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Acts · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Acts 16 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Pablo y Silas fueron primero a Derbe y luego a Listra, donde conocieron a un creyente llamado Timoteo, hijo de una judía creyente, pero de padre griego.
1 DESPUÉS llegó á Derbe, y á Listra: y he aquí, estaba allí un discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego.
2 Como Timoteo tenía buen testimonio de los hermanos de Listra e Iconio,
2 De éste daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.
3 Pablo le pidió que fuera con él. Y como todos los judíos de esa región sabían que no estaba circuncidado, porque su padre era griego, Pablo lo circuncidó.
3 Este quiso Pablo que fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego.
4 Y de ciudad en ciudad fueron comunicando la decisión que habían tomado los apóstoles y los ancianos en Jerusalén.
4 Y como pasaban por las ciudades, les daban que guardasen los decretos que habían sido determinados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalem.
5 De esta forma, las iglesias se afianzaban en la fe y crecían en número todos los días.
5 Así que, las iglesias eran confirmadas en fe, y eran aumentadas en número cada día.
6 Luego atravesaron Frigia y Galacia, porque el Espíritu Santo les prohibió predicar en la provincia de Asia.
6 Y pasando á Phrygia y la provincia de Galacia, les fué prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia.
7 Luego llegaron a Misia y quisieron ir hasta la provincia de Bitinia; pero el Espíritu les ordenó que no lo hicieran.
7 Y como vinieron á Misia, tentaron de ir á Bithynia; mas el Espíritu no les dejó.
8 En vista de esto, atravesaron la provincia de Misia y llegaron a Troas.
8 Y pasando á Misia, descendieron á Troas.
9 Aquella noche, Pablo tuvo una visión. En el sueño vio a un varón de Macedonia que le suplicaba: «Ven y ayúdanos».
9 Y fué mostrada á Pablo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa á Macedonia, y ayúdanos.
10 Inmediatamente nos fuimos a Macedonia, seguros de que Dios nos estaba llamando allá a predicar las buenas noticias.
10 Y como vió la visión, luego procuramos partir á Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.
11 En Troas tomamos un barco y navegamos hacia Samotracia, y de allí, el siguiente día, a Neápolis.
11 Partidos pues de Troas, vinimos camino derecho á Samotracia, y el día siguiente á Neápolis;
12 Por último, llegamos a Filipos, colonia romana situada en Macedonia, y nos quedamos allí varios días.
12 Y de allí á Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia, [y] una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días.
13 El día de reposo fuimos a la orilla del río que está fuera de la puerta, donde se reunían para orar. Nos sentamos y hablamos con las mujeres que habían llegado.
13 Y un día de sábado salimos de la puerta junto al río, donde solía ser la oración; y sentándonos, hablamos á las mujeres que se habían juntado.
14 Una de ellas, que se llamaba Lidia, era vendedora de púrpura en Tiatira, y ya desde antes adoraba a Dios. Mientras Lidia escuchaba, el Señor le abrió el corazón para que estuviera atenta a lo que Pablo decía.
14 Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta á lo que Pablo decía.
15 Entonces la bautizamos junto con los demás miembros de su familia. ―Si ustedes creen que soy fiel al Señor —nos dijo ella—, vengan a hospedarse a mi casa. Su insistencia fue tal que aceptamos.
15 Y cuando fué bautizada, y su familia, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y constriñónos.
16 Un día en que nos dirigíamos a orar, nos salió al encuentro una joven esclava endemoniada que tenía la facultad de adivinar. Con sus adivinaciones, les proporcionaba jugosas ganancias a sus amos.
16 Y aconteció, que yendo nosotros á la oración, una muchacha que tenía espíritu pitónico, nos salió al encuentro, la cual daba grande ganancia á sus amos adivinando.
17 La joven empezó a seguirnos. ―¡Estos hombres son siervos de Dios que han venido a enseñarles el camino de salvación! —gritaba a nuestras espaldas.
17 Esta, siguiendo á Pablo y á nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de salud.
18 Esto lo hizo por varios días hasta que Pablo, muy molesto, se volvió y le dijo al demonio que estaba en la joven: ―Te ordeno en el nombre de Jesucristo que salgas de esta joven. E instantáneamente el demonio obedeció.
18 Y esto hacía por muchos días; mas desagradando á Pablo, se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en la misma hora.
19 A causa de esto, se desvanecieron las esperanzas de riqueza de los dueños de la esclava, por lo que tomaron a Pablo y lo llevaron ante los magistrados de la plaza pública.
19 Y viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron á Pablo y á Silas, y los trajeron al foro, al magistrado;
