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John · God's Word for You (Latin American Textual Bible)

John 6 God's Word for You (Latin American Textual Bible)

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About PDT
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
  • Formal (word for word)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

PDT God's Word for You (Latin American Textual Bible)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Después Jesús fue a Tiberias, al otro lado del mar de Galilea.
1 PASADAS estas cosas, fuése Jesús de la otra parte de la mar de Galilea, [que es] de Tiberias.
2 Mucha gente lo seguía, porque veían las señales que hacía en los enfermos.
2 Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos.
3 Entonces Jesús subió a la colina y se sentó allí con sus discípulos.
3 Y subió Jesús á un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
4 Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.
4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos.
5 Cuando Jesús vio a la multitud que venía hacia Él, preguntó a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para que coma esta multitud?
5 Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á él grande multitud, dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
6 Esto decía para probarlo, porque Él sabía [lo ]que iba a hacer.
6 Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
7 Felipe le respondió: 200 denarios de pan no son suficientes para que cada uno reciba un poco.
7 Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco.
8 Andrés, uno de sus discípulos, hermano de Simón Pedro, le dijo:
8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro:
9 Aquí está un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces. Pero, ¿qué es esto para tantos?
9 Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
10 Jesús dijo: Manden que todos se recuesten. Había mucha hierba en el lugar. Entonces se reclinaron como 5.000 hombres.
10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar: y recostáronse como número de cinco mil varones.
11 Luego Jesús tomó los panes y los peces, dio gracias y [los] repartió a [los] reclinados. Les [dio] cuanto querían.
11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, repartió á los discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de los peces, cuanto querían.
12 Cuando se saciaron dijo a sus discípulos: Recojan los pedazos que sobraron para que nada se pierda.
12 Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
13 Recogieron y llenaron 12 cestos con [los] pedazos que les sobraron de los cinco panes de cebada.
13 Cogieron pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron á los que habían comido.
14 Al ver la gente la señal que [Jesús] hizo, dijeron: En verdad, Éste es el Profeta que vendría al mundo.
14 Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
15 Pero Jesús, al entender que vendrían pronto para arrebatarlo y proclamarlo rey, volvió a retirarse Él solo a la montaña.
15 Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, él solo.
16 Cuando anochecía sus discípulos bajaron al mar.
16 Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar;
17 Entraron en una barca y se dirigieron hacia Cafarnaúm, al otro lado del mar. Ya era de noche, y Jesús aún no había llegado a ellos.
17 Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos.
18 El mar estaba agitado por un fuerte viento que soplaba.
18 Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba.
19 Después de remar como cuatro o cinco kilómetros, vieron a Jesús Quien andaba sobre el mar y se acercaba a la barca. Se aterrorizaron.
19 Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo.
20 Pero Él les dijo: ¡Yo soy, no teman!
20 Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.
21 Entonces quisieron recibirlo en la barca, y enseguida la barca atracó en la tierra a donde iban.
21 Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.
22 Al día siguiente la multitud que quedó al otro lado del mar vio que allí no había sino una barquilla, y que Jesús no entró con sus discípulos en la barca, sino salieron solos.
22 El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos;
23 Otras barcas llegaron de Tiberias cerca del lugar donde dieron gracias al Señor y comieron pan.
23 Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias;
24 Cuando vieron que Jesús y sus discípulos no estaban allí, subieron a las barcas y fueron a buscar a Jesús a Cafarnaúm.
24 Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús.
25 Al hallarlo al otro lado del mar, le dijeron: Maestro, ¿cuándo llegaste acá?
25 Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: Rabbí, ¿cuándo llegaste acá?
26 Jesús respondió: En verdad, en verdad les digo: Ustedes no me buscan porque vieron señales, sino porque comieron pan y se saciaron.
26 Respondióles Jesús, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis.
27 No trabajen por la comida que perece, sino por la que permanece para vida eterna, la cual el Hijo del Hombre les dará, porque el Padre Dios selló a Éste.
27 Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, [que es] Dios.
28 Entonces le preguntaron: ¿Qué haremos para que practiquemos las obras de Dios?
28 Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios?
29 Jesús respondió: Ésta es la obra de Dios: Que ustedes crean en Quien [Él] envió.
29 Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
30 Entonces le preguntaron: ¿Qué señal haces Tú para que [la] veamos y te creamos? ¿Cuál obra haces?
30 Dijéronle entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obras?
31 En el desierto nuestros antepasados comieron el maná, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dió á comer.
32 Jesús les respondió: En verdad, en verdad les digo: Moisés no les dio el pan del cielo, sino mi Padre les da el verdadero Pan del cielo.
32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
