Epístola 1 Timoteo 5:1–10 RV1909
1 NO reprendas al anciano, sino exhórtale como á padre: á los más jóvenes, como á hermanos; 2 A las ancianas, como á madres; á las jovencitas, como á hermanas, con toda pureza. 3 Honra á las viudas que en verdad son viudas. 4 Pero si alguna viuda tuviere hijos, ó nietos, aprendan primero á gobernar su casa piadosamente, y á recompensar á sus padres: porque esto es lo honesto y agradable delante de Dios. 5 Ahora, la que en verdad es viuda y solitaria, espera en Dios, y es diligente en suplicaciones y oraciones noche y día. 6 Pero la que vive en delicias, viviendo está muerta. 7 Denuncia pues estas cosas, para que sean sin reprensión. 8 Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel. 9 La viuda sea puesta en clase [especial], no menos que de sesenta años, que haya sido esposa de un [solo] marido. 10 Que tenga testimonio en buenas obras; si crió hijos; si ha ejercitado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido á los afligidos; si ha seguido toda buena obra.