20 ―Estos judíos están corrompiendo nuestra ciudad —dijeron—. Están enseñándole al pueblo costumbres contrarias a las romanas.
20 Y presentándolos á los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo Judíos, alborotan nuestra ciudad,
21 Not in this translation
21 Y predican ritos, los cuales no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos Romanos.
22 El pueblo se alzó entonces contra Pablo y Silas, y los jueces ordenaron que los desvistieran y azotaran con varas.
22 Y agolpóse el pueblo contra ellos: y los magistrados rompiéndoles sus ropas, les mandaron azotar con varas.
23 Así se hizo, y los azotaron repetidas veces. Al terminar, los arrojaron en una prisión y le advirtieron al carcelero que los cuidara con suma seguridad.
23 Y después que los hubieron herido de muchos azotes, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con diligencia:
24 El carcelero, entonces, además de encerrarlos en el calabozo de más adentro, les aprisionó los pies en el cepo.
24 El cual, recibido este mandamiento, los metió en la cárcel de más adentro; y les apretó los pies en el cepo.
25 Era ya media noche. Pablo y Silas todavía estaban orando y cantando himnos al Señor. Los demás prisioneros escuchaban.
25 Mas á media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos á Dios: y los que estaban presos los oían.
26 De pronto, un gran terremoto sacudió los cimientos de la cárcel y las puertas se abrieron y las cadenas de todos los presos se soltaron.
26 Entonces fué hecho de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se movían; y luego todas las puertas se abrieron, y las prisiones de todos se soltaron.
27 El carcelero, al despertar y al ver las puertas abiertas, creyó que los prisioneros habían escapado y sacó la espada para matarse.
27 Y despertado el carcelero, como vió abiertas las puertas de la cárcel, sacando la espada se quería matar, pensando que los presos se habían huído.
28 ―¡No te hagas ningún daño! —le gritó Pablo—. ¡Todos estamos aquí!
28 Mas Pablo clamó á gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal; que todos estamos aquí.
29 Temblando de miedo, el carcelero ordenó que trajeran luz, corrió al calabozo y se puso de rodillas ante Pablo y Silas.
29 El entonces pidiendo luz, entró dentro, y temblando, derribóse á los pies de Pablo y de Silas;
30 ―Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme? —les preguntó suplicante, después de sacarlos de allí.
30 Y sacándolos fuera, les dice: Señores, ¿qué es menester que yo haga para ser salvo?
31 ―Cree en el Señor Jesucristo y serán salvos tú y tu familia —le respondieron.
31 Y ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa.
32 Entonces le contaron delante de sus familiares las buenas noticias del Señor.
32 Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa.
33 Y en aquella misma hora, el carcelero les lavó las heridas y se bautizó junto con los demás miembros de su familia.
33 Y tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó los azotes; y se bautizó luego él, y todos los suyos.
34 Después prepararon un banquete y el carcelero rebosaba de gozo, al igual que sus familiares, porque ya todos creían en Dios.
34 Y llevándolos á su casa, les puso la mesa: y se gozó de que con toda su casa había creído á Dios.
35 A la siguiente mañana se presentaron ante el carcelero varios alguaciles: ―Dicen los magistrados que sueltes a esos hombres —le ordenaron.
35 Y como fué de día, los magistrados enviaron los alguaciles, diciendo: Deja ir á aquellos hombres.
36 El carcelero corrió a notificarle a Pablo que estaba en libertad.
36 Y el carcelero hizo saber estas palabras á Pablo: Los magistrados han enviado [á decir] que seáis sueltos: así que ahora salid, é id en paz.
37 Pero este le respondió: ―¡Ah, no! ¡Así que a pesar de que somos ciudadanos romanos nos azotan públicamente sin someternos a juicio, nos encarcelan y ahora quieren ponernos en libertad secretamente! ¡No, señor! ¡Qué vengan ellos mismos a sacarnos!
37 Entonces Pablo les dijo: Azotados públicamente sin ser condenados, siendo hombres Romanos, nos echaron en la cárcel; y ¿ahora nos echan encubiertamente? No, de cierto, sino vengan ellos y sáquennos.
38 Los alguaciles transmitieron a los magistrados estas palabras y estos, muertos de miedo al enterarse de que Pablo y Silas eran ciudadanos romanos,
38 Y los alguaciles volvieron á decir á los magistrados estas palabras: y tuvieron miedo, oído que eran Romanos.
39 corrieron a la cárcel a suplicarles que salieran y abandonaran la ciudad.
39 Y viniendo, les rogaron; y sacándolos, les pidieron que se saliesen de la ciudad.
40 Pablo y Silas entonces regresaron a casa de Lidia y allí volvieron a reunirse con los creyentes para consolarlos una vez más antes de partir.
40 Entonces salidos de la cárcel, entraron en [casa de] Lidia; y habiendo visto á los hermanos, los consolaron, y se salieron.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Lydia

