Temas bíblicos

¿Qué dice la Escritura sobre el Espíritu Santo?

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El Credo confiesa al Espíritu Santo como "Señor vivificador, Quien procede del Padre, que con el Padre y el Hijo es juntamente adorado y glorificado". La Escritura muestra al Espíritu en la creación, hablando por los profetas, cubriendo con su sombra a la Virgen, descendiendo en Pentecostés y habitando en los fieles. San Serafín de Sarov dijo que la meta de la vida cristiana es la adquisición del Espíritu Santo. La cuestión del Filioque, en la que Oriente y Occidente difieren, se expone con justicia abajo.

Señor y dador de vida

El Espíritu se mueve sobre las aguas en la creación y renueva la faz de la tierra. El que resucitó a Jesús de entre los muertos vivificará también nuestros cuerpos mortales.

1 EN el principio crió Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.
Génesis 1:1–2 (RV1909)
29 Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo. 30 Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra.
Salmo 104:29–30 (RV1909)
4 El espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dió vida.
Job 33:4 (RV1909)
63 El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida.
Juan 6:63 (RV1909)
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
Romanos 8:11 (RV1909)

Dios, no una fuerza

El Espíritu habla, elige, puede ser contristado y blasfemado, y mentirle a Él es mentirle a Dios. Es una Persona divina, no una fuerza impersonal, como sostienen algunos grupos (por ejemplo los Testigos de Jehová).

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón á que mintieses al Espíritu Santo, y defraudases del precio de la heredad? 4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba á ti? y vendida, ¿no estaba en tu potestad? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido á los hombres, sino á Dios.
Hechos 5:3–4 (RV1909)
10 Empero Dios nos [lo] reveló á nosotros por el Espíritu: porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
1 Corintios 2:10–11 (RV1909)
2 Ministrando pues éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme á Bernabé y á Saulo para la obra para la cual los he llamado.
Hechos 13:2 (RV1909)
30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.
Efesios 4:30 (RV1909)
31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres: mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada á los hombres. 32 Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le será perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero.
Mateo 12:31–32 (RV1909)

Pentecostés y la unción

El Espíritu que descendió en Pentecostés se da a cada creyente como unción y sello. La Iglesia ortodoxa da este sello en la Crismación con la fórmula que lo llama sello del don del Espíritu Santo.

1 Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; 2 Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados; 3 Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.
Hechos 2:1–4 (RV1909)
38 Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Hechos 2:38 (RV1909)
14 Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan: 15 Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo; 16 (Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.) 17 Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.
Hechos 8:14–17 (RV1909)
20 Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
1 Juan 2:20 (RV1909)
27 Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él.
1 Juan 2:27 (RV1909)
21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios; 22 El cual también nos ha sellado, y dado la prenda del Espíritu en nuestros corazones.
2 Corintios 1:21–22 (RV1909)

La vida del Espíritu en nosotros

El Espíritu clama "¡Abba, Padre!" en nuestros corazones, ora dentro de nosotros y da su fruto. Por Él estamos siendo transformados a la imagen de Cristo.

9 Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él. 10 Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo á la verdad está muerto á causa del pecado; mas el espíritu vive á causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. 12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos conforme á la carne: 13 Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis. 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. 15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre. 16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios. 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente [con él], para que juntamente [con él] seamos glorificados.
Romanos 8:9–17 (RV1909)
26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles. 27 Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á [la voluntad de] Dios, demanda por los santos.
Romanos 8:26–27 (RV1909)
22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, 23 Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley. 24 Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. 25 Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.
Gálatas 5:22–25 (RV1909)
4 Empero hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu [es]. 5 Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor [es]. 6 Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. 7 Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque á la verdad, á éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; á otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 A otro, fe por el mismo Espíritu; y á otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu; 10 A otro, operaciones de milagros; y á otro, profecía; y á otro, discreción de espíritus; y á otro, géneros de lenguas; y á otro, interpretación de lenguas. 11 Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente á cada uno como quiere. 12 Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo. 13 Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
1 Corintios 12:4–13 (RV1909)
17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, [allí] hay libertad. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor.
2 Corintios 3:17–18 (RV1909)

Que procede del Padre: el Filioque

Cristo dice que el Espíritu "procede del Padre" y que Él mismo enviará al Espíritu. El Occidente latino añadió más tarde "y del Hijo" (Filioque) al Credo, citando textos como Gálatas 4:6 y Juan 16:14-15; la Iglesia ortodoxa no acepta la añadidura y distingue la procesión eterna del Espíritu, solo del Padre, de su envío al mundo por medio del Hijo. El Catecismo de la Iglesia Católica (248) presenta la fórmula occidental como complementaria de la confesión oriental de que el Espíritu procede "del Padre por el Hijo", con el Padre como origen primero del Espíritu.

26 Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí.
Juan 15:26 (RV1909)
16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
Juan 14:16 (RV1909)
26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.
Juan 14:26 (RV1909)
7 Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría á vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré.
Juan 16:7 (RV1909)
13 Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. 14 El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os [lo] hará saber. 15 Todo lo que tiene el Padre, mío es: por eso dije que tomará de lo mío, y os [lo] hará saber.
Juan 16:13–15 (RV1909)
6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.
Gálatas 4:6 (RV1909)
22 Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo:
Juan 20:22 (RV1909)

Los Padres

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Fuentes

  1. The Orthodox Faith, Vol. I: Holy Spirit (Orthodox Church in America) — Orthodox teaching on the Holy Spirit; explains why Orthodoxy does not accept the Filioque addition.
  2. The Symbol of Faith (Orthodox Church in America) — English text of the Creed quoted in the introduction.
  3. The Divine Liturgy in English and Spanish (fatheralexander.org) — Orthodox Spanish text of the Creed quoted in the Spanish introduction.
  4. The Orthodox Faith, Vol. II: Chrismation (Orthodox Church in America) — Gives the Chrismation formula 'the seal of the gift of the Holy Spirit'.
  5. Catechism of the Catholic Church, 248 (Vatican) — Catholic explanation of the Filioque as complementary to the Eastern "from the Father through the Son", cited for fairness.

Actualizado: 2026-10-18