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Lamentations · God's Word for You (Latin American Textual Bible)

Lamentations 4 God's Word for You (Latin American Textual Bible)

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  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

PDT God's Word for You (Latin American Textual Bible)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Cómo se ennegreció el oro! ¡Cómo se alteró el oro puro! ¡En la esquina de toda calle Están tiradas las piedras del Santuario!
1 ¡CÓMO se ha oscurecido el oro! ¡[Cómo] el buen oro se ha demudado! Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.
2 Los preciosos hijos de Sion, Que eran comparables al oro fino, Son considerados como vasijas de arcilla, Obra de manos de alfarero.
2 Los hijos de Sión, preciados y estimados más que el oro puro, ¡cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero!
3 Aun los chacales ofrecen las mamas Para alimentar sus crías, Pero la hija de mi pueblo se volvió cruel Como los avestruces en el desierto.
3 Aun los monstruos marinos sacan la teta, dan de mamar á sus chiquitos: la hija de mi pueblo es cruel, como los avestruces en el desierto.
4 La lengua del mamante se pega A su paladar a causa de la sed. Los niños piden pan. Nadie se lo parte.
4 La lengua del niño de teta, de sed se pegó á su paladar: los chiquitos pidieron pan, y no hubo quien se lo partiese.
5 Los que comían manjares delicados Están desolados en las calles. Los que fueron criados en púrpura, Abrazan los estercoleros.
5 Los que comían delicadamente, asolados fueron en las calles; los que se criaron en carmesí, abrazaron los estercoleros.
6 La iniquidad de la hija de mi pueblo Es mayor que el pecado de Sodoma, La cual fue arrasada en un instante Y no hubo manos que la ayudaran.
6 Y aumentóse la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma, que fué trastornada en un momento, y no asentaron sobre ella compañías.
7 Sus magistrados fueron más puros que la nieve, Más blancos que la leche. Más rubios eran sus cuerpos que el coral. Su talle era más hermoso que el zafiro.
7 Sus Nazareos fueron blancos más que la nieve, más lustrosos que la leche, su compostura más rubicunda que los rubíes, más bellos que el zafiro:
8 Hoy su apariencia es más negra que el hollín, No son reconocidos en las calles. Su piel se pegó a sus huesos, Se volvió tan seca como madera.
8 Oscura más que la negrura es la forma de ellos; no los conocen por las calles: su piel está pegada á sus huesos, seca como un palo.
9 Mejor están los asesinados a espada Que los asesinados por el hambre. Éstos se consumen lentamente Por falta de los frutos del campo.
9 Más dichosos fueron los muertos á cuchillo que los muertos del hambre; porque éstos murieron poco á poco por falta de los frutos de la tierra.
10 Las manos de mujeres compasivas Cocinaron a sus propios hijos. Se convirtieron en alimento para ellas A causa de la destrucción de la hija de mi pueblo.
10 Las manos de las mujeres piadosas cocieron á sus hijos; fuéronles comida en el quebrantamiento de la hija de mi pueblo.
11 Yavé completó su furia, Derramó el ardor de su furor, Y encendió un fuego en Sion, Que devora sus cimientos.
11 Cumplió Jehová su enojo, derramó el ardor de su ira; y encendió fuego en Sión, que consumió sus fundamentos.
12 No creyeron los reyes de la tierra Ni cualquier habitante del mundo Que los adversarios y enemigos entrarían por las puertas de Jerusalén.
12 Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo, creyeron que el enemigo y el adversario entrara por las puertas de Jerusalem.
13 A causa de los pecados de sus profetas Y de las iniquidades de sus sacerdotes, Los cuales derramaron en medio de ella La sangre de los justos.
13 [Es] por los pecados de sus profetas, por las maldades de sus sacerdotes, que derramaron en medio de ella la sangre de los justos.
14 Ellos vagaban como ciegos por las calles. Se contaminaban con sangre Para que nadie tocara sus ropas.
14 Titubearon como ciegos en las calles, fueron contaminados en sangre, de modo que no pudiesen tocar á sus vestiduras.
15 Gritaban: ¡Apártense, estoy impuro! ¡Apártense, no me toquen! Así que huyeron y vagaron. Entre los gentiles les decían: ¡No morarán más aquí!
15 Apartaos ¡inmundos!, les gritaban, Apartaos, apartaos, no toquéis. Cuando huyeron y fueron dispersos, dijeron entre las gentes: Nunca más morarán [aquí].
16 La Presencia de Yavé los dispersó, Ya no se ocupa de cuidarlos. No hay respeto para el sacerdote. No hay favor para los ancianos.
16 La ira de Jehová los apartó, no los mirará más: no respetaron la faz de los sacerdotes, ni tuvieron compasión de los viejos.
17 Nuestros ojos nos desfallecieron Al buscar vanamente nuestra ayuda. Desde nuestra torre del vigía miramos Hacia un pueblo que no pudo salvarnos.