    Seller of purple cloth

    A worshiper of God from Thyatira and a dealer in purple cloth at Philippi whose heart the Lord opened to Paul's message; she and her household were baptized.

    Cited in the guide: Acts 16:14; Acts 16:40

  • Silas

    Companion of Paul

    A leading man among the brothers in Jerusalem and a prophet, chosen to accompany Paul on his second journey; he was imprisoned with Paul at Philippi and is elsewhere called…

    Cited in the guide: Acts 15:22; Acts 15:40; Acts 16:25

  • Timothy

    Companion and coworker of Paul

    A disciple from Lystra with a Greek father and a believing Jewish mother, whom Paul circumcised and took with him as a coworker; he received two letters from Paul.

    Cited in the guide: Acts 16:1; 1 Corinthians 4:17; Philippians 2:19

Places

  • Antioch (Syrian)

    Today: Antakya, southern Turkey · On First Journey · On Second Journey · On Third Journey

    The empire's third-largest city and the first major Gentile church — the launching base for Paul's journeys. (Distinct from Pisidian Antioch.)

    Cited in the guide: Acts 11:26; Acts 13:1-3; Galatians 2:11

  • Athens

    Today: Greece · On Second Journey

    The philosophical center of the Greco-Roman world. Paul engaged Stoic and Epicurean thinkers on Mars Hill (the Areopagus), reasoning toward the resurrection.

    Cited in the guide: Acts 17:16; Acts 17:22

  • Corinth

    Today: Southern Greece (the isthmus) · On Second Journey · On Third Journey

    Corinth straddled the isthmus linking mainland Greece to the Peloponnese — a hub of commerce and immorality. Paul founded the church here; a Roman bema traditionally linked to his hearing before…

    Cited in the guide: Acts 18:1; 1 Corinthians 1:2; 2 Corinthians 1:1

  • Ephesus

    Today: Western Turkey (Aegean coast) · On Second Journey · On Third Journey

    The chief city of Roman Asia, famed for the temple of Artemis. Paul's long ministry sparked the silversmiths' riot; the city is also the first addressed in Revelation.

    Cited in the guide: Acts 19:1; Acts 19:28; Revelation 2:1

  • Philippi

    Today: Northern Greece (Macedonia) · On Second Journey · On Third Journey

    A Roman colony on the Via Egnatia and the site of Paul's first European converts — a beloved church to which he later wrote from prison.

    Cited in the guide: Acts 16:12; Acts 16:25; Philippians 1:1

  • Thessalonica

    Today: Northern Greece (Macedonia) · On Second Journey

    Capital of the Roman province of Macedonia and a key stop on the Via Egnatia. Paul's brief ministry produced a strong church and two of his earliest letters.

