Día 181 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 22–24 (23–25)
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 22–24 (23–25) RV1909
Salmo 23
1 Salmo de David. JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmo 24
1 Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. 2 Porque él la fundó sobre los mares, y afirmóla sobre los ríos. 3 ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿y quién estará en el lugar de su santidad? 4 El limpio de manos, y puro de corazón: el que no ha elevado su alma á la vanidad, ni jurado con engaño. 5 El recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salud. 6 Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh [Dios de] Jacob. (Selah.) 7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. 8 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. 10 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el Rey de la gloria. (Selah.)
Salmo 25
1 Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma. 2 Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. 3 Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: serán avergonzados los que se rebelan sin causa. 4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. 5 Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día. 6 Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que son perpetuas. 7 De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme á tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová. 8 Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará á los pecadores el camino. 9 Encaminará á los humildes por el juicio, y enseñará á los mansos su carrera. 10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios. 11 Por amor de tu nombre, oh Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande. 12 ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger. 13 Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra. 14 El secreto de Jehová es para los que le temen; y á ellos hará conocer su alianza. 15 Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque él sacará mis pies de la red. 16 Mírame, y ten misericordia de mí; porque estoy solo y afligido. 17 Las angustias de mi corazón se han aumentado: sácame de mis congojas. 18 Mira mi aflicción y mi trabajo: y perdona todos mis pecados. 19 Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio violento me aborrecen. 20 Guarda mi alma, y líbrame: no sea yo avergonzado, porque en ti confié. 21 Integridad y rectitud me guarden; porque en ti he esperado. 22 Redime, oh Dios, á Israel de todas sus angustias.