Día 194 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

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Salmos 60–62 (61–63); Romanos 1

Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.

Salmos 60–62 (61–63) RV1909

Salmo 61

1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; á mi oración atiende. 2 Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas. 3 Porque tú has sido mi refugio, [y] torre de fortaleza delante del enemigo. 4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. 5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad á los que temen tu nombre. 6 Días sobre días añadirás al rey: sus años serán como generación y generación. 7 Estará para siempre delante de Dios: misericordia y verdad prepara que lo conserven. 8 Así cantaré tu nombre para siempre, pagando mis votos cada día.

Salmo 62

1 Al Músico principal: á Jeduthún: Salmo de David. EN Dios solamente está acallada mi alma: de él [viene] mi salud. 2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; [es] mi refugio, no resbalaré mucho. 3 ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, [caeréis] como pared acostada, como cerca ruinosa. 4 Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; aman la mentira, con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.) 5 Alma mía, en Dios solamente reposa; porque de él es mi esperanza. 6 El solamente es mi fuerte y mí salud: [es] mi refugio, no resbalaré. 7 En Dios está mi salvación y mi gloria: en Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio. 8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.) 9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad. 10 No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis: si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón [en ella]. 11 Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza. 12 Y de ti, oh Señor, es la misericordia: porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.

Salmo 63

1 Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas; 2 Para ver tu fortaleza y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. 3 Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán. 4 Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos. 5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de júbilo te alabará mi boca, 6 Cuando me acordaré de ti en mi lecho, [cuando] meditaré de ti en las velas de la noche. 7 Porque has sido mi socorro; y [así] en la sombra de tus alas me regocijaré. 8 Está mi alma apegada á ti: tu diestra me ha sostenido. 9 Mas los que para destrucción buscaron mi alma, caerán en los sitios bajos de la tierra. 10 Destruiránlos á filo de espada; serán porción de las zorras. 11 Empero el rey se alegrará en Dios; será alabado cualquiera que por él jura: porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.

Romanos 1 RV1909

Romanos 1

1 PABLO, siervo de Jesucristo, llamado [á ser] apóstol, apartado para el evangelio de Dios, 2 Que él había antes prometido por sus profetas en las santas Escrituras, 3 Acerca de su Hijo, (que fué hecho de la simiente de David según la carne; 4 El cual fué declarado Hijo de Dios con potencia, según el espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos), de Jesucristo Señor nuestro, 5 Por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia de la fe en todas las naciones en su nombre, 6 Entre las cuales sois también vosotros, llamados de Jesucristo: 7 A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia y paz tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. 8 Primeramente, doy gracias á mi Dios por Jesucristo acerca de todos vosotros, de que vuestra fe es predicada en todo el mundo. 9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones, 10 Rogando, si al fin algún tiempo haya de tener, por la voluntad de Dios, próspero viaje para ir á vosotros. 11 Porque os deseo ver, para repartir con vosotros algún don espiritual, para confirmaros; 12 Es á saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la común fe vuestra y juntamente mía. 13 Mas no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir á vosotros (empero hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás Gentiles. 14 A Griegos y á bárbaros, á sabios y á no sabios soy deudor. 15 Así que, cuanto á mí, presto estoy á anunciar el evangelio también á vosotros que estáis en Roma. 16 Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego. 17 Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. 18 Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: 19 Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables: 21 Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido. 22 Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos, 23 Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes. 24 Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos: 25 Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó á afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza: 27 Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío. 28 Y como á ellos no les pareció tener á Dios en [su] noticia, Dios los entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene, 29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades; 30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes á los padres, 31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia: 32 Que, habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, mas aun consienten á los que las hacen.

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