Epístola 1 Tesalonicenses 5:9–13, 24–28 RV1909
1 Tesalonicenses 5
9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo; 10 El cual murió por nosotros, para que ó que velemos, ó que durmamos, vivamos juntamente con él. 11 Por lo cual, consolaos los unos á los otros, y edificaos los unos á los otros, así como lo hacéis. 12 Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis á los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan: 13 Y que los tengáis en mucha estima por amor de su obra. Tened paz los unos con los otros.
24 Fiel es el que os ha llamado; el cual también [lo] hará. 25 Hermanos, orad por nosotros. 26 Saludad á todos los hermanos en ósculo santo. 27 Conjúroos por el Señor, que esta carta sea leída á todos los santos hermanos. 28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén. La primera [epístola] á los Tesalonicenses fué escrita de Atenas.