Día 198 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 72–74 (73–75); Romanos 4
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 72–74 (73–75) RV1909
Salmo 73
1 Salmo de Asaph. CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, á los limpios de corazón. 2 Mas yo, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos. 3 Porque tuve envidia de los insensatos, viendo la prosperidad de los impíos. 4 Porque no hay ataduras para su muerte; antes su fortaleza está entera. 5 No están ellos en el trabajo humano; ni son azotados con [los otros] hombres. 6 Por tanto soberbia los corona: cúbrense de vestido de violencia. 7 Sus ojos están salidos de gruesos: logran con creces los antojos del corazón. 8 Soltáronse, y hablan con maldad de [hacer] violencia; hablan con altanería. 9 Ponen en el cielo su boca, y su lengua pasea la tierra. 10 Por eso su pueblo vuelve aquí, y aguas de lleno les son exprimidas. 11 Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿y hay conocimiento en lo alto? 12 He aquí estos impíos, sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. 13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en inocencia; 14 Pues he sido azotado todo el día, [y empezaba] mi castigo por las mañanas. 15 Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; he aquí habría negado la nación de tus hijos: 16 Pensaré pues para saber esto: es á mis ojos [duro] trabajo, 17 Hasta que venido al santuario de Dios, entenderé la postrimería de ellos. 18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. 19 ¡Cómo han sido asolados! ¡cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones. 20 Como sueño del que despierta, así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias. 21 Desazonóse á la verdad mi corazón, y en mis riñones sentía punzadas. 22 Mas yo era ignorante, y no entendía: era como una bestia acerca de ti. 23 Con todo, yo siempre estuve contigo: trabaste de mi mano derecha. 24 Hasme guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria. 25 ¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. 26 Mi carne y mi corazón desfallecen: [mas] la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. 27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti [se aparta]. 28 Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.
Salmo 74
1 Masquil de Asaph. ¿POR qué, oh Dios, [nos] has desechado para siempre? ¿por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa? 2 Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, [cuando] redimiste la vara de tu heredad; este monte de Sión, donde has habitado. 3 Levanta tus pies á los asolamientos eternos: á todo enemigo que ha hecho mal en el santuario. 4 Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: han puesto sus divisas por señas. 5 [Cualquiera] se hacía famoso según que había levantado el hacha sobre los gruesos maderos. 6 Y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras. 7 Han puesto á fuego tus santuarios, han profanado el tabernáculo de tu nombre [echándolo] á tierra. 8 Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra. 9 No vemos ya nuestras señales: no hay más profeta; ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo. 10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador [nos] afrentará? ¿ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre? 11 ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿[por qué] la escondes dentro de tu seno? 12 Empero Dios es mi rey ya de antiguo; el que obra saludes en medio de la tierra. 13 Tú hendiste la mar con tu fortaleza: quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas. 14 Tú magullaste las cabezas del leviathán; dístelo por comida al pueblo de los desiertos. 15 Tú abriste fuente y río; tú secaste ríos impetuosos. 16 Tuyo es el día, tuya también es la noche: tú aparejaste la luna y el sol. 17 Tú estableciste todos los términos de la tierra: el verano y el invierno tú los formaste. 18 Acuérdate de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Jehová, y que el pueblo insensato ha blasfemado tu nombre. 19 No entregues á las bestias el alma de tu tórtola: y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos. 20 Mira al pacto: porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia. 21 No vuelva avergonzado el abatido: el afligido y el menesteroso alabarán tu nombre. 22 Levántate, oh Dios, aboga tu causa: acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día. 23 No olvides las voces de tus enemigos: el alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.
Salmo 75
1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: Cántico. ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; que cercano está tu nombre: cuenten tus maravillas. 2 Cuando yo tuviere tiempo, yo juzgaré rectamente. 3 Arruinábase la tierra y sus moradores: yo sostengo sus columnas. (Selah.) 4 Dije á los insensatos: No os infatuéis; y á los impíos: No levantéis el cuerno: 5 No levantéis en alto vuestro cuerno; no habléis con cerviz erguida. 6 Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto [viene] el ensalzamiento. 7 Mas Dios es el juez: á éste abate, y á aquél ensalza. 8 Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, lleno de mistura; y él derrama del mismo: ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra. 9 Mas yo anunciaré siempre, cantaré alabanzas al Dios de Jacob. 10 Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: los cuernos del justo serán ensalzados.
Romanos 4 RV1909
Romanos 4
1 ¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre según la carne? 2 Que si Abraham fué justificado por la obras, tiene de qué gloriarse; mas no para con Dios. 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y le fué atribuído á justicia. 4 Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda. 5 Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia. 6 Como también David dice ser bienaventurado el hombre al cual Dios atribuye justicia sin obras, 7 [Diciendo]: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. 8 Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado. 9 ¿Es pues esta bienaventuranza [solamente] en la circuncisión, ó también en la incircuncisión? porque decimos que á Abraham fué contada la fe por justicia. 10 ¿Cómo pues [le] fué contada? ¿en la circuncisión, ó en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. 11 Y recibió la circuncisión por señal, por sello de la justicia de la fe que tuvo en la incircuncisión: para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, para que también á ellos les sea contado por justicia; 12 Y padre de la circuncisión, no solamente á los que son de la circuncisión, mas también á los que siguen las pisadas de la fe que fué en nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. 13 Porque no por la ley fué [dada] la promesa á Abraham ó á su simiente, que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana es la fe, y anulada es la promesa. 15 Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay transgresión. 16 Por tanto [es] por la fe, para que [sea] por gracia; para que la promesa sea firme á toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros, 17 (Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto) delante de Dios, al cual creyó; el cual da vida á los muertos, y llama las cosas que no son, como las que son. 18 El creyó en esperanza contra esperanza, para venir á ser padre de muchas gentes, conforme á lo que [le] había sido dicho: Así será tu simiente. 19 Y no se enflaqueció en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto (siendo ya de casi cien años), ni la matriz muerta de Sara; 20 Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fué esforzado en fe, dando gloria á Dios, 21 Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también poderoso para hacerlo. 22 Por lo cual también le fué atribuído á justicia. 23 Y no solamente por él fué escrito que le haya sido imputado; 24 Sino también por nosotros, á quienes será imputado, [esto es], á los que creemos en el que levantó de los muertos á Jesús Señor nuestro, 25 El cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación.