Epístola Romanos 11:13–24 RV1909
13 Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles, mi ministerio honro, 14 Por si en alguna manera provocase á celos á mi carne, é hiciese salvos á algunos de ellos. 15 Porque si el extrañamiento de ellos [es] la reconciliación del mundo, ¿qué [será] el recibimiento [de ellos], sino vida de los muertos? 16 Y si el primer fruto es santo, también lo es el todo, y si la raíz es santa, también lo son las ramas. 17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo acebuche, has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura de la oliva; 18 No te jactes contra las ramas; y si te jactas, [sabe que] no sustentas tú á la raíz, sino la raíz á ti. 19 Pues las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese ingerido. 20 Bien: por su incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme, 21 Que si Dios no perdonó á las ramas naturales, á ti tampoco no perdone. 22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para contigo, si permanecieres en la bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. 23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos; que poderoso es Dios para volverlos á ingerir. 24 Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste ingerido en la buena oliva, ¿cuánto más éstos, que son las [ramas] naturales, serán ingeridos en su oliva?