Día 180 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

Read in English

Salmos 19–21 (20–22); 2 Pedro 2

Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.

Salmos 19–21 (20–22) RV1909

Salmo 20

1 Al Músico principal: Salmo de David. OIGATE Jehová en el día de conflicto; defiéndate el nombre del Dios de Jacob. 2 Envíete ayuda desde el santuario, y desde Sión te sostenga. 3 Haga memoria de todos tus presentes, y reduzca á ceniza tu holocausto. (Selah.) 4 Déte conforme á tu corazón, y cumpla todo tu consejo. 5 Nosotros nos alegraremos por tu salud, y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios: cumpla Jehová todas tus peticiones. 6 Ahora echo de ver que Jehová guarda á su ungido: oirálo desde los cielos de su santidad, con la fuerza de la salvación de su diestra. 7 Estos [confían] en carros, y aquéllos en caballos: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. 8 Ellos arrodillaron, y cayeron; mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos. 9 Salva, Jehová: que el Rey nos oiga el día que lo invocáremos.

Salmo 21

1 Al Músico principal: Salmo de David. ALEGRARÁSE el rey en tu fortaleza, oh Jehová; y en tu salud se gozará mucho. 2 El deseo de su corazón le diste, y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) 3 Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. 4 Vida te demandó, [y] dístele largura de días por siglos y siglos. 5 Grande es su gloria en tu salud: honra y majestad has puesto sobre él. 6 Porque lo has bendecido para siempre; llenástelo de alegría con tu rostro. 7 Por cuanto el rey confía en Jehová, y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. 8 Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; tu diestra alcanzará á los que te aborrecen. 9 Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, y fuego los consumirá. 10 Su fruto destruirás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres. 11 Porque trazaron el mal contra ti: fraguaron maquinaciones, [mas] no prevalecerán. 12 Pues tú los pondrás en fuga, [cuando] aparejares en tus cuerdas [las saetas] contra sus rostros. 13 Ensálzate, oh Jehová, con tu fortaleza: cantaremos y alabaremos tu poderío.

Salmo 22

1 Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿[por qué] estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? 2 Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no hay para mí silencio. 3 Tú empero eres santo, tú que habitas [entre] las alabanzas de Israel. 4 En ti esperaron nuestros padres: esperaron, y tú los libraste. 5 Clamaron á ti, y fueron librados: esperaron en ti, y no se avergonzaron. 6 Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. 7 Todos los que me ven, escarnecen de mí; estiran los labios, menean la cabeza, [diciendo]: 8 Remítese á Jehová, líbrelo; sálvele, puesto que en él se complacía. 9 Empero tú eres el que me sacó del vientre, el que me haces esperar [desde que estaba] á los pechos de mi madre. 10 Sobre ti fuí echado desde la matriz: desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude. 12 Hanme rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado. 13 Abrieron sobre mí su boca, [como] león rapante y rugiente. 14 Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron: mi corazón fué como cera, desliéndose en medio de mis entrañas. 15 Secóse como un tiesto mi vigor, y mi lengua se pegó á mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte. 16 Porque perros me han rodeado, hame cercado cuadrilla de malignos: horadaron mis manos y mis pies. 17 Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considéranme. 18 Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 19 Mas tú, Jehová, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda. 20 Libra de la espada mi alma; del poder del perro mi única. 21 Sálvame de la boca del león, y óyeme [librándome] de los cuernos de los unicornios. 22 Anunciaré tu nombre á mis hermanos: en medio de la congregación te alabaré. 23 Los que teméis á Jehová, alabadle; glorificadle, simiente toda de Jacob; y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel. 24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle. 25 De ti será mi alabanza en la grande congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen. 26 Comerán los pobres, y serán saciados: alabarán á Jehová los que le buscan: vivirá vuestro corazón para siempre. 27 Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes. 28 Porque de Jehová es el reino; y él se enseñoreará de las gentes. 29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma. 30 La posteridad le servirá; será ella contada por una generación de Jehová. 31 Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo.

2 Pedro 2 RV1909

2 Pedro 2

1 PERO hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada. 2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado; 3 Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas; sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se duerme. 4 Porque si Dios no perdonó á los ángeles que habían pecado, sino que habiéndolos despeñado en el infierno con cadenas de oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio; 5 Y [si] no perdonó al mundo viejo, mas guardó á Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de malvados; 6 Y [si] condenó por destrucción las ciudades de Sodoma y de Gomorra, tornándolas en ceniza, y poniéndolas por ejemplo á los que habían de vivir sin temor y reverencia de Dios; 7 Y libró al justo Lot, acosado por la nefanda conducta de los malvados; 8 (Porque este justo, con ver y oir, morando entre ellos, afligía cada día su alma justa con los hechos de aquellos injustos;) 9 Sabe el Señor librar de tentación á los píos, y reservar á los injustos para ser atormentados en el día del juicio; 10 Y principalmente á aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia é inmundicia, y desprecian la potestad; atrevidos, contumaces, que no temen decir mal de las potestades superiores: 11 Como quiera que los mismos ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. 12 Mas éstos, diciendo mal de las cosas que no entienden, como bestias brutas, que naturalmente son hechas para presa y destrucción, perecerán en su perdición, 13 Recibiendo el galardón de su injusticia, [ya] que reputan por delicia poder gozar de deleites cada día. Estos [son] suciedades y manchas, los cuales comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus errores; 14 Teniendo los ojos llenos de adulterio, y no saben cesar de pecar; cebando las almas inconstantes; teniendo el corazón ejercitado en codicias, siendo hijos de maldición; 15 Que han dejado el camino derecho, y se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, [hijo] de Bosor, el cual amó el premio de la maldad. 16 Y fué reprendido por su iniquidad: una muda bestia de carga, hablando en voz de hombre, refrenó la locura del profeta. 17 Estos son fuentes sin agua, y nubes traídas de torbellino de viento: para los cuales está guardada la oscuridad de las tinieblas para siempre. 18 Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, ceban con las concupiscencias de la carne en disoluciones á los que verdaderamente habían huído de los que conversan en error; 19 Prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupción. Porque el que es de alguno vencido, es sujeto á la servidumbre del que lo venció. 20 Ciertamente, si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son vencidos, sus postrimerías les son hechas peores que los principios. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, tornarse atrás del santo mandamiento que les fué dado. 22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro se volvió á su vómito, y la puerca lavada á revolcarse en el cieno.

Volver al plan