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Luke · Bible in Simple Spanish (2026)

Luke 5 Bible in Simple Spanish (2026)

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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

BES Bible in Simple Spanish (2026)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Sucedió que la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, mientras él estaba junto al lago de Genesaret.
1 Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios.
2 Vio dos barcas junto a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas y lavaban sus redes.
2 Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.
3 Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la apartara un poco de la orilla. Luego se sentó y enseñaba a la gente desde la barca.
3 Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes.
4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Lleva la barca a aguas profundas, y echen sus redes para pescar.
4 Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar.
5 Simón le respondió: Maestro, trabajamos toda la noche y no pescamos nada; pero por tu palabra echaré la red.
5 Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.
6 Cuando lo hicieron, encerraron una gran cantidad de peces, y sus redes se rompían.
6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía.
7 Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Ellos vinieron, y llenaron tanto las dos barcas que comenzaban a hundirse.
7 E hicieron señas á los compañeros [que estaban] en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.
8 Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús y dijo: Apártate de mí, Señor, porque soy un hombre pecador.
8 Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.
9 Porque él y todos los que estaban con él quedaron asombrados por la pesca que habían hecho.
9 Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado;
10 También estaban asombrados Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No tengas miedo. Desde ahora pescarás hombres.
10 Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres.
11 Cuando llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y siguieron a Jesús.
11 Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.
12 Sucedió que Jesús estaba en una de las ciudades, y allí había un hombre lleno de lepra. Al ver a Jesús, se postró rostro en tierra y le rogó: Señor, si quieres, puedes limpiarme.
12 Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un hombre lleno de lepra, el cual viendo á Jesús, postrándose sobre el rostro, le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.
13 Jesús extendió la mano, lo tocó y dijo: Quiero. Sé limpio. Al instante la lepra se fue de él.
13 Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de él.
14 Jesús le mandó que no se lo dijera a nadie, sino que fuera y se mostrara al sacerdote, y ofreciera por su limpieza lo que Moisés mandó, para que les sirviera de testimonio.
14 Y él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, [díjole], muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos.
15 Pero la fama de Jesús se extendía cada vez más, y grandes multitudes se reunían para oírlo y para ser sanadas de sus enfermedades.
15 Empero tanto más se extendía su fama: y se juntaban muchas gentes á oir y ser sanadas de sus enfermedades.
16 Pero él se retiraba a lugares desiertos para orar.
16 Mas él se apartaba á los desiertos, y oraba.
17 Un día, mientras Jesús enseñaba, estaban sentados allí unos fariseos y maestros de la Ley, que habían venido de todas las aldeas de Galilea y Judea, y de Jerusalén. El poder del Señor estaba con él para sanar.
17 Y aconteció un día, que él estaba enseñando, y los Fariseos y doctores de la ley estaban sentados, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalem: y la virtud del Señor estaba [allí] para sanarlos.
18 Entonces unos hombres trajeron en una camilla a un paralítico. Procuraban meterlo y ponerlo delante de Jesús.
18 Y he aquí unos hombres, que traían sobre un lecho un hombre que estaba paralítico; y buscaban meterle, y ponerle delante de él.
19 Pero como no hallaron por dónde meterlo por causa de la multitud, subieron al techo y lo bajaron con la camilla entre las tejas, hasta ponerlo en medio, delante de Jesús.
19 Y no hallando por donde meterle á causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho en medio, delante de Jesús;
20 Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.
20 El cual, viendo la fe de ellos, le dice: Hombre, tus pecados te son perdonados.
21 Los escribas y los fariseos comenzaron a razonar, diciendo: ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?
21 Entonces los escribas y los Fariseos comenzaron á pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
22 Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les respondió: ¿Por qué razonan así en sus corazones?
22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué pensáis en vuestros corazones?
23 ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y camina?
23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, ó decir: Levántate y anda?
24 Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados, dijo al paralítico: A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
24 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice al paralítico): A ti digo, levántate, toma tu lecho, y vete á tu casa.
25 Al instante, el hombre se levantó delante de ellos, tomó aquello en que estaba acostado y se fue a su casa glorificando a Dios.
25 Y luego, levantándose en presencia de ellos, y tomando aquel en que estaba echado, se fué á su casa, glorificando á Dios.
26 Todos quedaron asombrados y glorificaban a Dios. Llenos de temor, decían: Hoy hemos visto cosas maravillosas.
26 Y tomó espanto á todos, y glorificaban á Dios; y fueron llenos de temor, diciendo: Hemos visto maravillas hoy.
27 Después de esto, Jesús salió y vio a un cobrador de impuestos llamado Leví, sentado en el lugar donde se cobraban los impuestos. Le dijo: Sígueme.
27 Y después de estas cosas salió, y vió á un publicano llamado Leví, sentado al banco de los públicos tributos, y le dijo: Sígueme.
28 Leví lo dejó todo, se levantó y lo siguió.
28 Y dejadas todas las cosas, levantándose, le siguió.
29 Luego Leví hizo un gran banquete para Jesús en su casa. Había muchos cobradores de impuestos y otros que estaban sentados a la mesa con ellos.
29 E hizo Leví gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros, los cuales estaban á la mesa con ellos.
30 Pero los escribas y fariseos murmuraban contra los discípulos de Jesús, diciendo: ¿Por qué comen y beben con cobradores de impuestos y pecadores?
30 Y los escribas y los Fariseos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?
31 Jesús les respondió: Los sanos no necesitan médico, sino los enfermos.
31 Y respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no necesitan médico, sino los que están enfermos.
32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
32 No he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.
33 Ellos le dijeron: Los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y también los de los fariseos; pero los tuyos comen y beben.
33 Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos, y tus discípulos comen y beben?
34 Jesús les dijo: ¿Pueden hacer que los amigos del novio ayunen mientras el novio está con ellos?
34 Y él les dijo: ¿Podéis hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?
35 Pero vendrán días cuando el novio les será quitado. Entonces, en aquellos días, ayunarán.
35 Empero vendrán días cuando el esposo les será quitado: entonces ayunarán en aquellos días.
36 También les contó una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar un vestido viejo. Si lo hace, rompe el nuevo, y el remiendo del nuevo no queda bien con el viejo.
36 Y les decía también una parábola: Nadie mete remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo nuevo.
37 Nadie echa vino nuevo en odres viejos. Si lo hace, el vino nuevo rompe los odres, el vino se derrama y los odres se pierden.
37 Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos; de otra manera el vino nuevo romperá los cueros, y el vino se derramará, y los cueros se perderán.
38 Más bien, el vino nuevo debe ponerse en odres nuevos, y así ambos se conservan.
38 Mas el vino nuevo en cueros nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conserva.
39 Y nadie que bebe vino añejo desea luego el nuevo, porque dice: El añejo es mejor.
39 Y ninguno que bebiere del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.
Cross references (39)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Mark 1:16–20; Matthew 4:18–22; Mark 3:9; Matthew 14:34; Mark 6:53
  2. 2 Mark 1:19; Matthew 4:21
  3. 3 Matthew 4:18; Matthew 13:1–2; John 1:41–42; Mark 4:1–2; John 8:2
  4. 4 John 21:6; Matthew 17:27
  5. 5 John 2:5; John 15:14; Luke 6:46–48; 2 Kings 5:10–14; Ezekiel 37:4–7
  6. 6 John 21:6–11; 1 Corinthians 15:58; Ecclesiastes 11:6; 2 Kings 4:3–7; Galatians 6:9
  7. 7 Galatians 6:2; Philippians 4:3; Acts 11:25; Romans 16:2–4; Exodus 23:5
  8. 8 Isaiah 6:5; Revelation 1:17; Job 42:5–6; Job 40:4; Judges 13:22
  9. 9 Psalm 8:8; Mark 9:6; Luke 4:32; Psalm 8:6; Luke 4:36
  10. 10 Matthew 4:19; Matthew 13:47; Ezekiel 47:9–10; Mark 1:17; Luke 5:7
  11. 11 Matthew 4:20; Luke 18:28–30; Matthew 19:27; Mark 10:21; Luke 5:28
  12. 12 Psalm 50:15; Matthew 8:2–4; Luke 17:16; Matthew 9:28; Mark 1:40–45
  13. 13 Matthew 9:29–30; John 4:50–53; 2 Kings 5:14; Ezekiel 36:29; Ezekiel 36:25–27
  14. 14 Leviticus 14:2–32; Luke 17:14; Matthew 8:4; Mark 1:44; Leviticus 13:2
  15. 15 Matthew 15:30–31; Luke 12:1; Matthew 4:23–25; Matthew 9:26; Mark 1:45–2:2
  16. 16 Mark 1:35–36; Luke 6:12; Matthew 14:23; Mark 6:46; John 6:15
  17. 17 Luke 6:19; Luke 8:46; Acts 19:11; Matthew 11:5; Mark 5:30
  18. 18 Matthew 9:2–8; Mark 2:3–12; John 5:5–6; Acts 9:33
  19. 19 Mark 2:4; Matthew 10:27; Matthew 24:17; Deuteronomy 22:8; 2 Samuel 11:2
  20. 20 Acts 14:9; Matthew 9:2; Colossians 3:13; James 2:18; Luke 7:48
  21. 21 Isaiah 43:25; Mark 2:6–7; Acts 6:11–13; Luke 7:49; John 10:33
  22. 22 Matthew 9:4; Acts 5:3; Luke 24:38; Matthew 12:25; Mark 8:17
  23. 23 Mark 2:9; Matthew 9:5
  24. 24 Isaiah 53:11; Acts 9:40; Acts 14:10; Revelation 1:13; Acts 9:34
  25. 25 Psalm 107:20–22; Psalm 103:1–3; John 9:24; Psalm 33:9; Psalm 50:23
  26. 26 Matthew 9:8; Jeremiah 33:9; Acts 4:21; Matthew 12:23; Mark 2:12
  27. 27 Mark 2:13–22; Matthew 9:9–17; Mark 3:18; Matthew 10:3; John 1:43
  28. 28 Luke 5:11; 1 Kings 19:19–21; Matthew 19:22–27; Luke 9:59–62
  29. 29 Mark 2:15; 1 Corinthians 10:27; Luke 15:1; Matthew 9:10; John 12:2
  30. 30 Acts 23:9; Luke 15:1–2; Matthew 21:28–32; Luke 7:29–30; Luke 19:7
  31. 31 Mark 2:17; Matthew 9:12–13; Jeremiah 8:22
  32. 32 Luke 19:10; Luke 15:10; 1 Timothy 1:15–16; Luke 15:7; Acts 3:19
  33. 33 Matthew 9:14–17; Mark 2:18–22; John 3:25; Romans 10:2–3; Luke 18:12
  34. 34 John 3:29; Matthew 25:1–10; Revelation 19:7–9; Song of Songs 5:8; Song of Songs 2:6–7
  35. 35 Acts 14:23; Luke 17:22; John 16:4–7; Acts 3:21; Isaiah 22:12
  36. 36 Matthew 9:16–17; Mark 2:21–22; 2 Corinthians 6:16; Leviticus 19:19; Deuteronomy 22:11
  37. 37 Psalm 119:83; Joshua 9:13; Joshua 9:4
  38. 38 Hebrews 8:8–13; 2 Corinthians 5:17; Ezekiel 36:26; Revelation 21:5; Galatians 5:1–6
  39. 39 Hebrews 11:39; Jeremiah 6:16; Romans 4:11–12; Mark 7:7–13; Hebrews 11:1–2

