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John · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

John 6 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Después de esto, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea o de Tiberíades.
1 PASADAS estas cosas, fuése Jesús de la otra parte de la mar de Galilea, [que es] de Tiberias.
2 Mucha gente lo seguía, porque veía las señales milagrosas que él hacía en los enfermos.
2 Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos.
3 Entonces Jesús subió a una colina y se sentó con sus discípulos.
3 Y subió Jesús á un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
4 Faltaba poco tiempo para la Pascua, la fiesta de los judíos.
4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos.
5 Cuando Jesús alzó la vista, vio mucha gente que venía hacía él; entonces le dijo a Felipe: ―¿Dónde vamos a comprar pan para tanta gente?
5 Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á él grande multitud, dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
6 Dijo esto para ponerlo a prueba, porque él ya sabía lo que iba a hacer.
6 Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
7 Felipe respondió: ―Ni con el salario de ocho meses de trabajo nos alcanzaría para darle un pedazo de pan a tanta gente.
7 Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco.
8 Andrés, que era otro de sus discípulos y hermano de Simón Pedro, le dijo:
8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro:
9 ―Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿qué es esto para tanta gente?
9 Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
10 Jesús les ordenó: ―Díganle a la gente que se siente. Allí había mucha hierba, así que todos se sentaron. Sólo los hombres eran como cinco mil.
10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar: y recostáronse como número de cinco mil varones.
11 Jesús tomó los panes, dio gracias y los fue repartiendo a los que estaban sentados. Luego hizo lo mismo con los pescados. Todos comieron cuanto quisieron.
11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, repartió á los discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de los peces, cuanto querían.
12 Cuando ya todos estuvieron satisfechos, les dijo a sus discípulos: ―Recojan los pedazos que sobraron, para que no se desperdicie nada.
12 Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
13 Ellos los recogieron, y con los pedazos que sobraron de los panes, llenaron doce canastas.
13 Cogieron pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron á los que habían comido.
14 Al darse cuenta de la señal milagrosa que Jesús realizó, la gente comenzó a decir: ―No cabe duda de que este es el profeta que tenía que venir al mundo.
14 Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
15 Jesús se dio cuenta de que querían llevárselo a la fuerza para hacerlo su rey, por lo que se retiró otra vez a la montaña él solo.
15 Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, él solo.
16 Al anochecer, sus discípulos bajaron al lago,
16 Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar;
17 subieron a una barca y comenzaron a cruzar el lago rumbo a Capernaúm. Ya había oscurecido y Jesús todavía no regresaba.
17 Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos.
18 Soplaba un fuerte viento que levantó unas olas muy altas.
18 Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba.
19 Los discípulos habían remado unos cinco o seis kilómetros cuando vieron que Jesús caminaba sobre el agua. Él venía hacia la barca y ellos se asustaron.
19 Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo.
20 Pero él les dijo: «Soy yo, no tengan miedo».
20 Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.
21 Entonces lo recibieron con gusto en la barca y en seguida la barca llegó a la orilla a donde iban.
21 Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.
22 Al día siguiente, la gente que se había quedado en el otro lado del lago se dio cuenta de que los discípulos se habían ido solos en la única barca que había y que Jesús no se había ido en la barca con ellos.
22 El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos;
23 Otras barcas de Tiberíades llegaron al lugar donde la gente había comido el pan después que el Señor diera gracias.
23 Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias;
24 Cuando la gente se dio cuenta de que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subió a las barcas y se fue a buscarlo a Capernaúm.
24 Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús.
25 Cuando lo encontraron al otro lado del lago, le preguntaron: ―Maestro, ¿cuándo llegaste acá?
25 Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: Rabbí, ¿cuándo llegaste acá?
26 Jesús les respondió: ―La verdad es que ustedes me buscan, no porque han visto señales milagrosas sino porque comieron hasta llenarse.
26 Respondióles Jesús, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis.
27 No trabajen por la comida que se acaba. Trabajen más bien por la comida que permanece y da vida eterna, que es la comida que el Hijo del hombre les dará. Sobre él ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación.
27 Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, [que es] Dios.
28 Le preguntaron: ―¿Qué tenemos que hacer para llevar a cabo las obras que Dios exige?
28 Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios?
29 Jesús les respondió: ―La obra que Dios exige es que crean en aquel a quien él envió.
29 Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
30 Ellos insistieron: ―¿Qué señal milagrosa harás para que al verla te creamos? ¿Qué puedes hacer?
30 Dijéronle entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obras?
31 Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: “Les dio a comer pan del cielo”.
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dió á comer.
32 Jesús les respondió: ―Les aseguro que no fue Moisés el que les dio a ustedes el pan del cielo. Mi Padre es el que da el verdadero pan del cielo.
32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
33 El pan que da Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.
33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
34 Le dijeron: ―Señor, danos siempre ese pan.
34 Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan.
35 Jesús les dijo: ―Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí no volverá a tener hambre, y el que cree en mí no volverá a tener sed.
35 Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
36 Pero como ya les dije, aunque ustedes me han visto, no creen en mí.
36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.
37 Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y al que viene a mí, no lo rechazo.
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no [le] hecho fuera.
38 Yo he venido del cielo a cumplir la voluntad del que me envió y no la mía.
38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió.
39 Y esta es la voluntad del que me envió: que no pierda a ninguno de los que él me ha dado, sino que los resucite en el día final,
39 Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.
40 porque mi Padre quiere que todo el que reconozca al Hijo y crea en él, tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.
40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
41 Entonces los judíos empezaron a murmurar contra Jesús, porque dijo: «Yo soy el pan que bajó del cielo».
41 Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo.
42 Y decían: «¿No es este Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo se atreve a decir que él bajó del cielo?».
42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?
43 Jesús les respondió: ―Dejen de murmurar.
43 Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros.
44 Nadie puede venir a mí si el Padre que me envió no lo trae, y yo lo resucitaré en el día final.
44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
45 En los profetas está escrito: “Dios les enseñará a todos”. Así que todos los que escuchan al Padre y aprenden de él, vienen a mí.
45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí.
46 Nadie ha visto al Padre, sólo el que viene de Dios ha visto al Padre.
46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre.
47 Les aseguro que el que cree tiene vida eterna.
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.
48 Yo soy el pan de vida.
48 Yo soy el pan de vida.
49 Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, y aun así murieron.
49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos.
50 Pero yo soy el pan que baja del cielo; el que come de él, no muere.
50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera.
51 Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. Este pan es mi carne, que daré para que el mundo viva.
51 Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
52 Entonces los judíos se pusieron a discutir entre ellos, diciendo: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».
52 Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos su carne á comer?
53 Jesús les dijo: ―Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen realmente vida.
53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
55 Porque mi carne es comida verdadera y mi sangre es bebida verdadera.
55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre vive unido a mí y yo vivo unido a él.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
57 Yo vivo por el Padre viviente que me envió; por eso, el que come de mí, vivirá por mí.
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
58 Yo soy el pan que bajó del cielo. Los antepasados de ustedes comieron maná y, sin embargo, murieron; pero el que come de este pan vivirá para siempre.
58 Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente.
59 Jesús enseñó todo esto en la sinagoga de Capernaúm.
59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.
60 Al escucharlo, muchos de sus discípulos dijeron: «Esto que tú enseñas es muy difícil de aceptar. ¿Quién puede estar de acuerdo con eso?».
60 Y muchos de sus discípulos oyéndo[lo], dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
61 Jesús comprendió que los discípulos estaban murmurando por lo que había dicho y les preguntó: ―¿Esto les ofende?
61 Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza?
62 ¿Qué pasaría si vieran al Hijo del hombre subir a donde antes estaba?
62 ¿Pues [qué], si viereis al Hijo del hombre que sube donde estaba primero?
63 El Espíritu es el que da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que yo les he dicho son espíritu y vida.
63 El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida.
64 Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen. Es que Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo traicionaría. Por eso dijo:
64 Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
65 ―A eso me refería cuando les dije que nadie puede venir a mí, a menos que el Padre se lo permita.
65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre.
66 Desde ese momento muchos de sus discípulos lo abandonaron. Entonces, Jesús les preguntó a los doce:
66 Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
67 ―¿También ustedes quieren irse?
67 Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también?
68 Simón Pedro le contestó: ―Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna.
68 Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿á quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna.
69 Y nosotros hemos creído, y sabemos que eres el Santo de Dios.
69 Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.
70 Jesús les respondió: ―Yo los escogí a ustedes doce, pero uno de ustedes es un diablo.
70 Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de vosotros es diablo?
71 Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, uno de los doce, que lo iba a traicionar.
71 Y hablaba de Judas Iscariote, [hijo] de Simón, porque éste era el que le había de entregar, el cual era uno de los doce.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Simon

