Skip to the text

Isaiah · Free Bible Version (Spanish)

Isaiah 40 Free Bible Version (Spanish)

Leer en español
About VBL
  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · Isaías 39–40 · About the recordings

VBL Free Bible Version (Spanish)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 “¡Consuela, sí consuela a mi pueblo!” dice tu Dios.
1 CONSOLAOS, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.
2 “Háblale con amor al pueblo de Jerusalén, diciéndole que sus tiempos difíciles han terminado, que sus pecados han sido perdonados y que el Señor les ha pagado dos veces por sus pecados”.
2 Hablad al corazón de Jerusalem: decidle á voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.
3 Se oye una voz que dice: “Preparen el camino al Señor en el desierto, hagan una calzada recta para nuestro Dios a través del desierto.
3 Voz que clama en el desierto: Barred camino á Jehová: enderezad calzada en la soledad á nuestro Dios.
4 Rellenen todos los valles; allanen todos los montes y colinas; allanen el terreno irregular; allanen los lugares escabrosos.
4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.
5 La gloria del Señor se manifestará, y todos la verán juntos. Esto es lo que ha declarado el Señor”.
5 Y manifestaráse la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; que la boca de Jehová habló.
6 Se oye una voz que dice: “Grítalo”. Pregunté: “¿Qué debo gritar?” “Todos los seres humanos son como la hierba, y toda su confianza es como las flores del campo.
6 Voz que decía: Da voces. Y [yo] respondí: ¿Qué tengo de decir á voces? Toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo:
7 La hierba se marchita y la flor se desvanece cuando el Señor sopla sobre ellos. Sí, las personas son como la hierba.
7 La hierba se seca, y la flor se cae; porque el viento de Jehová sopló en ella: ciertamente hierba es el pueblo.
8 Sin embargo, aunque la hierba se marchite y la flor se desvanezca, la palabra de nuestro Dios perdurará para siempre”.
8 Sécase la hierba, cáese la flor: mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
9 Sión, portadora de buenas noticias, sube a un monte alto. Jerusalén, portadora de buenas noticias, levanta tu voz y grita fuerte. ¡No tengas miedo de gritar muy fuerte! Di a los pueblos de Judá: “¡Aquí está tu Dios!”.
9 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalem; levántala, no temas; di á las ciudades de Judá: ¡Veis aquí el Dios vuestro!
10 ¡Mira! ¡El Señor Dios viene con poder! Gobernará con mano firme. Mira! Trae consigo su recompensa, viene a dar su regalo.
10 He aquí que el Señor Jehová vendrá con fortaleza, y su brazo se enseñoreará: he aquí que su salario viene con él, y su obra delante de su rostro.
11 Cuida de su rebaño como un pastor. Coge a los corderos en brazos y los estrecha contra su pecho. Conduce a los que amamantan a las crías.
11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente las paridas.
12 ¿Quién ha medido las aguas que tiene en la palma de su mano? ¿Quién ha marcado los cielos con la extensión de su mano? ¿Quién ha calculado la cantidad de polvo de la tierra? ¿Quién ha pesado los montes con una balanza y las colinas con una balanza?
12 ¿Quién midió las aguas con su puño, y aderezó los cielos con su palmo, y con tres dedos allegó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza, y con peso los collados?
13 ¿Quién ha medido el Espíritu del Señor, o le ha enseñado lo que debe hacer como su consejero?
13 ¿Quién enseñó al espíritu de Jehová, ó le aconsejo enseñándole?
14 ¿A quién acudió el Señor en busca de consejo para ayudarle a entender? ¿Quién le enseñó el bien y el mal? ¿Quién le dio conocimiento y le mostró el camino de la sabiduría?
14 ¿A quién demandó consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, ó le enseñó ciencia, ó le mostró la senda de la prudencia?
15 Es obvio que las naciones son sólo una gota en un cubo. Son como polvo en una balanza. Puede recoger las islas como si no pesaran nada.
15 He aquí que las naciones son reputadas como la gota de un acetre, y como el orín del peso: he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.
16 Toda la madera del Líbano para un fuego y todos sus animales como sacrificio no serían suficientes para un holocausto.
16 Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio.
17 Para él todas las naciones son como nada. Las considera menos que nada, como si no existieran.
17 Como nada son todas las gentes delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.
18 ¿Quién crees que es como Dios? ¿A qué imagen crees que se parece?
18 ¿A qué pues haréis semejante á Dios, ó qué imagen le compondréis?
19 ¿Acaso es un ídolo de metal que un artesano funde en un molde, y luego un orfebre lo recubre de oro y le hace cadenas de plata?
19 El artífice apareja la imagen de talla, el platero le extiende el oro, y le funde cadenas de plata.
20 Los que son demasiado pobres para pagar eso eligen madera que no se pudra, y luego buscan a un hábil tallador de madera para que haga un ídolo que no se caiga.
20 El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se corrompa; búscase un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva.
