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miércoles, 23 de abril de 2025

Lecturas del 23 de abril de 2025: Miércoles de la Semana Luminosa

Las lecturas de la Escritura para la Divina Liturgia, según el uso de la Iglesia Ortodoxa en América (OCA).

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Se conmemora hoy: Holy Greatmartyr, Victorybearer and Wonderworker George (nombres en inglés)

Oración antes de leer las Escrituras

El sacerdote dice esta oración en voz baja antes del Evangelio en la Divina Liturgia. Muchos cristianos ortodoxos la rezan también antes de leer la Biblia en casa.

Illumine our hearts, O God who lovest mankind, with the pure light of thy divine knowledge, and open the eyes of our understanding to the comprehension of the proclamation of thy Gospel. Implant in us, likewise, the fear of thy blessed commandments; that, trampling down all carnal desires, we may pursue a godly life, both thinking and performing such things as are well-pleasing unto thee. For thou art the light of our souls, and of our bodies, O Christ our God, and unto thee do we ascribe glory, together with thy Father who is from everlasting, and thy holy, and blessed, and life-giving Spirit, now, and ever, and unto ages of ages. Amen.

Se muestra en inglés: no hemos encontrado una traducción española de este texto litúrgico que sea de dominio público o tenga una licencia abierta, y no traducimos textos litúrgicos por nuestra cuenta.

De la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo, en la traducción inglesa de Isabel F. Hapgood (Service Book of the Holy Orthodox-Catholic Apostolic (Greco-Russian) Church, Boston: Houghton, Mifflin, 1906, pp. 88–89; dominio público). Ver el facsímil

En la Divina Liturgia

Lecturas del día

Epístola Hechos 2:22–36 RV1909

22 Varones Israelitas, oid estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis; 23 A éste, entregado por determinado consejo y providencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole; 24 Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible ser detenido de ella. 25 Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque está á mi diestra, no seré conmovido. 26 Por lo cual mi corazón se alegró, y gozóse mi lengua; y aun mi carne descansará en esperanza; 27 Que no dejarás mi alma en el infierno, ni darás á tu Santo que vea corrupción. 28 Hicísteme notorios los caminos de la vida; me henchirás de gozo con tu presencia. 29 Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy. 30 Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono; 31 Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fué dejada en el infierno, ni su carne vió corrupción. 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 33 Así que, levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 34 Porque David no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, 35 Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies. 36 Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo.

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Evangelio Juan 1:35–51 RV1909

35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando á Jesús que andaba por [allí], dijo: He aquí el Cordero de Dios. 37 Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesús. 38 Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguir[le], díceles: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Maestro) ¿dónde moras? 39 Díceles: Venid y ved. Vinieron, y vieron donde moraba, y quedáronse con él aquel día: porque era como la hora de las diez. 40 Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido. 41 Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías (que declarado es, el Cristo). 42 Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra). 43 El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme. 44 Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro. 45 Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 46 Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve. 47 Jesús vió venir á sí á Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero Israelita, en el cual no hay engaño. 48 Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi. 49 Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. 50 Respondió Jesús y díjole: ¿Porque te dije, te vi debajo de la higuera, crees? cosas mayores que éstas verás. 51 Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre.

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Por Santo Gran Mártir Jorge

Epístola Hechos 12:1–11 RV1909

1 Y EN el mismo tiempo el rey Herodes echó mano á maltratar algunos de la iglesia. 2 Y mató á cuchillo á Jacobo, hermano de Juan. 3 Y viendo que había agradado á los Judíos, pasó adelante para prender también á Pedro. Eran entonces los días de los ázimos. 4 Y habiéndole preso, púsole en la cárcel, entregándole á cuatro cuaterniones de soldados que le guardasen; queriendo sacarle al pueblo después de la Pascua. 5 Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él. 6 Y cuando Herodes le había de sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel. 7 Y he aquí, el ángel del Señor sobrevino, y una luz resplandeció en la cárcel; é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos. 8 Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Rodéate tu ropa, y sígueme. 9 Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, mas pensaba que veía visión. 10 Y como pasaron la primera y la segunda guardia, vinieron á la puerta de hierro que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de él. 11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba.

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Evangelio Juan 15:17–16:2 RV1909

Juan 15

17 Esto os mando: Que os améis los unos á los otros. 18 Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. 20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. 22 Si no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado, mas ahora no tienen excusa de su pecado. 23 El que me aborrece, también á mi Padre aborrece. 24 Si no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; mas ahora, y [las] han visto, y me aborrecen á mí y á mi Padre. 25 Mas para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Que sin causa me aborrecieron. 26 Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí. 27 Y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio.

Juan 16

1 ESTAS cosas os he hablado, para que no os escandalicéis. 2 Os echarán de las sinagogas; y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace servicio á Dios.

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Todas las lecturas del día

Vísperas, Maitines, las Horas y la Liturgia, según nuestras tablas.

Vísperas

Maitines

Divina Liturgia

Sobre estas lecturas

Las lecturas siguen el uso de la Iglesia Ortodoxa en América (práctica eslava) y se calculan con las tablas de licencia MIT del proyecto orthodox_calendar de Paul Kachur, comprobadas día a día con las lecturas publicadas por la OCA de 2023 a 2027. El uso griego difiere muchos días y todavía no lo ofrecemos, porque no existe una tabla con licencia abierta. El calendario de tu parroquia tiene siempre la última palabra.

Los salmos se numeran como en la Septuaginta, con la numeración hebrea entre paréntesis.