33 Porque el Pan de Dios es el que desciende del cielo y que da vida al mundo.
33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
34 Entonces le pidieron: ¡Señor, danos siempre ese pan!
34 Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan.
35 Jesús les respondió: Yo soy el Pan de la Vida. El que viene a Mí, que de ningún modo tenga hambre, y el que cree en Mí, que de ningún modo tenga sed jamás.
35 Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
36 Pero les dije: Aunque me han visto, no creen.
36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a Mí. El que viene a Mí, que de ningún modo [Yo lo] eche fuera.
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no [le] hecho fuera.
38 Porque no descendí del cielo para hacer mi voluntad, sino la voluntad de Quien me envió.
38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió.
39 La voluntad del Padre Quien me envió es que no pierda nada de todo lo que me dio, sino que lo resucite el día final.
39 Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.
40 Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que mira al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y Yo lo resucitaré el día final.
40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
41 Entonces los judíos refunfuñaban contra Él, porque dijo: Yo soy el Pan que descendió del cielo.
41 Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo.
42 Decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos al padre y la madre? ¿Cómo dice ahora: Descendí del cielo?
42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?
43 Jesús respondió: No refunfuñen entre ustedes.
43 Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros.
44 Nadie puede venir a Mí si el Padre que me envió no lo atrae. Y Yo lo resucitaré en el día final.
44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
45 Está escrito en los profetas: Todos serán enseñados por Dios. Todo el que oye y aprendió del Padre, viene a Mí.
45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí.
46 No [digo] que alguno vio al Padre, excepto el que vino de Dios. Éste vio al Padre.
46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre.
47 En verdad, en verdad les digo: El que cree tiene vida eterna.
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.
48 Yo soy el Pan de la Vida.
48 Yo soy el pan de vida.
49 Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto y murieron.
49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos.
50 Éste es el Pan que desciende del cielo, para que no muera el que coma de Él.
50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera.
51 Yo soy el Pan vivo que descendió del cielo. Si alguno come de este Pan, vivirá para siempre. Y ciertamente, el Pan que Yo daré por la vida del mundo es mi cuerpo.
51 Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
52 Entonces los judíos discutían unos con otros: ¿Cómo puede Éste darnos a comer [su] cuerpo?
52 Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos su carne á comer?
53 Jesús les dijo: En verdad, en verdad les digo: Si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben su sangre, ustedes no tienen vida.
53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día final.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.
55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en Mí, y Yo en él.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
57 Como me envió el Padre que vive, y Yo vivo por el Padre, el que me come también vivirá por Mí.
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
58 Éste es el Pan que descendió del cielo, no como el que los antepasados comieron, y murieron. El que mastica este Pan vivirá para siempre.
58 Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente.
59 [Jesús] enseñó esto en una congregación de Cafarnaúm.
59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.
60 Al oír [esto], muchos de sus discípulos dijeron: Esta declaración es dura. ¿Quién puede aceptarla?
60 Y muchos de sus discípulos oyéndo[lo], dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
61 Entonces Jesús, al saber que sus discípulos refunfuñaban sobre esto, les preguntó: ¿Esto los conturba?
61 Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza?
62 ¿[No se conturbarían] si vieran al Hijo del Hombre que asciende adonde estaba?
62 ¿Pues [qué], si viereis al Hijo del hombre que sube donde estaba primero?
63 El Espíritu es el que da vida. El cuerpo para nada aprovecha. Las Palabras que Yo les dije son Espíritu y Vida.
63 El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida.
64 Pero algunos de ustedes no creen. (Porque desde [el] principio Jesús sabía quiénes eran y quién lo entregaría.)
64 Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
65 Por eso les expliqué que nadie puede venir a Mí si no le es concedido por el Padre.
65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre.
66 Por tanto muchos de sus discípulos volvieron atrás y no andaban con Él.
66 Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
67 Entonces Jesús dijo a los 12: ¿Quieren ustedes irse también?
67 Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también?
68 Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tienes Palabras de vida eterna.
68 Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿á quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna.
69 Nosotros creímos y sabemos que Tú eres el Santo de Dios.
69 Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.
70 Jesús le respondió: ¿No los escogí Yo a ustedes los 12, y uno de ustedes es diablo?
70 Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de vosotros es diablo?
71 [Jesús] hablaba de Judas, [hijo] de Simón Iscariote, uno de los 12, quien lo entregaría.
71 Y hablaba de Judas Iscariote, [hijo] de Simón, porque éste era el que le había de entregar, el cual era uno de los doce.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Simon

