Antiguo Testamento Isaías 8:13–9:7 · Hora Sexta RV1909
Isaías 8
13 A Jehová de los ejércitos, á él santificad: sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. 14 Entonces él será por santuario; mas á las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalem. 15 Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados: enredaránse, y serán presos. 16 Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos. 17 Esperaré pues á Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y á él aguardaré. 18 He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová, por señales y prodigios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos que mora en el monte de Sión. 19 Y si os dijeren: Preguntad á los pythones y á los adivinos, que susurran hablando, [responded]: ¿No consultará el pueblo á su Dios? ¿[Apelará] por los vivos á los muertos? 20 ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido. 21 Y pasarán por él fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán á su rey y á su Dios, levantando el rostro en alto. 22 Y mirarán á la tierra, y he aquí tribulación y tiniebla, oscuridad [y] angustia; y serán sumidos en las tinieblas.
Isaías 9
1 AUNQUE no [será esta] oscuridad tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez á la tierra de Zabulón, y á la tierra de Nephtalí; y después cuando agravaron por la vía de la mar, de esa parte del Jordán, en Galilea de las gentes. 2 El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz: los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. 3 Aumentando la gente, no aumentaste la alegría. Alegraránse delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos. 4 Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su exactor, como en el día de Madián. 5 Porque toda batalla de quien pelea es con estruendo, y con revolcamiento de vestidura en sangre: mas esto será para quema, y pábulo del fuego. 6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. 7 Lo dilatado de [su] imperio y la paz no tendrán término, sobre el trono de David, y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.