BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Roboam fue a Siquem, donde todo Israel se había reunido para nombrarlo rey. 1 Y FUÉ Roboam á Sichêm; porque todo Israel había venido á Sichêm para hacerlo rey.
2 Jeroboam, hijo de Nabat, oyó la noticia en Egipto, donde vivía después de huir de Salomón. Regresó a su ciudad de Sereda, en la región montañosa de Efraín. 2 Y aconteció, que como lo oyó Jeroboam hijo de Nabat, que estaba en Egipto, porque había huído de delante del rey Salomón, y habitaba en Egipto;
3 Los israelitas fueron con él ante Roboam y le dijeron: 3 Enviaron y llamáronle. Vino pues Jeroboam y toda la congregación de Israel, y hablaron á Roboam, diciendo:
4 «Tu padre nos impuso una carga muy pesada. Alivia el trabajo duro y las exigencias que nos impuso, y te serviremos». 4 Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora tú disminuye [algo] de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos.
5 Roboam respondió: «Vuelvan dentro de tres días». El pueblo se fue. 5 Y él les dijo: Idos, y de aquí á tres días volved á mí. Y el pueblo se fué.
6 El rey consultó a los ancianos que habían aconsejado a su padre Salomón cuando vivía: «¿Qué respuesta debo dar a este pueblo?». 6 Entonces el rey Roboam tomó consejo con los ancianos que habían estado delante de Salomón su padre cuando vivía, y dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que responda á este pueblo?
7 Ellos le dijeron: «Si hoy te pones al servicio de este pueblo, los atiendes y les respondes con bondad, te servirán siempre». 7 Y ellos le hablaron, diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo, y lo sirvieres, y respondiéndole buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre.
8 Pero Roboam no siguió el consejo de los ancianos. Consultó a los jóvenes que habían crecido con él y ahora lo servían. 8 Mas él, dejado el consejo de los viejos que ellos le habían dado, tomó consejo con los mancebos que se habían criado con él, y estaban delante de él.
9 Les preguntó: «¿Qué respondo al pueblo que me pide que alivie la carga que mi padre le impuso?». 9 Y díjoles: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos á este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Disminuye [algo] del yugo que tu padre puso sobre nosotros?
10 Los jóvenes le aconsejaron: «Diles: “Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre. 10 Entonces los mancebos que se habían criado con él, le respondieron, diciendo: Así hablarás á este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo; mas tú disminúyenos [algo]: así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre.
11 Mi padre les impuso una carga pesada; yo la haré aún más pesada. Mi padre los castigó con látigos; yo lo haré con látigos de puntas”». 11 Ahora pues, mi padre os cargó de pesado yugo, mas yo añadiré á vuestro yugo; mi padre os hirió con azotes, mas yo os heriré con escorpiones.
12 Al tercer día, Jeroboam y todo el pueblo volvieron a Roboam, tal como el rey les había ordenado. 12 Y al tercer día vino Jeroboam con todo el pueblo á Roboam; según el rey lo había mandado, diciendo: Volved á mí al tercer día.
13 El rey les respondió con dureza. Rechazó el consejo de los ancianos 13 Y el rey respondió al pueblo duramente, dejado el consejo de los ancianos que ellos le habían dado;
14 y siguió el de los jóvenes: «Mi padre les impuso una carga pesada; yo la haré aún más pesada. Mi padre los castigó con látigos; yo lo haré con látigos de puntas». 14 Y hablóles conforme al consejo de los mancebos, diciendo: Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré á vuestro yugo; mi padre os hirió con azotes, mas yo os heriré con escorpiones.
15 El rey no escuchó al pueblo. Así el Señor hizo que se cumpliera lo que había dicho por medio de Ahías, de Silo, a Jeroboam hijo de Nabat. 15 Y no oyó el rey al pueblo; porque era ordenación de Jehová, para confirmar su palabra, que Jehová había hablado por medio de Ahías Silonita á Jeroboam hijo de Nabat.
16 Cuando los israelitas vieron que el rey no los escuchaba, respondieron: «¿Qué tenemos que ver con David? ¡No recibiremos nada del hijo de Isaí! ¡Israel, vuelva cada uno a su casa! ¡David, ocúpate de tu propia familia!». Y los israelitas regresaron a sus casas. 16 Y cuando todo el pueblo vió que el rey no les había oído, respondióle estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, á tus estancias! ¡Provee ahora en tu casa, David! Entonces Israel se fué á sus estancias.
17 Pero Roboam siguió reinando sobre los israelitas que vivían en las ciudades de Judá. 17 Mas reinó Roboam sobre los hijos de Israel que moraban en las ciudades de Judá.