    Father of Judas Iscariot

    Named in John 6:71, 13:2 and 13:26 as the father of Judas Iscariot.

    Cited in the guide: John 6:71; John 13:2; John 13:26

Cross references (70)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Mark 6:31–44; John 6:23; Luke 5:1; Matthew 4:18; Numbers 34:11
  2. 2 Matthew 4:24–25; Matthew 12:15; Matthew 15:30–31; Matthew 14:14; Mark 6:33
  3. 3 John 6:15; Luke 9:28; Matthew 14:23; Luke 6:12–13; Matthew 15:29
  4. 4 John 2:13; John 11:55; Exodus 12:6–14; John 5:1; Deuteronomy 16:1
  5. 5 Luke 9:12–13; Matthew 15:33; John 4:35; John 1:43; Matthew 14:14–15
  6. 6 Genesis 22:1; Deuteronomy 13:3; 2 Chronicles 32:31; Deuteronomy 8:16; Deuteronomy 33:8
  7. 7 Mark 6:37; Numbers 11:21–22; John 12:5; 2 Kings 4:43; Matthew 18:28
  8. 8 John 1:40–44; Matthew 4:18
  9. 9 2 Kings 4:42–44; Matthew 14:17; Mark 6:38; Luke 9:13; Psalm 78:19
  10. 10 Luke 9:14–16; Matthew 14:18–19; Mark 8:6–7; Matthew 15:35–36; Mark 6:39–41
  11. 11 1 Thessalonians 5:18; John 6:23; Luke 24:30; Romans 14:6; Matthew 15:36
  12. 12 Luke 1:53; Mark 6:42–44; Nehemiah 9:25; Luke 9:17; Nehemiah 8:10
  13. 13 Proverbs 11:24–25; 1 Kings 7:15–16; 2 Kings 4:2–7; 2 Corinthians 9:8–9; 2 Chronicles 25:9
  14. 14 Deuteronomy 18:15–18; Acts 7:37; Matthew 21:11; Matthew 11:3; John 1:21
  15. 15 John 18:36; John 7:3–4; Luke 19:38; John 6:15–21; Mark 11:9
  16. 17 Mark 6:45; John 6:24–25; John 2:12; John 4:46
  17. 18 Psalm 135:7; Psalm 107:25; Matthew 14:24
  18. 19 Mark 6:47–49; Matthew 14:25–26; Psalm 93:4; John 14:18; Job 9:8
  19. 20 Matthew 14:27–31; Isaiah 43:1–2; Isaiah 44:8; Isaiah 41:10; Revelation 1:17–18
  20. 21 Mark 6:51; Matthew 14:32–33; Revelation 3:20; Psalm 24:7–10; Song of Songs 3:4
  21. 22 Mark 6:45; Matthew 14:22; John 6:2; John 6:15–21
  22. 23 John 6:1; John 6:11–12
  23. 24 John 6:17; Luke 8:40; Mark 1:37; Mark 6:53; Matthew 14:34
  24. 25 Matthew 23:7; John 1:38–39
  25. 26 Philippians 3:19; Philippians 2:21; James 4:3–4; Acts 8:18–21; 1 Timothy 6:5
  26. 27 Colossians 3:2; Isaiah 55:2; John 6:54; 2 Timothy 2:19; Matthew 6:19
  27. 28 Acts 16:30; Acts 9:6; Luke 10:25; Matthew 19:16; Deuteronomy 5:27
  28. 29 1 John 3:23; Acts 16:31; John 3:36; Hebrews 5:9; 1 John 5:1
  29. 30 John 12:37; John 6:36; John 10:38; 1 Corinthians 1:22; Mark 15:32
  30. 31 Nehemiah 9:15; Psalm 105:40; Psalm 78:24–25; Exodus 16:4–15; Exodus 16:35
  31. 32 John 15:1; John 6:58; Exodus 16:4; John 1:9; John 6:55
  32. 33 John 8:42; John 17:8; John 3:13; John 6:50; 1 John 1:1–2
  33. 34 John 4:15; John 6:26; Psalm 4:6
  34. 35 John 6:48–58; Isaiah 55:1–3; John 6:41; Revelation 22:17; Isaiah 49:10
  35. 36 1 Peter 1:8–9; John 12:37; John 6:26; Luke 16:31; John 6:64
  36. 37 Matthew 11:28; John 6:39; John 17:24; John 10:28–29; John 17:2
  37. 38 John 5:30; John 4:34; John 3:31; Philippians 2:7–8; Psalm 40:7–8
  38. 39 John 17:12; John 6:40; John 18:9; John 10:27–30; John 6:44
  39. 40 John 5:24; Romans 6:23; John 6:54; John 11:25; John 3:15–18
  40. 41 John 6:51–52; John 6:48; John 6:33; John 6:60; John 6:66
  41. 42 Luke 4:22; Mark 6:3; Matthew 13:55–56; 1 Corinthians 15:47; John 7:27–28
  42. 43 Hebrews 4:13; John 6:64; John 16:19; Mark 9:33; Matthew 16:8
  43. 44 John 6:65; Matthew 11:25–27; John 6:39–40; Ephesians 2:4–10; John 12:32
  44. 45 Isaiah 54:13; Jeremiah 31:33–34; Hebrews 10:16; Hebrews 8:10–11; 1 Thessalonians 4:9
  45. 46 John 1:18; John 7:29; Luke 10:22; Matthew 11:27; 1 John 4:12
  46. 47 John 3:36; Colossians 3:3–4; Romans 5:9–10; John 3:16; John 5:24
  47. 48 John 6:51; 1 Corinthians 11:24–25; 1 Corinthians 10:16–17; John 6:41; John 6:33–35
  48. 49 Jude 5; Hebrews 3:17–19; 1 Corinthians 10:3–5; John 6:31; Numbers 26:65
  49. 50 John 6:33; Romans 8:10; John 6:51; John 6:58; John 8:51
  50. 51 Luke 22:19; John 6:33; Titus 2:14; Hebrews 10:5–12; John 3:13
  51. 52 John 9:16; John 10:19; John 6:41; 1 Corinthians 2:14; Acts 17:32
  52. 53 1 John 5:12; Matthew 26:26–28; John 6:55; John 6:47; John 15:4
  53. 54 John 6:39–40; Philippians 3:7–10; Galatians 2:20; John 6:27; Proverbs 9:4–6
  54. 55 John 6:32; John 8:36; John 8:31; John 15:1; John 1:9
  55. 56 1 John 3:24; John 15:4–5; Revelation 3:20; John 14:20; Psalm 91:9
  56. 57 Galatians 2:20; John 5:26; John 17:21; Colossians 3:3–4; John 3:17
  57. 58 John 3:36; John 6:47–51; John 6:31–34; John 6:41
  58. 59 John 6:24; Proverbs 1:20–23; Proverbs 8:1–3; Luke 4:31; Psalm 40:9–10
  59. 60 John 6:66; John 8:43; John 8:31; Matthew 11:6; John 6:41–42
  60. 61 John 6:64; John 2:24–25; Revelation 2:23; Hebrews 4:13; Matthew 11:6
  61. 62 John 3:13; Mark 16:19; Ephesians 4:8–10; Luke 24:51; John 16:28
  62. 63 Galatians 5:25; Hebrews 4:12; Psalm 119:93; John 6:68; Psalm 119:130
  63. 64 2 Timothy 2:19; John 10:26; Hebrews 4:13; Romans 8:29; John 13:10–11
  64. 65 John 6:44–45; John 6:37; John 3:27; John 10:26–27; Ephesians 2:8–9
  65. 66 Luke 9:62; 1 John 2:19; John 6:60; Hebrews 10:38; John 8:31
  66. 67 John 6:70; Luke 14:25–33; Ruth 1:11–18; Joshua 24:15–22; 2 Samuel 15:19–20
  67. 68 Psalm 73:25; John 5:24; 1 John 5:11–13; Acts 4:12; John 6:63
  68. 69 Luke 9:20; John 11:27; Mark 8:29; 1 John 5:1; 1 John 5:20
  69. 70 John 13:27; John 13:2; John 6:64; John 17:12; John 13:18
  70. 71 Matthew 26:14–16; Jude 4; Acts 1:16–20; Psalm 41:9; Psalm 55:13–14

