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sábado, 30 de abril de 2039

Lecturas del 30 de abril de 2039: Sábado de la 2.ª semana de Pascua

Tono 1

Las lecturas de la Escritura para la Divina Liturgia, según el uso de la Iglesia Ortodoxa en América (OCA).

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Se conmemora hoy: Holy Apostle James, Brother of St John (nombres en inglés)

Oración antes de leer las Escrituras

El sacerdote dice esta oración en voz baja antes del Evangelio en la Divina Liturgia. Muchos cristianos ortodoxos la rezan también antes de leer la Biblia en casa.

Illumine our hearts, O God who lovest mankind, with the pure light of thy divine knowledge, and open the eyes of our understanding to the comprehension of the proclamation of thy Gospel. Implant in us, likewise, the fear of thy blessed commandments; that, trampling down all carnal desires, we may pursue a godly life, both thinking and performing such things as are well-pleasing unto thee. For thou art the light of our souls, and of our bodies, O Christ our God, and unto thee do we ascribe glory, together with thy Father who is from everlasting, and thy holy, and blessed, and life-giving Spirit, now, and ever, and unto ages of ages. Amen.

Se muestra en inglés: no hemos encontrado una traducción española de este texto litúrgico que sea de dominio público o tenga una licencia abierta, y no traducimos textos litúrgicos por nuestra cuenta.

De la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo, en la traducción inglesa de Isabel F. Hapgood (Service Book of the Holy Orthodox-Catholic Apostolic (Greco-Russian) Church, Boston: Houghton, Mifflin, 1906, pp. 88–89; dominio público). Ver el facsímil

En la Divina Liturgia

Lecturas del día

Epístola Hechos 5:21–33 RV1909

21 Y oído que hubieron [esto], entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, viniendo el príncipe de los sacerdotes, y los que eran con él, convocaron el concilio, y á todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron á la cárcel para que fuesen traídos. 22 Mas como llegaron los ministros, y no los hallaron en la cárcel, volvieron, y dieron aviso, 23 Diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas que estaban delante de las puertas; mas cuando abrimos, á nadie hallamos dentro. 24 Y cuando oyeron estas palabras el pontífice y el magistrado del templo y los príncipes de los sacerdotes, dudaban en qué vendría á parar aquello. 25 Pero viniendo uno, dióles [esta] noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo. 26 Entonces fué el magistrado con los ministros, y trájolos sin violencia; porque temían del pueblo ser apedreados. 27 Y como los trajeron, los presentaron en el concilio: y el príncipe de los sacerdotes les preguntó, 28 Diciendo: ¿No os denunciamos estrechamente, que no enseñaseis en este nombre? y he aquí, habéis llenado á Jerusalem de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de este hombre. 29 Y respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es menester obedecer á Dios antes que á los hombres. 30 El Dios de nuestros padres levantó á Jesús, al cual vosotros matasteis colgándole en un madero. 31 A éste ha Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar á Israel arrepentimiento y remisión de pecados. 32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios á los que le obedecen. 33 Ellos, oyendo esto, regañaban, y consultaban matarlos.

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Evangelio Juan 6:14–27 RV1909

14 Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo. 15 Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, él solo. 16 Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar; 17 Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos. 18 Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba. 19 Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo. 20 Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo. 21 Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban. 22 El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos; 23 Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias; 24 Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús. 25 Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: Rabbí, ¿cuándo llegaste acá? 26 Respondióles Jesús, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis. 27 Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, [que es] Dios.

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Por Santo Apóstol Santiago, hermano de San Juan

Epístola Hechos 12:1–11 RV1909

1 Y EN el mismo tiempo el rey Herodes echó mano á maltratar algunos de la iglesia. 2 Y mató á cuchillo á Jacobo, hermano de Juan. 3 Y viendo que había agradado á los Judíos, pasó adelante para prender también á Pedro. Eran entonces los días de los ázimos. 4 Y habiéndole preso, púsole en la cárcel, entregándole á cuatro cuaterniones de soldados que le guardasen; queriendo sacarle al pueblo después de la Pascua. 5 Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él. 6 Y cuando Herodes le había de sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel. 7 Y he aquí, el ángel del Señor sobrevino, y una luz resplandeció en la cárcel; é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos. 8 Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Rodéate tu ropa, y sígueme. 9 Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, mas pensaba que veía visión. 10 Y como pasaron la primera y la segunda guardia, vinieron á la puerta de hierro que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de él. 11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba.

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Evangelio Lucas 5:1–11 RV1909

1 Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios. 2 Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes. 3 Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes. 4 Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar. 5 Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red. 6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía. 7 E hicieron señas á los compañeros [que estaban] en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban. 8 Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. 9 Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado; 10 Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres. 11 Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.

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Todas las lecturas del día

Vísperas, Maitines, las Horas y la Liturgia, según nuestras tablas.

Vísperas

Maitines

Divina Liturgia

Sobre estas lecturas

Las lecturas siguen el uso de la Iglesia Ortodoxa en América (práctica eslava) y se calculan con las tablas de licencia MIT del proyecto orthodox_calendar de Paul Kachur, comprobadas día a día con las lecturas publicadas por la OCA de 2023 a 2027. El uso griego difiere muchos días y todavía no lo ofrecemos, porque no existe una tabla con licencia abierta. El calendario de tu parroquia tiene siempre la última palabra.

Los salmos se numeran como en la Septuaginta, con la numeración hebrea entre paréntesis.