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Isaiah · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Isaiah 40 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · Isaías 39–40 · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Consuelen, sí, consuelen a mi pueblo!, dice el Dios de ustedes.
1 CONSOLAOS, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.
2 Hablen tiernamente a Jerusalén y díganle que han terminado sus días de dolor y amargura. Sus pecados han sido perdonados, y el Señor le dará el doble de bendiciones comparado con el castigo que ha recibido.
2 Hablad al corazón de Jerusalem: decidle á voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.
3 ¡Escuchen! Oigo a alguien gritar: ―¡Abran para el Señor un camino derecho y parejo a través del desierto!
3 Voz que clama en el desierto: Barred camino á Jehová: enderezad calzada en la soledad á nuestro Dios.
4 ¡Rellenen los valles y nivelen las colinas, enderecen las sendas torcidas y allanen los sitios ásperos del camino!
4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.
5 ¡La humanidad entera contemplará la gloria del Señor! El Señor lo ha dicho y se cumplirá.
5 Y manifestaráse la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; que la boca de Jehová habló.
6 La voz ahora dice: ―¡Grita! ―¿Qué debo gritar? —pregunté. ―Di a gritos que todo hombre y mujer es como hierba que se marchita, y que toda su belleza se aja como las flores que languidecen.
6 Voz que decía: Da voces. Y [yo] respondí: ¿Qué tengo de decir á voces? Toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo:
7 La hierba se seca, la flor se marchita bajo el aliento de Dios. Igual le ocurre al frágil ser humano.
7 La hierba se seca, y la flor se cae; porque el viento de Jehová sopló en ella: ciertamente hierba es el pueblo.
8 La hierba se seca, y se marchita la flor, pero la Palabra de nuestro Dios permanecerá viva para siempre.
8 Sécase la hierba, cáese la flor: mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
9 ¡Oh heraldo de buenas noticias, grítale a Jerusalén desde la cumbre de los montes! ¡Grítale más alto! ¡Sin temor! Diles a las ciudades de Judá: «¡Ya viene Dios!».
9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalem; levántala, no temas; di á las ciudades de Judá: ¡Veis aquí el Dios vuestro!
10 Sí, el Señor Dios viene con gran potencia, gobernará con tremendo poder. Miren, trae consigo su recompensa, a cada cual le dará según sus hechos.
10 He aquí que el Señor Jehová vendrá con fortaleza, y su brazo se enseñoreará: he aquí que su salario viene con él, y su obra delante de su rostro.
11 Como pastor apacentará su rebaño, llevará en brazos los corderillos y suavemente guiará las ovejas con cría.
11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente las paridas.
12 ¿Qué otro ha tenido los océanos en sus manos y medido el cielo con su regla? ¿Qué otro conoce el peso de la tierra y pesa las montañas y colinas?
12 ¿Quién midió las aguas con su puño, y aderezó los cielos con su palmo, y con tres dedos allegó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza, y con peso los collados?
13 ¿Quién puede dar consejos al Espíritu del Señor o servirle de maestro o consejero?
13 ¿Quién enseñó al espíritu de Jehová, ó le aconsejo enseñándole?
14 ¿Ha necesitado él alguna vez consejo de alguien? ¿Ha requerido él instrucción respecto a lo conveniente y lo mejor?
14 ¿A quién demandó consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, ó le enseñó ciencia, ó le mostró la senda de la prudencia?
15 No, porque comparados con él, los pueblos del mundo nada son, son apenas una gota en el mar o polvo en la balanza. Él levanta las islas como si no pesaran nada.
15 He aquí que las naciones son reputadas como la gota de un acetre, y como el orín del peso: he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.
16 Ni todos los bosques del Líbano contienen leña suficiente para consumir un sacrificio que baste para honrarlo, ni son suficientes todos sus animales para ofrecérselos a nuestro Dios.
16 Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio.
17 Para él todas las naciones son como nada, menos que nada, son a su vista simple vacío y espuma.
17 Como nada son todas las gentes delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.
18 ¿Cómo describir a Dios? ¿Con qué podemos compararlo?
18 ¿A qué pues haréis semejante á Dios, ó qué imagen le compondréis?
19 ¿Con un ídolo? ¿Con una estatuilla hecha de molde, enchapada en oro y con cadenas de plata en torno al pecho?
19 El artífice apareja la imagen de talla, el platero le extiende el oro, y le funde cadenas de plata.
20 Quien sea demasiado pobre para comprar dioses así de lujosos, hallará un tronco de árbol sin podrir y pagará para que un hombre le talle el rostro, y el leño se convierte en dios suyo. ¡Un dios que ni siquiera puede moverse!
20 El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se corrompa; búscase un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva.
