¿Qué dice la Escritura sobre la Eucaristía?
Read in EnglishEn la Última Cena Cristo tomó el pan y dijo: "Esto es mi cuerpo", y tomó la copa y dijo: "Esto es mi sangre del nuevo pacto". La Iglesia ortodoxa recibe estas palabras con sencillez: en la Divina Liturgia el pan y el vino son cambiados por el Espíritu Santo en el verdadero Cuerpo y la verdadera Sangre de Cristo, ofrecidos y recibidos para el perdón de los pecados y la vida eterna. Otros cristianos leen los mismos pasajes de otra manera: muchos protestantes como memorial o como presencia espiritual, mientras que los luteranos confiesan que el Cuerpo y la Sangre de Cristo están verdaderamente presentes, explicándolo en sus propios términos; sus textos principales se incluyen abajo.
"Esto es mi cuerpo"
Los cuatro relatos recogen las mismas palabras directas: "Esto es mi cuerpo". Pablo dice que "recibió del Señor" lo que transmitió, lo cual muestra que la Cena ya era una tradición fija de la Iglesia en los años cincuenta.
26 Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo. 27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos; 28 Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.22 Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo, partió y les dió, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo. 23 Y tomando el vaso, habiendo hecho gracias, les dió: y bebieron de él todos. 24 Y les dice: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.19 Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. 20 Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fué entregado, tomó pan; 24 Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo [tomó] también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga.El pan de vida
Jesús insiste, aun cuando muchos discípulos se van, en que su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida. Quienes sostienen una visión simbólica señalan Juan 6:63 ("las palabras que yo os he hablado son espíritu"); la lectura ortodoxa es que el Espíritu da vida a la carne, no que la carne sea solo una figura.
32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. 33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. 34 Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan. 35 Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.48 Yo soy el pan de vida. 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos. 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52 Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos su carne á comer? 53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente.60 Y muchos de sus discípulos oyéndo[lo], dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir? 61 Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza? 62 ¿Pues [qué], si viereis al Hijo del hombre que sube donde estaba primero? 63 El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida. 64 Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. 65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre. 66 Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. 67 Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también? 68 Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿á quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.Comunión en el Cuerpo y la Sangre
La copa es comunión (koinonía) en la sangre de Cristo, y recibirla indignamente es pecar contra el Cuerpo y la Sangre del Señor. Los discípulos reconocen al Cristo resucitado "al partir el pan".
16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? 17 Porque un pan, [es que] muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.27 De manera que, cualquiera que comiere este pan ó bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa. 29 Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones.30 Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles. 31 Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos. 32 Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? 33 Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos. 34 Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simón. 35 Entonces ellos contaban las cosas que [les habían acontecido] en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.La Pascua y la ofrenda pura
Cristo, nuestra Pascua, fue sacrificado por nosotros, y la Iglesia primitiva vio cumplida en la Eucaristía la "ofrenda limpia" de Malaquías entre las naciones. La Liturgia no repite la Cruz; hace presente el único sacrificio de Cristo.
1 Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 Este mes os será principio de los meses; será este para vosotros el primero en los meses del año. 3 Hablad á toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero por familia: 4 Mas si la familia fuere pequeña que no baste á comer el cordero, entonces tomará á su vecino inmediato á su casa, [y] según el número de las personas, cada uno conforme á su comer, echaréis la cuenta sobre el cordero. 5 El cordero será sin defecto, macho de un año: tomaréislo de las ovejas ó de las cabras: 6 Y habéis de guardarlo hasta el día catorce de este mes; y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con hierbas amargas lo comerán. 9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus intestinos. 10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana, habéis de quemarlo en el fuego. 11 Y así habéis de comerlo: ceñidos vuestros lomos, vuestros zapatos en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente: es la Pascua de Jehová. 12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré á todo primogénito en la tierra de Egipto, así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de Egipto. Yo JEHOVÁ. 13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre, y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad, cuando heriré la tierra de Egipto. 14 Y este día os ha de ser en memoria, y habéis de celebrarlo como solemne á Jehová durante vuestras generaciones: por estatuto perpetuo lo celebraréis.7 Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura: porque nuestra pascua, [que es] Cristo, fué sacrificada por nosotros. 8 Así que hagamos fiesta, no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y de verdad.11 Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las gentes; y en todo lugar se ofrece á mi nombre perfume, y presente limpio: porque grande es mi nombre entre las gentes, dice Jehová de los ejércitos.18 Entonces Melchîsedec, rey de Salem, sacó pan y vino; el cual era sacerdote del Dios alto;10 Tenemos un altar, del cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabernáculo."Una vez para siempre": un texto clave para otras posturas
Muchos protestantes citan Hebreos para rechazar todo sacrificio eucarístico. Los cristianos ortodoxos coinciden en que el sacrificio de Cristo es único e irrepetible; la Eucaristía es la participación de la Iglesia en esa única ofrenda, no una nueva.
27 Que no tiene necesidad cada día, como los [otros] sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto [lo] hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios. 25 Y no para ofrecerse muchas veces á sí mismo, como entra el pontífice en el santuario cada año con sangre ajena; 26 De otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el principio del mundo: mas ahora una vez en la consumación de los siglos, para deshacimiento del pecado se presentó por el sacrificio de sí mismo. 27 Y de la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, y después el juicio; 28 Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud.10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo [hecha] una sola vez. 11 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados: 12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un [solo] sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios, 13 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. 14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.Los Padres
- Ignatius of Antioch, Epistle to the Smyrnaeans, Smyrnaeans 7
They abstain from the Eucharist and from prayer, because they confess not the Eucharist to be the flesh of our Saviour Jesus Christ, which suffered for our sins, and which the Father, of His goodness, raised up again.
- Justin Martyr, First Apology, First Apology 66
For not as common bread and common drink do we receive these; but in like manner as Jesus Christ our Saviour, having been made flesh by the Word of God, had both flesh and blood for our salvation
- Irenaeus of Lyons, Against Heresies, Against Heresies 4.18.5
But our opinion is in accordance with the Eucharist, and the Eucharist in turn establishes our opinion.
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Fuentes
- The Orthodox Faith, Vol. II: Holy Eucharist (Orthodox Church in America) — States that the Eucharist is understood as the real presence of Christ, His true Body and Blood.
- Augsburg Confession, Article X: Of the Lord's Supper (Book of Concord) — Lutheran confession that the Body and Blood of Christ are truly present, cited for fairness.
Actualizado: 2026-10-18