17 Aun nos han desfallecido nuestros ojos tras nuestro vano socorro: en nuestra esperanza aguardamos gente que no puede salvar.
18 Acechan nuestros pasos Para que no andemos en nuestras calles. Nuestro fin se acercó. Nuestros días se cumplieron Porque llegó nuestro fin.
18 Cazaron nuestros pasos, que no anduviésemos por nuestras calles: acercóse nuestro fin, cumpliéronse nuestros días; porque nuestro fin vino.
19 Nuestros perseguidores fueron más veloces Que las águilas del cielo. Nos cazaron en las montañas. Nos tendieron emboscadas en la región despoblada.
19 Ligeros fueron nuestros perseguidores más que las águilas del cielo: sobre los montes nos persiguieron, en el desierto nos pusieron emboscadas.
20 El aliento de nuestras fosas nasales, El Ungido de Yavé, De quien dijimos: Bajo su sombra viviremos entre los gentiles, Fue atrapado en sus fosas.
20 El resuello de nuestras narices, el ungido de Jehová, de quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las gentes: fué preso en sus hoyos.
21 ¡Regocíjate y alégrate, Oh hija de Edom, Tú que vives en tierra de Uz! La copa te llegará también a ti, Te embriagarás y te desnudarás.
21 Gózate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de Hus: aun hasta ti pasará el cáliz; embriagarte has, y vomitarás.
22 ¡Oh hija de Sion, El castigo de tu iniquidad se cumplió! Ya no serás llevada en cautiverio. Pero, oh hija de Edom, Él expondrá tus pecados.
22 Cumplido es tu castigo, oh hija de Sión: nunca más te hará trasportar. Visitará tu iniquidad, oh hija de Edom; descubrirá tus pecados.
Cross references (22)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Ezekiel 7:19–22; Lamentations 2:19; Isaiah 1:21; 2 Kings 25:9–10; Jeremiah 52:13
  2. 2 Isaiah 30:14; Romans 9:21–23; Jeremiah 19:11; 2 Timothy 2:20; 2 Corinthians 4:7
  3. 3 Luke 23:28–29; Ezekiel 5:10; Lamentations 4:10; Lamentations 2:20; Job 39:13–16
  4. 4 Psalm 22:15; Lamentations 2:11–12; Psalm 137:6; Deuteronomy 32:24; Matthew 7:9–11
  5. 5 Luke 16:19; Proverbs 31:21; Amos 6:3–7; Luke 15:16; 1 Timothy 5:6
  6. 6 Genesis 19:25; Isaiah 1:9–10; Luke 12:47; Luke 10:12; Matthew 24:21
  7. 7 Psalm 51:7; Song of Songs 5:10; Psalm 144:12; 1 Samuel 16:12; Numbers 6:2–21
  8. 8 Lamentations 5:10; Job 30:30; Psalm 102:3–5; Job 19:20; Psalm 119:83
  9. 9 Jeremiah 16:4; Ezekiel 24:23; Leviticus 26:39; Ezekiel 33:10
  10. 10 Isaiah 49:15; Lamentations 2:20; 2 Kings 6:26–29; Jeremiah 19:9; Lamentations 4:3
  11. 11 Jeremiah 7:20; Ezekiel 22:31; Lamentations 2:17; Jeremiah 17:27; Ezekiel 20:47–48
  12. 12 Psalm 48:4–6; Deuteronomy 29:24–28; 1 Kings 9:8–9; Jeremiah 21:13
  13. 13 Jeremiah 5:31; Jeremiah 6:13; Matthew 23:31; Jeremiah 26:8–9; Ezekiel 22:26–28
  14. 14 Isaiah 1:15; Jeremiah 2:34; Numbers 19:16; Deuteronomy 28:28–29; Isaiah 56:10
  15. 15 Leviticus 13:45–46
  16. 16 Isaiah 9:14–16; Lamentations 5:12; Deuteronomy 32:26; Jeremiah 24:9; Deuteronomy 28:64–65
  17. 17 Ezekiel 29:16; Isaiah 20:5; 2 Kings 24:7; Jeremiah 2:36; Lamentations 1:7
  18. 18 Amos 8:2; Psalm 140:11; Ezekiel 7:2–12; Lamentations 3:52; Jeremiah 16:16
  19. 19 Habakkuk 1:8; Jeremiah 4:13; Isaiah 5:26–28; Deuteronomy 28:49; Isaiah 30:16–17
  20. 20 2 Samuel 1:14; Genesis 2:7; Ezekiel 12:13; Jeremiah 39:5; 2 Samuel 19:21
  21. 21 Revelation 16:15; Amos 1:11; Job 1:1; Psalm 137:7; Ezekiel 25:12–14
  22. 22 Isaiah 40:2; Jeremiah 50:20; Psalm 137:7; Lamentations 4:6; Malachi 1:4

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 4:20 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter X)

    … salvation, thus: "God hath made known His salvation (salutare) in the sight of the heathen." For He is indeed Saviour, as being the Son and Word of God; but salutary, since [He is] Spirit; for he says: "The Spirit of our countenance, Christ the Lord." But salvation, as being flesh: for "the Word was made flesh, and dwelt among us." …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 4:20 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVIII, Chapters 33–35)

    Jeremiah, in prophesying of Christ, says, "The breath of our mouth, the Lord Christ, was taken in our sins," thus briefly showing both that Christ is our Lord and that He suffered for us.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 4:20 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIII)

    Lamenting then he says, The breath of our countenance, Christ the Lord was taken in our corruptions.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  4. Quotes verse 4:20 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapter XIX)

    He is called Spirit, as "God is a Spirit," and "the breath of our nostrils, the anointed of the Lord." He is called holy, as the Father is holy, and the Son is holy, for to the creature holiness was brought in from without, but to the Spirit holiness is the fulfilment of nature, and it is for this reason …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)