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 6:9 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXXX)

    It was a great miracle that was wrought, dearly beloved, for five thousand men to be filled with five loaves and two fishes, and the remnants of the fragments to fill twelve baskets. A great miracle: but we shall not wonder much at what was done, if we give heed to Him That did it.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Commentary 6:1 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter VI — 1-14)

    The miracles performed by our Lord Jesus Christ are indeed divine works, and incite the human mind to rise to the apprehension of God from the things that are seen.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Commentary 6:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily XLII)

    Beloved, let us not contend with violent men, but learn when the doing so brings no hurt to our virtue to give place to their evil counsels; for so all their hardihood is checked.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  4. Quotes verse 6:1 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    Again, withdrawing from thence to the other side of the sea of Tiberias, He there seeing a great crowd had followed Him, fed all that multitude with five loaves of bread, and twelve baskets of fragments remained over and above.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Quotes verse 6:60–64 Augustine of Hippo, The City of God (Book X, Chapters 24–25)

    … speaking mystically of eating His flesh, when those who did not understand Him were offended and went away, saying, "This is an hard saying, who can hear it?" He answered to the rest who remained, "It is the Spirit that quickeneth; the flesh profiteth nothing." The Principle, therefore, having assumed a human soul and flesh, cleanses the soul and flesh …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)