21 ¿Tan ignorantes son? ¿Tan sordos son a las palabras de Dios, a las palabras que él emitió antes que existieran los mundos? ¿Nunca han oído ni entendido?
21 ¿No sabéis? ¿no habéis oído? ¿nunca os lo han dicho desde el principio? ¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?
22 Dios es quien está sentado por sobre el círculo de la tierra. ¡La gente aquí abajo ha de parecerle saltamontes! Dios es quien extiende el cielo como cortina y de él hace su tienda.
22 El está asentado sobre el globo de la tierra, cuyos moradores son como langostas: él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar:
23 Dios sentencia a los grandes del mundo y los reduce a nada.
23 El torna en nada los poderosos, y á los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.
24 Apenas han comenzado, apenas comienzan a echar raíces cuando sopla sobre ellos, marchitando sus obras, y el viento se los lleva como paja.
24 Como si nunca fueran plantados, como si nunca fueran sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; así que sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarascas.
25 ¿Con quién me compararán? ¿A quién me dan por igual?, pregunta el Santo.
25 ¿A qué pues me haréis semejante, ó seré asimilado? dice el Santo.
26 ¡Alcen los ojos a los cielos! Quien creó los planetas y las estrellas, las llama a cada una con nombre cariñoso y las cuenta para cerciorarse de que ninguna se ha perdido o extraviado.
26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién crió estas cosas: él saca por cuenta su ejército: á todas llama por sus nombres; ninguna faltará: [tal] es la grandeza de su fuerza, y [su] poder y virtud.
27 ¡Oh Jacob, oh Israel! ¿Cómo pueden decir que el Señor no ve sus tribulaciones y no procede con justicia?
27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino es escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
28 ¿No comprenden todavía? ¿Aún no saben que el Dios eterno, el Creador de los sitios más lejanos de la tierra, jamás se fatiga ni desmaya? Nadie puede sondear las profundidades de su entendimiento.
28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
29 Él da fuerzas al cansado y extenuado, y vigor al débil.
29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
30 Hasta los jóvenes quedan sin aliento y los muchachos se dan por vencidos.
30 Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen:
31 Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas: emprenderán vuelo como si tuvieran alas de águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no desfallecerán.
31 Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Cross references (31)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 2 Corinthians 1:4; Isaiah 51:12; Isaiah 51:3; Zephaniah 3:14–17; Zechariah 1:13
  2. 2 Zechariah 9:12; Isaiah 61:7; Hosea 2:14; Jeremiah 33:8–9; Revelation 18:6
  3. 3 Malachi 3:1; Mark 1:2–5; John 1:23; Matthew 3:1–3; Luke 1:16–17
  4. 4 Luke 3:5; Ezekiel 21:26; Luke 18:14; Isaiah 42:15–16; Isaiah 45:2
  5. 5 Habakkuk 2:14; Isaiah 52:10; Joel 2:28; 2 Corinthians 4:6; Luke 3:6
  6. 6 Psalm 103:15–16; 1 Peter 1:24–25; Psalm 102:11; James 1:10–11; Job 14:2
  7. 7 Job 41:21
  8. 8 Mark 13:31; Matthew 24:35; 1 Peter 1:25; Psalm 119:89–91; Matthew 5:18
  9. 9 Isaiah 52:7–8; Ephesians 6:19; Isaiah 12:2; Isaiah 25:9; Isaiah 61:1
  10. 10 Revelation 22:12; Isaiah 62:11; Revelation 17:14; Matthew 28:18; Isaiah 49:4
  11. 11 Revelation 7:17; Psalm 23:1–6; Micah 5:4; Ezekiel 34:23; John 10:11–16
  12. 12 Proverbs 30:4; Hebrews 1:10–12; Psalm 102:25–26; Job 38:4–11; Isaiah 48:13
  13. 13 1 Corinthians 2:16; Romans 11:34; Job 36:22–23; Job 21:22; Luke 10:22
  14. 14 Job 21:22; Colossians 2:3; 1 Corinthians 12:4–6; James 1:17
  15. 15 Jeremiah 10:10; Isaiah 40:22; Job 34:14–15; Isaiah 29:5; Isaiah 11:11
  16. 16 Micah 6:6–7; Psalm 50:9–12; Psalm 40:6; Hebrews 10:5–10
  17. 17 Psalm 62:9; Daniel 4:34–35; Isaiah 29:7
  18. 18 Isaiah 46:5; 1 Samuel 2:2; Isaiah 40:25; Exodus 15:11; Acts 17:29
  19. 19 Jeremiah 10:9; Isaiah 46:6–7; Exodus 32:2–4; Habakkuk 2:18–19; Psalm 115:4–8
  20. 20 Jeremiah 10:3–4; Isaiah 41:7; Isaiah 46:7; Isaiah 2:8–9; Daniel 5:23
  21. 21 Isaiah 46:8; Isaiah 48:13; Acts 14:17; Romans 1:19–21; Psalm 50:6
  22. 22 Proverbs 8:27; Isaiah 42:5; Psalm 104:2; Isaiah 66:1; Jeremiah 10:12
  23. 23 Psalm 107:40; Job 12:21; Jeremiah 25:18–27; Isaiah 34:12; Isaiah 24:21–22
  24. 24 Isaiah 41:16; Isaiah 17:13; Jeremiah 23:19; Haggai 1:9; Proverbs 1:27
  25. 25 Isaiah 40:18; Deuteronomy 4:15–18; Deuteronomy 4:33; Deuteronomy 5:8
  26. 26 Colossians 1:16–17; Jeremiah 32:17–19; Isaiah 48:13; Isaiah 51:6; Psalm 147:4–5
  27. 27 Isaiah 49:4; Luke 18:7–8; Isaiah 49:14; Job 27:2
  28. 28 Romans 11:33–34; Psalm 147:5; 1 Timothy 1:17; Isaiah 55:8–9; Philippians 1:6
  29. 29 Isaiah 41:10; Philippians 4:13; 2 Corinthians 12:9–10; Colossians 1:11; Zechariah 10:12
  30. 30 Amos 2:14; Psalm 34:10; Psalm 33:16; Ecclesiastes 9:11; Isaiah 9:17
  31. 31 Lamentations 3:25–26; 2 Corinthians 4:16; Psalm 27:13–14; Psalm 103:5; 2 Corinthians 12:9–10