    Father of Judas Iscariot

    Named in John 6:71, 13:2 and 13:26 as the father of Judas Iscariot.

    Cited in the guide: John 6:71; John 13:2; John 13:26

Cross references (70)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Mark 6:31–44; John 6:23; Luke 5:1; Matthew 4:18; Numbers 34:11
  2. 2 Matthew 4:24–25; Matthew 12:15; Matthew 15:30–31; Matthew 14:14; Mark 6:33
  3. 3 John 6:15; Luke 9:28; Matthew 14:23; Luke 6:12–13; Matthew 15:29
  4. 4 John 2:13; John 11:55; Exodus 12:6–14; John 5:1; Deuteronomy 16:1
  5. 5 Luke 9:12–13; Matthew 15:33; John 4:35; John 1:43; Matthew 14:14–15
  6. 6 Genesis 22:1; Deuteronomy 13:3; 2 Chronicles 32:31; Deuteronomy 8:16; Deuteronomy 33:8
  7. 7 Mark 6:37; Numbers 11:21–22; John 12:5; 2 Kings 4:43; Matthew 18:28
  8. 8 John 1:40–44; Matthew 4:18
  9. 9 2 Kings 4:42–44; Matthew 14:17; Mark 6:38; Luke 9:13; Psalm 78:19
  10. 10 Luke 9:14–16; Matthew 14:18–19; Mark 8:6–7; Matthew 15:35–36; Mark 6:39–41
  11. 11 1 Thessalonians 5:18; John 6:23; Luke 24:30; Romans 14:6; Matthew 15:36
  12. 12 Luke 1:53; Mark 6:42–44; Nehemiah 9:25; Luke 9:17; Nehemiah 8:10
  13. 13 Proverbs 11:24–25; 1 Kings 7:15–16; 2 Kings 4:2–7; 2 Corinthians 9:8–9; 2 Chronicles 25:9
  14. 14 Deuteronomy 18:15–18; Acts 7:37; Matthew 21:11; Matthew 11:3; John 1:21
  15. 15 John 18:36; John 7:3–4; Luke 19:38; John 6:15–21; Mark 11:9
  16. 17 Mark 6:45; John 6:24–25; John 2:12; John 4:46
  17. 18 Psalm 135:7; Psalm 107:25; Matthew 14:24
  18. 19 Mark 6:47–49; Matthew 14:25–26; Psalm 93:4; John 14:18; Job 9:8
  19. 20 Matthew 14:27–31; Isaiah 43:1–2; Isaiah 44:8; Isaiah 41:10; Revelation 1:17–18
  20. 21 Mark 6:51; Matthew 14:32–33; Revelation 3:20; Psalm 24:7–10; Song of Songs 3:4
  21. 22 Mark 6:45; Matthew 14:22; John 6:2; John 6:15–21
  22. 23 John 6:1; John 6:11–12
  23. 24 John 6:17; Luke 8:40; Mark 1:37; Mark 6:53; Matthew 14:34
  24. 25 Matthew 23:7; John 1:38–39
  25. 26 Philippians 3:19; Philippians 2:21; James 4:3–4; Acts 8:18–21; 1 Timothy 6:5
  26. 27 Colossians 3:2; Isaiah 55:2; John 6:54; 2 Timothy 2:19; Matthew 6:19
  27. 28 Acts 16:30; Acts 9:6; Luke 10:25; Matthew 19:16; Deuteronomy 5:27
  28. 29 1 John 3:23; Acts 16:31; John 3:36; Hebrews 5:9; 1 John 5:1
  29. 30 John 12:37; John 6:36; John 10:38; 1 Corinthians 1:22; Mark 15:32
  30. 31 Nehemiah 9:15; Psalm 105:40; Psalm 78:24–25; Exodus 16:4–15; Exodus 16:35
  31. 32 John 15:1; John 6:58; Exodus 16:4; John 1:9; John 6:55
  32. 33 John 8:42; John 17:8; John 3:13; John 6:50; 1 John 1:1–2
  33. 34 John 4:15; John 6:26; Psalm 4:6
  34. 35 John 6:48–58; Isaiah 55:1–3; John 6:41; Revelation 22:17; Isaiah 49:10
  35. 36 1 Peter 1:8–9; John 12:37; John 6:26; Luke 16:31; John 6:64
  36. 37 Matthew 11:28; John 6:39; John 17:24; John 10:28–29; John 17:2
  37. 38 John 5:30; John 4:34; John 3:31; Philippians 2:7–8; Psalm 40:7–8
  38. 39 John 17:12; John 6:40; John 18:9; John 10:27–30; John 6:44
  39. 40 John 5:24; Romans 6:23; John 6:54; John 11:25; John 3:15–18
  40. 41 John 6:51–52; John 6:48; John 6:33; John 6:60; John 6:66
  41. 42 Luke 4:22; Mark 6:3; Matthew 13:55–56; 1 Corinthians 15:47; John 7:27–28
  42. 43 Hebrews 4:13; John 6:64; John 16:19; Mark 9:33; Matthew 16:8
  43. 44 John 6:65; Matthew 11:25–27; John 6:39–40; Ephesians 2:4–10; John 12:32
  44. 45 Isaiah 54:13; Jeremiah 31:33–34; Hebrews 10:16; Hebrews 8:10–11; 1 Thessalonians 4:9
  45. 46 John 1:18; John 7:29; Luke 10:22; Matthew 11:27; 1 John 4:12
  46. 47 John 3:36; Colossians 3:3–4; Romans 5:9–10; John 3:16; John 5:24
  47. 48 John 6:51; 1 Corinthians 11:24–25; 1 Corinthians 10:16–17; John 6:41; John 6:33–35
  48. 49 Jude 5; Hebrews 3:17–19; 1 Corinthians 10:3–5; John 6:31; Numbers 26:65
  49. 50 John 6:33; Romans 8:10; John 6:51; John 6:58; John 8:51
  50. 51 Luke 22:19; John 6:33; Titus 2:14; Hebrews 10:5–12; John 3:13
  51. 52 John 9:16; John 10:19; John 6:41; 1 Corinthians 2:14; Acts 17:32
  52. 53 1 John 5:12; Matthew 26:26–28; John 6:55; John 6:47; John 15:4
  53. 54 John 6:39–40; Philippians 3:7–10; Galatians 2:20; John 6:27; Proverbs 9:4–6
  54. 55 John 6:32; John 8:36; John 8:31; John 15:1; John 1:9
  55. 56 1 John 3:24; John 15:4–5; Revelation 3:20; John 14:20; Psalm 91:9
  56. 57 Galatians 2:20; John 5:26; John 17:21; Colossians 3:3–4; John 3:17
  57. 58 John 3:36; John 6:47–51; John 6:31–34; John 6:41
  58. 59 John 6:24; Proverbs 1:20–23; Proverbs 8:1–3; Luke 4:31; Psalm 40:9–10
  59. 60 John 6:66; John 8:43; John 8:31; Matthew 11:6; John 6:41–42
  60. 61 John 6:64; John 2:24–25; Revelation 2:23; Hebrews 4:13; Matthew 11:6
  61. 62 John 3:13; Mark 16:19; Ephesians 4:8–10; Luke 24:51; John 16:28
  62. 63 Galatians 5:25; Hebrews 4:12; Psalm 119:93; John 6:68; Psalm 119:130
  63. 64 2 Timothy 2:19; John 10:26; Hebrews 4:13; Romans 8:29; John 13:10–11
  64. 65 John 6:44–45; John 6:37; John 3:27; John 10:26–27; Ephesians 2:8–9
  65. 66 Luke 9:62; 1 John 2:19; John 6:60; Hebrews 10:38; John 8:31
  66. 67 John 6:70; Luke 14:25–33; Ruth 1:11–18; Joshua 24:15–22; 2 Samuel 15:19–20
  67. 68 Psalm 73:25; John 5:24; 1 John 5:11–13; Acts 4:12; John 6:63
  68. 69 Luke 9:20; John 11:27; Mark 8:29; 1 John 5:1; 1 John 5:20
  69. 70 John 13:27; John 13:2; John 6:64; John 17:12; John 13:18
  70. 71 Matthew 26:14–16; Jude 4; Acts 1:16–20; Psalm 41:9; Psalm 55:13–14

