como Jehová les dijo: y Jehová atendió á Job. 10 Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. 11 Y vinieron á él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro. 12 Y bendijo Jehová la postrimería de Job más que su principio; porque tuvo catorce mil ovejas, y seis mil camellos, y mil yuntas de bueyes, y mil asnas. 13 Y tuvo siete hijos y tres hijas. 14 Y llamó el nombre de la una, Jemimah, y el nombre de la segunda, Cesiah, y el nombre de la tercera, Keren-happuch. 15 Y no se hallaron mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra: y dióles su padre herencia entre sus hermanos. 16 Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. 17 Murió pues Job viejo, y lleno de días.
Proverbios 1 RV1909
Proverbios 1
1 LOS proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel: 2 Para entender sabiduría y doctrina; para conocer las razones prudentes; 3 Para recibir el consejo de prudencia, justicia, y juicio y equidad; 4 Para dar sagacidad á los simples, y á los jóvenes inteligencia y cordura. 5 Oirá el sabio, y aumentará el saber; y el entendido adquirirá consejo; 6 Para entender parábola y declaración; palabras de sabios, y sus dichos oscuros. 7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. 8 Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre: 9 Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas. 11 Si dijeren: Ven con nosotros, pongamos asechanzas á la sangre, acechemos sin motivo al inocente; 12 Los tragaremos vivos como el sepulcro, y enteros, como los que caen en sima; 13 Hallaremos riquezas de todas suertes, henchiremos nuestras casas de despojos; 14 Echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una bolsa: 15 Hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas: 16 Porque sus pies correrán al mal, é irán presurosos á derramar sangre. 17 Porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave; 18 Mas ellos á su propia sangre ponen asechanzas, y á sus almas tienden lazo. 19 Tales son las sendas de todo el que es dado á la codicia, [la cual] prenderá el alma de sus poseedores. 20 La sabiduría clama de fuera, da su voz en las plazas: 21 Clama en los principales lugares de concurso; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones: 22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia? 23 Volveos á mi reprensión: he aquí yo os derramaré mi espíritu, y os haré saber mis palabras. 24 Por cuanto llamé, y no quisisteis; extendí mi mano, y no hubo quien escuchase; 25 Antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis: 26 También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando [os] viniere lo que teméis; 27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. 28 Entonces me llamarán, y no responderé; buscarme han de mañana, y no me hallarán: 29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, 30 Ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía: 31 Comerán pues del fruto de su camino, y se hartarán de sus consejos. 32 Porque el reposo de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará á perder. 33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente, y vivirá reposado, sin temor de mal.