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 40:10 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters XXXIV–XXXIX)

    And thus He forewarns us: "Behold, the Lord [cometh], and His reward is before His face, to render to every man according to his work." He exhorts us, therefore, with our whole heart to attend to this, that we be not lazy or slothful in any good work.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 40:12 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Chapter XVIII)

    Ye have heard "that the heavens are meted out in the palm of [His] hand:" tell me the measure, and recount the endless multitude of cubits, explain to me the fulness, the breadth, the length, the height, the beginning and end of the measurement,--things which the heart of man understands not, neither does it comprehend them.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 40:6–8 Augustine of Hippo, Confessions (Book XIII, Chapters XII–XV)

    Because the scroll shall be rolled together, and the grass over which it was spread shall with its goodliness pass away; but Thy Word remaineth for ever, which now appeareth unto us in the dark image of the clouds, and through the glass of the heavens, not as it is; because we also, although we be the well-beloved of Thy …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  4. Quotes verse 40:3 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily X)

    Thus the prophet saith that he shall come saying, "Prepare ye the way of the Lord, make his paths straight." And he himself when he was come said, "Bring forth fruits meet for repentance," which corresponds with, "Prepare ye the way of the Lord." Seest thou that both by the words of the prophet, and by his own preaching, this …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 40:3 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture III)

    For the voice is heard of one crying in the wilderness, Prepare ye the way of the Lord.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)