Epístola Hebreos 1:10–2:3 RV1909
Hebreos 1
10 Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra; y los cielos son obras de tus manos: 11 Ellos perecerán, mas tú eres permanente; y todos ellos se envejecerán como una vestidura; 12 Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; empero tú eres el mismo, y tus años no acabarán. 13 Pues, ¿á cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate á mi diestra, hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies? 14 ¿No son todos espíritus administradores, enviados para servicio á favor de los que serán herederos de salud?
Hebreos 2
1 POR tanto, es menester que con más diligencia atendamos á las cosas que hemos oído, porque acaso no nos escurramos. 2 Porque si la palabra dicha por los ángeles fué firme, y toda rebelión y desobediencia recibió justa paga de retribución, 3 ¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron;