Temas bíblicos

¿Qué dice la Escritura sobre el cielo y el infierno?

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La Escritura habla con sobriedad de dos destinos finales: la vida eterna en la presencia de Dios y la separación eterna de su vida. Muchos maestros ortodoxos explican que todos estarán ante la presencia del amor de Dios, que es gozo para quienes lo aman y tormento para quienes lo rechazan. Cristo mismo advierte sobre el infierno más que nadie en el Nuevo Testamento, y también abre las puertas del paraíso; aquí se presentan ambas cosas, junto con los textos usados en los debates sobre la salvación universal.

Cosas que ojo no vio

El cielo es ante todo comunión con Dios: "verán su rostro". Dios mismo enjuga toda lágrima.

9 Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, [son] las que ha Dios preparado para aquellos que le aman.
1 Corintios 2:9 (RV1909)
1 NO se turbe vuestro corazón: creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os [lo] hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Juan 14:1–3 (RV1909)
1 Y VI un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra se fueron, y el mar ya no es. 2 Y yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos. 4 Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
Apocalipsis 21:1–4 (RV1909)
1 DESPUÉS me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 2 En el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 3 Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán. 4 Y verán su cara; y su nombre [estará] en sus frentes. 5 Y allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará: y reinarán para siempre jamás.
Apocalipsis 22:1–5 (RV1909)
2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es.
1 Juan 3:2 (RV1909)

Las advertencias de Cristo

Cristo habla del fuego eterno, del gusano que no muere y de una gran sima. Pablo describe a los perdidos como castigados "con pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor".

41 Entonces dirá también á los que [estarán] á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 Fuí huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44 Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos? 45 Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo [que] en cuanto no lo hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí lo hicisteis. 46 E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna.
Mateo 25:41–46 (RV1909)
43 Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; 44 Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga. 45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; 46 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna; 48 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
Marcos 9:43–48 (RV1909)
28 Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Mateo 10:28 (RV1909)
19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20 Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas, 21 Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22 Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado. 23 Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno. 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. 25 Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 27 Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre; 28 Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también á este lugar de tormento. 29 Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos. 30 El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán. 31 Mas [Abraham] le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.
Lucas 16:19–31 (RV1909)
7 Y á vosotros, que sois atribulados, [dar] reposo con nosotros, cuando se manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia, 8 En llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 Los cuales serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor, y por la gloria de su potencia,
2 Tesalonicenses 1:7–9 (RV1909)

Nuestro Dios es fuego consumidor

Daniel ve un río de fuego que sale de delante del trono de Dios. La comprensión ortodoxa es que la misma gloria divina que ilumina a los santos quema a quienes odian la luz; el infierno no es un lugar donde Dios esté ausente, sino donde su amor es rechazado.

28 Así que, tomando el reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos á Dios agradándole con temor y reverencia; 29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Hebreos 12:28–29 (RV1909)
24 Porque Jehová tu Dios es fuego que consume, Dios celoso.
Deuteronomio 4:24 (RV1909)
9 Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas: y un Anciano de grande edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente. 10 Un río de fuego procedía y salía de delante de él: millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él: el Juez se sentó, y los libros se abrieron.
Daniel 7:9–10 (RV1909)
13 La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: él empero será salvo, mas así como por fuego.
1 Corintios 3:13–15 (RV1909)
14 Los pecadores se asombraron en Sión, espanto sobrecogió á los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿quién de nosotros habitará con las llamas eternas? 15 El que camina en justicia, y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos por no recibir cohecho, el que tapa su oreja por no oir sangres, el que cierra sus ojos por no ver cosa mala:
Isaías 33:14–15 (RV1909)

Hoy estarás en el paraíso

Antes de la resurrección final, los justos difuntos están "con Cristo", lo cual Pablo llama "muchísimo mejor". La plenitud del cielo y del infierno llega con la resurrección del cuerpo.

42 Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Lucas 23:42–43 (RV1909)
21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. 22 Mas si el vivir en la carne, esto me [será para] fruto de la obra, no sé entonces qué escoger; 23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor:
Filipenses 1:21–23 (RV1909)
6 Así que [vivimos] confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos [ausentes] del Señor; 7 (Porque por fe andamos, no por vista;) 8 Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.
2 Corintios 5:6–8 (RV1909)
9 Y cuando él abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían. 10 Y clamaban en alta voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra? 11 Y les fueron dadas sendas ropas blancas, y fuéles dicho que reposasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completaran sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
Apocalipsis 6:9–11 (RV1909)

"Para que Dios sea todo en todos"

Quienes esperan la salvación de todos apelan a estos textos, y una esperanza de ese tipo se asocia con san Gregorio de Nisa. La Iglesia nunca ha hecho de la salvación universal su enseñanza. La doctrina origenista de la restauración de todos (apocatástasis) fue condenada en el siglo VI, en los anatemas del emperador Justiniano (543) y en anatemas contra Orígenes asociados al Quinto Concilio Ecuménico (553), cuyo canon undécimo también nombra a Orígenes entre los herejes; los estudiosos discuten si los quince anatemas antiorigenistas fueron formalmente actos del propio concilio. Ora por todos y deja el juicio final a Dios.

22 Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. 23 Mas cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 24 Luego el fin; cuando entregará el reino á Dios y al Padre, cuando habrá quitado todo imperio, y toda potencia y potestad. 25 Porque es menester que él reine, hasta poner á todos sus enemigos debajo de sus pies. 26 Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte. 27 Porque todas las cosas sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas á él, claro está exceptuado aquel que sujetó á él todas las cosas. 28 Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó á él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos.
1 Corintios 15:22–28 (RV1909)
9 Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; 10 Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los [que están] en los cielos, y de los [que] en la tierra, y de los [que] debajo de la tierra; 11 Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre.
Filipenses 2:9–11 (RV1909)
19 Por cuanto agradó [al Padre] que en él habitase toda plenitud, 20 Y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que [está] en la tierra como lo que [está] en los cielos.
Colosenses 1:19–20 (RV1909)
4 El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.
1 Timoteo 2:4 (RV1909)

Los Padres

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Fuentes

  1. The Orthodox Faith, Vol. I: Judgment (Orthodox Church in America) — Orthodox teaching on the Last Judgment; describes God's presence as paradise for those who love Him and hell for those who hate Him.
  2. The Orthodox Faith, Vol. I: Eternal Life (Orthodox Church in America) — Orthodox teaching on the life of the age to come.
  3. Second Council of Constantinople (553): canons, the anathemas against Origen and the Emperor Justinian's anathemas (NPNF2 vol. 14, New Advent) — Texts of the sixth-century condemnations of Origenist restoration (apokatastasis) and canon 11 naming Origen.

Actualizado: 2026-10-18