Día 187 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 39–41 (40–42); 1 Juan 4
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 39–41 (40–42) RV1909
Salmo 40
1 Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor. 2 E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. 3 Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová. 4 Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira. 5 Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados. 6 Sacrificio y presente no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado. 7 Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí: 8 El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas. 9 Anunciado he justicia en grande congregación: he aquí no detuve mis labios, Jehová, tú [lo] sabes. 10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: tu verdad y tu salvación he dicho: no oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso. 11 Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. 12 Porque me han cercado males hasta no [haber] cuento: hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta. 13 Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme. 14 Sean avergonzados y confusos á una los que buscan mi vida para cortarla: vuelvan atrás y avergüéncense los que mi mal desean. 15 Sean asolados en pago de su afrenta los que me dicen: ¡Ea, ea! 16 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Jehová sea ensalzado. 17 Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
Salmo 41
1 Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad. 4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado. 5 Mis enemigos dicen mal de mí [preguntando]: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 6 Y si venía á ver[me], hablaba mentira: su corazón se amontonaba iniquidad; y salido fuera, hablába[la]. 7 Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: contra mí pensaban mal, [diciendo de mí]: 8 Cosa pestilencial de él se ha apoderado; y el que cayó en cama, no volverá á levantarse. 9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar. 10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, y daréles el pago. 11 En esto habré conocido que te he agradado, que mi enemigo no se holgará de mí. 12 En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre. 13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por siglos de siglos. Amén y Amén.
Salmo 42
1 Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡cuándo vendré, y pareceré delante de Dios! 3 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? 4 Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud. 5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia. 6 Dios mío, mi alma está en mí abatida: acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar. 7 Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. 8 De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida. 9 Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? 10 Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? 11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; [es él] salvamento delante de mí, y el Dios mío.
1 Juan 4 RV1909
1 Juan 4
1 AMADOS, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios: porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios: 3 Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios: y éste es el [espíritu] del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo. 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 6 Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 7 Carísimos, amémonos unos á otros; porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce á Dios. 8 El que no ama, no conoce á Dios; porque Dios es amor. 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió á su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 10 En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado á Dios, sino que él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo [en] propiciación por nuestros pecados. 11 Amados, si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos á otros. 12 Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros: 13 En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo [para ser] Salvador del mundo. 15 Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él. 17 En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 18 En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor. 19 Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero. 20 Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto? 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama á Dios, ame también á su hermano.