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 6:9 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXXX)

    It was a great miracle that was wrought, dearly beloved, for five thousand men to be filled with five loaves and two fishes, and the remnants of the fragments to fill twelve baskets. A great miracle: but we shall not wonder much at what was done, if we give heed to Him That did it.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Commentary 6:1 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter VI — 1-14)

    The miracles performed by our Lord Jesus Christ are indeed divine works, and incite the human mind to rise to the apprehension of God from the things that are seen.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Commentary 6:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily XLII)

    Beloved, let us not contend with violent men, but learn when the doing so brings no hurt to our virtue to give place to their evil counsels; for so all their hardihood is checked.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  4. Quotes verse 6:1 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    Again, withdrawing from thence to the other side of the sea of Tiberias, He there seeing a great crowd had followed Him, fed all that multitude with five loaves of bread, and twelve baskets of fragments remained over and above.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Quotes verse 6:60–64 Augustine of Hippo, The City of God (Book X, Chapters 24–25)

    … speaking mystically of eating His flesh, when those who did not understand Him were offended and went away, saying, "This is an hard saying, who can hear it?" He answered to the rest who remained, "It is the Spirit that quickeneth; the flesh profiteth nothing." The Principle, therefore, having assumed a human soul and flesh, cleanses the soul and flesh …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)