¿Son reales los ángeles (y los ángeles de la guarda)?

Sí. La Biblia está llena de ellos, Cristo enseñó directamente sobre ellos, y la Iglesia ha confesado su realidad durante dos mil años. No son bebés tiernos de tarjetas de felicitación: son servidores poderosos de Dios, encargados de bendecir, proteger y adorar.

Los ángeles se han convertido en adorno de tarjetas de felicitación y en símbolo de la Nueva Era. La realidad bíblica es mucho más interesante, y mucho más consoladora.

Qué son los ángeles

Seres espirituales creados, no fantasmas humanos. Hebreos 12:22–23 distingue «muchos millares de ángeles» de «los espíritus de los justos hechos perfectos». Los seres humanos no se convierten en ángeles al morir; nos convertimos en santos. Los ángeles fueron creados aparte, antes que la humanidad. Job 38:7 los presenta cantando en el amanecer de la creación. (Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909, salvo que se indique otra versión; los corchetes son de esa edición.)

No son dioses; son siervos. No son dignos de adoración: en Apocalipsis 22:8–9, un ángel reprende a Juan por intentar adorarlo: «Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo... Adora á Dios.»

Lo que hacen los ángeles en la Escritura

Los ángeles de la guarda en particular

  • Mateo 18:10: Jesús, sobre los niños: «sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre». La Iglesia ha leído esto durante dos mil años como la confirmación que da el propio Cristo de los ángeles de la guarda.
  • Hechos 12:15: cuando Rode anuncia que Pedro está a la puerta, la primera suposición de los primeros cristianos es: «Su ángel es».
  • Salmo 91:11–12: «á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos».

El testimonio de la Iglesia

San Basilio el Grande: junto a cada creyente está un ángel como protector y pastor. San Juan Crisóstomo, San Juan Damasceno y toda la tradición ortodoxa afirman lo mismo. La tradición católica también. Los protestantes en general conservan la protección angélica de los creyentes, aunque el lenguaje de «ángel de la guarda» tenga menos relieve.

La práctica ortodoxa

El rito ortodoxo con el que comienza el bautismo (la admisión al catecumenado) pide a Dios que «una a su vida un ángel radiante» (traducción nuestra). Las oraciones de la noche (en el uso griego, al final de las Completas menores) incluyen una oración al propio ángel de la guarda. El ángel es un compañero real, no un concepto abstracto.

La tradicional Oración al ángel de la guarda: «Oh, ángel de Cristo, santo guardián y protector de mi alma y de mi cuerpo, perdóname todo aquello en que te he ofendido todos los días de mi vida...» (traducción nuestra).

Lo que no son los ángeles

  • Seres humanos muertos (nos convertimos en santos, no en ángeles).
  • Tiernos e inofensivos. «No temas» es el saludo angélico habitual porque su aparición aterra (Daniel, María, los pastores, los soldados ante el sepulcro).
  • Dignos de adoración (Apocalipsis 22:8–9).
  • Disponibles para sesiones de espiritismo o invocaciones. Ora a Dios, que es quien envía a sus ángeles.

Relatos modernos

Innumerables: soldados en las trincheras, sobrevivientes de accidentes, protecciones discretas que la gente solo reconoce al mirar atrás. La Iglesia no convierte en dogma relatos concretos; sí afirma que los ángeles están obrando.

Una palabra pastoral

No estás solo en este mundo. Nunca. El Dios que te creó ha puesto a un servidor para que camine a tu lado, aunque no puedas verlo. Hebreos 1:14 llama a los ángeles «espíritus administradores, enviados para servicio á favor de los que serán herederos de salud».

Eso te incluye a ti. Ahora mismo. Mientras lees esto.

Todas las preguntas en español

Sigue estudiando