    Cited in the guide: Acts 17:1; 1 Thessalonians 1:1; Acts 17:6

  • Berea
  • Troas
Cross references (39)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 2 Timothy 1:5; 1 Thessalonians 3:2; 2 Timothy 1:2; Acts 18:5; 1 Timothy 1:2
  2. 2 1 Timothy 5:10; 2 Timothy 3:15; Acts 16:40; 1 Timothy 3:7; 2 Timothy 3:11
  3. 3 Galatians 2:3; 1 Corinthians 9:20; Galatians 5:6; Galatians 5:1–3; Acts 15:40
  4. 4 Acts 15:28–29; Acts 15:2; Acts 11:30; Acts 15:6
  5. 5 Acts 9:31; Acts 2:47; Acts 6:7; 1 Peter 5:10; Acts 15:41
  6. 6 Acts 18:23; Acts 16:7; Galatians 1:2; Acts 11:12; Acts 13:2–4
  7. 7 Philippians 1:19; Galatians 4:6; Romans 8:9; Acts 8:29; 1 Peter 1:1
  8. 8 2 Timothy 4:13; 2 Corinthians 2:12; Acts 16:11; Acts 20:5
  9. 9 Acts 19:21; Acts 18:5; Acts 9:10–12; Romans 15:26; Acts 18:9–10
  10. 10 2 Corinthians 2:12–13; Acts 14:7; Psalm 119:60; Acts 21:1–18; Acts 27:1–28:16
  11. 11 Acts 21:1; Acts 16:8
  12. 12 1 Thessalonians 2:2; Philippians 1:1; Acts 20:6; Acts 16:9; Acts 16:21
  13. 13 Acts 13:14; Acts 21:5; Colossians 1:23; Acts 18:4; Acts 20:7
  14. 14 Luke 24:45; Ephesians 1:17–18; Isaiah 50:5; John 6:44–45; Revelation 3:20
  15. 15 Acts 11:14; Hebrews 13:2; Acts 16:33; Luke 24:29; Genesis 19:3
  16. 16 Leviticus 19:31; Deuteronomy 18:9–11; Isaiah 8:19; 1 Chronicles 10:13; 1 Samuel 28:7
  17. 17 John 14:6; 1 Peter 2:16; Mark 5:7; Daniel 6:20; Daniel 3:28
  18. 18 Mark 16:17; Luke 10:17–19; Acts 3:6; Acts 19:12–17; Acts 9:34
  19. 19 Acts 17:6; Acts 21:30; 2 Corinthians 6:5; Acts 16:16; Acts 8:3
  20. 20 James 4:4; Romans 12:2; Acts 28:22; John 15:18–20; Acts 17:6–8
  21. 22 1 Thessalonians 2:2; 2 Corinthians 6:5; Acts 22:22–26; Hebrews 11:36; 2 Corinthians 11:23–25
  22. 23 Revelation 2:10; 2 Timothy 2:9; 1 Samuel 23:22–23; Matthew 27:63–66; Ephesians 3:1
  23. 24 Job 13:27; Job 33:11; Jeremiah 29:26; Jeremiah 38:26; Psalm 105:18
  24. 25 1 Thessalonians 5:16–18; Psalm 119:62; James 1:2; Romans 5:3; 1 Peter 1:6–8
  25. 26 Acts 4:31; Acts 5:19; Acts 12:10; Acts 12:7; Psalm 146:7
  26. 27 Acts 12:19; Matthew 27:5; 1 Kings 16:18; 2 Samuel 17:23; 1 Samuel 31:4–5
  27. 28 1 Thessalonians 5:15; Luke 6:27–28; Luke 23:34; Exodus 20:13; Matthew 5:44
  28. 29 Revelation 3:9; Daniel 6:26; Jeremiah 10:10; Acts 9:5–6; Isaiah 66:5
  29. 30 John 6:27–29; Acts 2:37; Acts 22:10; Luke 3:10; Acts 14:15
  30. 31 John 1:12; John 3:36; Acts 2:38–39; Romans 10:9–10; Acts 11:13–14
  31. 32 Romans 1:16; Colossians 1:27–28; 1 Timothy 1:13–16; 1 Thessalonians 2:8; Mark 16:15
  32. 33 1 Corinthians 1:16; Acts 16:15; Luke 10:33–34; Acts 16:25; Galatians 5:13
  33. 34 Romans 15:13; Acts 2:46; Romans 5:11; Philemon 7; Isaiah 61:10
  34. 35 Acts 5:40; Acts 4:21; Jeremiah 5:22; Psalm 76:10
  35. 36 Acts 15:33; John 14:27; Mark 5:34; 1 Samuel 29:7; Exodus 4:18
  36. 37 Acts 22:25–29; Proverbs 28:1; Acts 16:20–24; Matthew 10:16; Psalm 94:20
  37. 38 Acts 22:29; Matthew 21:46; Matthew 14:5
  38. 39 Matthew 8:34; Mark 5:17; Daniel 6:23; Daniel 6:16; Isaiah 49:23
  39. 40 Acts 14:22; Acts 16:14; 1 Thessalonians 3:2–3; 2 Corinthians 4:16–18; 2 Corinthians 1:3–7

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 16:13 John Chrysostom, Homilies on the Acts of the Apostles (Homily XXXV)

    was thought likely") to be made; and we sat down, and spake unto the women which resorted thither. And a certain woman named Lydia, a seller of purple, of the city of Thyatira, which worshipped God, heard us: whose heart the Lord opened, that she attended unto the things which were spoken of Paul." See again Paul judaizing.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)

  2. Quotes verse 16:13 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XIII)

    … sailing from Troas, we directed our ship's course towards Samothracia." And then he carefully indicates all the rest of their journey as far as Philippi, and how they delivered their first address: "for, sitting down," he says, "we spake unto the women who had assembled;" and certain believed, even a great many.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 16:15 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXXIII)

    Hear, for instance, the seller of purple saying, "If ye have judged me to be faithful to the Lord, come in, and abide with me." Hear the women, who went about with the apostles, having taken unto themselves manly courage, Priscilla, Persis, and the rest; from whom our present women are as far removed as our men from their men.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)