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 5:31 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Preface)

    But that the Lord came as the physician of the sick, He does Himself declare saying, "They that are whole need not a physician, but they that are sick; I came not to call the righteous, but sinners to repentance." How then shall the sick be strengthened, or how shall sinners come to repentance?

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 5:3–7 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XX — 30-31, and XXI. 1-11)

    There the multitude of fishes caught was so great, that the two vessels were filled and began to sink, that is, were weighed down to the point of sinking; for they did not actually sink, but were in extreme jeopardy.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Quotes verse 5:8 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily III)

    So Peter too said, "Depart from me, for I am a sinful man;" because of this he became a foundation of the Church.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 5:36 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Chapter XXXIV)

    … Father at one time the Founder of the world, and at another Him who is above this one, as He does Himself declare: "No man putteth a piece of a new garment upon an old one, nor do they put new wine into old bottles." Let these men, therefore, either have nothing whatever to do with the prophets, as with …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Quotes verse 5:20 Augustine of Hippo, Expositions on the Psalms (Psalm XXXVII)

    Let me, as far as I am able, do that which was praised in those who opened the roof, and let down the sick of the palsy before Christ; that He might say unto him, "Son, be of good cheer, thy sins be forgiven thee." For it was so that He made the inner man whole of his palsy, by …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 8 (1888)