Epístola 1 Timoteo 1:18–20; 2:8–15 RV1909
1 Timoteo 1
18 Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme á las profecías pasadas de ti, milites por ellas buena milicia; 19 Manteniendo la fe y buena conciencia, la cual echando de sí algunos, hicieron naufragio en la fe: 20 De los cuales son Himeneo y Alejandro, los cuales entregué á Satanás, para que aprendan á no blasfemar.
1 Timoteo 2
8 Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira ni contienda. 9 Asimismo también las mujeres, ataviándose en hábito honesto, con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, ú oro, ó perlas, ó vestidos costosos, 10 Sino de buenas obras, como conviene á mujeres que profesan piedad. 11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito á la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio. 13 Porque Adam fué formado el primero, después Eva; 14 Y Adam no fué engañado, sino la mujer, siendo seducida, vino á ser [envuelta] en transgresión: 15 Empero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en la fe y caridad y santidad, con modestia.