21 ¿No lo sabes? ¿No te has enterado? ¿No se te ha explicado desde el principio? ¿No has entendido desde que se creó el mundo?
21 ¿No sabéis? ¿no habéis oído? ¿nunca os lo han dicho desde el principio? ¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?
22 Dios se sienta en su trono sobre el horizonte de la tierra; los pueblos que la habitan son como saltamontes. Él extiende los cielos como una cortina, los extiende como una tienda para vivir.
22 El está asentado sobre el globo de la tierra, cuyos moradores son como langostas: él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar:
23 Derriba a los líderes; hace que los gobernantes del mundo sean como nada.
23 El torna en nada los poderosos, y á los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.
24 Apenas si están plantados, apenas si están sembrados, apenas si echan raíces, cuando sopla sobre ellos y se marchitan, y el viento se los lleva como paja.
24 Como si nunca fueran plantados, como si nunca fueran sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; así que sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarascas.
25 “¿Con quién me vas a comparar? ¿Quién es igual a mí?”, pregunta el Santo.
25 ¿A qué pues me haréis semejante, ó seré asimilado? dice el Santo.
26 Mira los cielos. ¿Quién ha creado todo esto? Él dirige las estrellas como un ejército, y llama a cada una por su nombre. Porque tiene un gran poder y una fuerza increíble, no falta ni una sola de ellas.
26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién crió estas cosas: él saca por cuenta su ejército: á todas llama por sus nombres; ninguna faltará: [tal] es la grandeza de su fuerza, y [su] poder y virtud.
27 ¿Por qué hablas así, Jacob, y por qué dices, Israel: “¡El Señor no ve lo que me pasa, y se desentiende de mis derechos!”
27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino es escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
28 ¿No lo sabes? ¿No has oído? El Señor es el Dios eterno, el creador de toda la tierra. Él nunca es débil ni está cansado; no puedes averiguar todo lo que sabe.
28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
29 Él da fuerza a los cansados y poder a los impotentes.
29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
30 Incluso los jóvenes se debilitan y se cansan; caen cuando están agotados.
30 Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen:
31 Pero los que confían en el Señor verán renovadas sus fuerzas. Volarán alto con alas como las águilas. Correrán y no se cansarán. Caminarán y no se agotarán.
31 Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Cross references (31)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 2 Corinthians 1:4; Isaiah 51:12; Isaiah 51:3; Zephaniah 3:14–17; Zechariah 1:13
  2. 2 Zechariah 9:12; Isaiah 61:7; Hosea 2:14; Jeremiah 33:8–9; Revelation 18:6
  3. 3 Malachi 3:1; Mark 1:2–5; John 1:23; Matthew 3:1–3; Luke 1:16–17
  4. 4 Luke 3:5; Ezekiel 21:26; Luke 18:14; Isaiah 42:15–16; Isaiah 45:2
  5. 5 Habakkuk 2:14; Isaiah 52:10; Joel 2:28; 2 Corinthians 4:6; Luke 3:6
  6. 6 Psalm 103:15–16; 1 Peter 1:24–25; Psalm 102:11; James 1:10–11; Job 14:2
  7. 7 Job 41:21
  8. 8 Mark 13:31; Matthew 24:35; 1 Peter 1:25; Psalm 119:89–91; Matthew 5:18
  9. 9 Isaiah 52:7–8; Ephesians 6:19; Isaiah 12:2; Isaiah 25:9; Isaiah 61:1
  10. 10 Revelation 22:12; Isaiah 62:11; Revelation 17:14; Matthew 28:18; Isaiah 49:4
  11. 11 Revelation 7:17; Psalm 23:1–6; Micah 5:4; Ezekiel 34:23; John 10:11–16
  12. 12 Proverbs 30:4; Hebrews 1:10–12; Psalm 102:25–26; Job 38:4–11; Isaiah 48:13
  13. 13 1 Corinthians 2:16; Romans 11:34; Job 36:22–23; Job 21:22; Luke 10:22
  14. 14 Job 21:22; Colossians 2:3; 1 Corinthians 12:4–6; James 1:17
  15. 15 Jeremiah 10:10; Isaiah 40:22; Job 34:14–15; Isaiah 29:5; Isaiah 11:11
  16. 16 Micah 6:6–7; Psalm 50:9–12; Psalm 40:6; Hebrews 10:5–10
  17. 17 Psalm 62:9; Daniel 4:34–35; Isaiah 29:7
  18. 18 Isaiah 46:5; 1 Samuel 2:2; Isaiah 40:25; Exodus 15:11; Acts 17:29
  19. 19 Jeremiah 10:9; Isaiah 46:6–7; Exodus 32:2–4; Habakkuk 2:18–19; Psalm 115:4–8
  20. 20 Jeremiah 10:3–4; Isaiah 41:7; Isaiah 46:7; Isaiah 2:8–9; Daniel 5:23
  21. 21 Isaiah 46:8; Isaiah 48:13; Acts 14:17; Romans 1:19–21; Psalm 50:6
  22. 22 Proverbs 8:27; Isaiah 42:5; Psalm 104:2; Isaiah 66:1; Jeremiah 10:12
  23. 23 Psalm 107:40; Job 12:21; Jeremiah 25:18–27; Isaiah 34:12; Isaiah 24:21–22
  24. 24 Isaiah 41:16; Isaiah 17:13; Jeremiah 23:19; Haggai 1:9; Proverbs 1:27
  25. 25 Isaiah 40:18; Deuteronomy 4:15–18; Deuteronomy 4:33; Deuteronomy 5:8
  26. 26 Colossians 1:16–17; Jeremiah 32:17–19; Isaiah 48:13; Isaiah 51:6; Psalm 147:4–5
  27. 27 Isaiah 49:4; Luke 18:7–8; Isaiah 49:14; Job 27:2
  28. 28 Romans 11:33–34; Psalm 147:5; 1 Timothy 1:17; Isaiah 55:8–9; Philippians 1:6
  29. 29 Isaiah 41:10; Philippians 4:13; 2 Corinthians 12:9–10; Colossians 1:11; Zechariah 10:12
  30. 30 Amos 2:14; Psalm 34:10; Psalm 33:16; Ecclesiastes 9:11; Isaiah 9:17
  31. 31 Lamentations 3:25–26; 2 Corinthians 4:16; Psalm 27:13–14; Psalm 103:5; 2 Corinthians 12:9–10

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 40:10 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters XXXIV–XXXIX)

    And thus He forewarns us: "Behold, the Lord [cometh], and His reward is before His face, to render to every man according to his work." He exhorts us, therefore, with our whole heart to attend to this, that we be not lazy or slothful in any good work.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 40:12 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Chapter XVIII)

    Ye have heard "that the heavens are meted out in the palm of [His] hand:" tell me the measure, and recount the endless multitude of cubits, explain to me the fulness, the breadth, the length, the height, the beginning and end of the measurement,--things which the heart of man understands not, neither does it comprehend them.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 40:6–8 Augustine of Hippo, Confessions (Book XIII, Chapters XII–XV)

    Because the scroll shall be rolled together, and the grass over which it was spread shall with its goodliness pass away; but Thy Word remaineth for ever, which now appeareth unto us in the dark image of the clouds, and through the glass of the heavens, not as it is; because we also, although we be the well-beloved of Thy …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  4. Quotes verse 40:3 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily X)

    Thus the prophet saith that he shall come saying, "Prepare ye the way of the Lord, make his paths straight." And he himself when he was come said, "Bring forth fruits meet for repentance," which corresponds with, "Prepare ye the way of the Lord." Seest thou that both by the words of the prophet, and by his own preaching, this …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 40:3 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture III)

    For the voice is heard of one crying in the wilderness, Prepare ye the way of the Lord.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)