18 El rey envió a Adoniram, encargado de los trabajos forzados, pero los israelitas lo apedrearon hasta matarlo. Roboam subió de prisa a su carro y huyó a Jerusalén. 18 Y el rey Roboam envió á Adoram, que estaba sobre los tributos; pero apedreóle todo Israel, y murió. Entonces el rey Roboam se esforzó á subir en un carro, y huir á Jerusalem.
19 Así Israel se rebeló contra la familia de David, y la separación continúa hasta hoy. 19 Así se apartó Israel de la casa de David hasta hoy.
20 Cuando Israel supo que Jeroboam había regresado, lo llamó a la asamblea y lo hizo rey sobre todo Israel. Solo Judá permaneció fiel a la familia de David. 20 Y aconteció, que oyendo todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron y llamáronle á la congregación, é hiciéronle rey sobre todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino sólo la tribu de Judá.
21 Roboam llegó a Jerusalén y reunió a ciento ochenta mil guerreros escogidos de Judá y Benjamín para luchar contra Israel y recuperar el reino. 21 Y como Roboam vino á Jerusalem, juntó toda la casa de Judá y la tribu de Benjamín, ciento y ochenta mil hombres escogidos de guerra, para hacer guerra á la casa de Israel, y reducir el reino á Roboam hijo de Salomón.
22 Pero Dios habló a Semaías, el hombre de Dios: 22 Mas fué palabra de Jehová á Semeías varón de Dios, diciendo:
23 «Dile a Roboam, hijo de Salomón y rey de Judá, y a todos los habitantes de Judá y Benjamín, así como al resto del pueblo: 23 Habla á Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, y á toda la casa de Judá y de Benjamín, y á los demás del pueblo, diciendo:
24 “El Señor dice: No salgan a luchar contra sus hermanos israelitas. Regrese cada uno a su casa, porque yo he dispuesto lo que sucedió”». Ellos obedecieron al Señor y regresaron a sus casas. 24 Así ha dicho Jehová: No vayáis, ni peleéis contra vuestros hermanos los hijos de Israel; volveos cada uno á su casa; porque este negocio yo lo he hecho. Y ellos oyeron la palabra de Dios, y volviéronse, y fuéronse, conforme á la palabra de Jehová.
25 Jeroboam fortificó Siquem, en la región montañosa de Efraín, y vivió allí. Después fortificó Penuel. 25 Y reedificó Jeroboam á Sichêm en el monte de Ephraim, y habitó en ella; y saliendo de allí, reedificó á Penuel.
26 Jeroboam pensó: «El reino podría volver a la familia de David. 26 Y dijo Jeroboam en su corazón: Ahora se volverá el reino á la casa de David,
27 Si el pueblo sube a ofrecer sacrificios en el templo del Señor en Jerusalén, volverá a ser leal a Roboam, rey de Judá. Entonces me matarán y regresarán a él». 27 Si este pueblo subiere á sacrificar á la casa de Jehová en Jerusalem: porque el corazón de este pueblo se convertirá á su señor Roboam rey de Judá, y me matarán á mí, y se tornarán á Roboam rey de Judá.
28 El rey pidió consejo e hizo dos becerros de oro. Le dijo al pueblo: «Ya han subido bastante a Jerusalén. ¡Israel, aquí están tus dioses, que te sacaron de Egipto!». 28 Y habido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Harto habéis subido á Jerusalem: he aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto.
29 Puso uno en Betel y el otro en Dan. 29 Y puso el uno en Beth-el, y el otro puso en Dan.
30 Esto llevó al pueblo a pecar: unos iban a adorar al becerro de Betel y otros al de Dan. 30 Y esto fué [ocasión de] pecado; porque el pueblo iba [á adorar] delante del uno, hasta Dan.
31 Jeroboam construyó santuarios en los lugares altos y nombró sacerdotes de entre todo el pueblo, aunque no eran levitas. 31 Hizo también casa de altos, é hizo sacerdotes de la clase del pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
32 Instituyó una fiesta el día quince del octavo mes, semejante a la fiesta que se celebraba en Judá. En Betel ofreció sacrificios a los becerros que había hecho y puso allí a los sacerdotes de los lugares altos. 32 Entonces instituyó Jeroboam solemnidad en el mes octavo, á los quince del mes, conforme á la solemnidad que [se celebraba] en Judá; y sacrificó sobre altar. Así hizo en Beth-el, sacrificando á los becerros que había hecho. Ordenó también en Beth-el sacerdotes de los altos que él había fabricado.
33 El día quince del octavo mes, fecha que él mismo había elegido, subió al altar que había construido en Betel. Instituyó la fiesta para Israel y quemó allí sus ofrendas. 33 Sacrificó pues sobre el altar que él había hecho en Beth-el, á los quince del mes octavo, el mes que él había inventado de su corazón; é hizo fiesta á los hijos de Israel, y subió al altar para quemar perfumes.