Día 220 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 138–140 (139–141); 1 Corintios 3
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 138–140 (139–141) RV1909
Salmo 139
1 Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos. 4 Pues aun no está la palabra en mi lengua, [y] he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5 Detrás y delante me guarneciste, y sobre mí pusiste tu mano. 6 Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; alta es, no puedo comprenderla. 7 ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia? 8 Si subiere á los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. 9 Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, 10 Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. 11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí. 12 Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo [te son] las tinieblas que la luz. 13 Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. 14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho. 15 No fué encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fuí formado, [y] compaginado en lo más bajo de la tierra. 16 Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin [faltar] una de ellas. 17 Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas! 18 Si los cuento, multiplícanse más que la arena: despierto, y aun estoy contigo. 19 De cierto, oh Dios, matarás al impío; apartaos pues de mí, hombres sanguinarios. 20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti: tus enemigos toman en vano [tu nombre]. 21 ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, y me conmuevo contra tus enemigos? 22 Aborrézcolos con perfecto odio; téngolos por enemigos. 23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
Salmo 140
1 Al Músico principal: Salmo de David. LÍBRAME, oh Jehová, de hombre malo: guárdame de hombre violento; 2 Los cuales maquinan males en el corazón, cada día urden contiendas. 3 Aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.) 4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, presérvame del hombre injurioso; que han pensado de trastornar mis pasos. 5 Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto á la senda; me han puesto lazos. (Selah.) 6 He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos. 7 Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas. 8 No des, oh Jehová, al impío sus deseos; no saques adelante su pensamiento, [que no] se ensoberbezca. (Selah.) 9 En cuanto á los que por todas partes me rodean, la maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza. 10 Caerán sobre ellos brasas; [Dios] los hará caer en el fuego, en profundos hoyos de donde no salgan. 11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra: el mal cazará al hombre injusto para derribarle. 12 Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos. 13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.
Salmo 141
1 Salmo de David. JEHOVÁ, á ti he clamado: apresúrate á mí; escucha mi voz, cuando te invocare. 2 Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde. 3 Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: guarda la puerta de mis labios. 4 No dejes se incline mi corazón á cosa mala, á hacer obras impías con los que obran iniquidad, y no coma yo de sus deleites. 5 Que el justo me castigue, [será] un favor, y que me reprenda [será] un excelente bálsamo [que] no me herirá la cabeza: así que aun mi oración [tendrán] en sus calamidades. 6 Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, y oirán mis palabras, que son suaves. 7 Como quien hiende y rompe la tierra, son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura. 8 Por tanto á ti, oh Jehová Señor, [miran] mis ojos: en ti he confiado, no desampares mi alma. 9 Guárdame de los lazos que me han tendido, y de los armadijos de los que obran iniquidad. 10 Caigan los impíos á una en sus redes, mientras yo pasaré adelante.
1 Corintios 3 RV1909
1 Corintios 3
1 DE manera que yo, hermanos, no pude hablaros como á espirituales, sino como á carnales, como á niños en Cristo. 2 Os dí á beber leche, y no vianda: porque aun no podíais, ni aun podéis ahora; 3 Porque todavía sois carnales: pues habiendo entre vosotros celos, y contiendas, y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 4 Porque diciendo el uno: Yo cierto soy de Pablo; y el otro: Yo de Apolos; ¿no sois carnales? 5 ¿Qué pues es Pablo? ¿y qué es Apolos? Ministros por los cuales habéis creído; y [eso] según que á cada uno ha concedido el Señor. 6 Yo planté, Apolos regó: mas Dios ha dado el crecimiento. 7 Así que, ni el que planta es algo, ni el que riega; sino Dios, que da el crecimiento. 8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme á su labor. 9 Porque nosotros, coadjutores somos de Dios; y vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois. 10 Conforme á la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; 13 La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: él empero será salvo, mas así como por fuego. 16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 17 Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 18 Nadie se engañe á sí mismo: si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase simple, para ser sabio. 19 Porque la sabiduría de este mundo es necedad para con Dios; pues escrito está: El que prende á los sabios en la astucia de ellos. 20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. 21 Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro; 22 Sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea los por venir; todo es vuestro; 23 Y vosotros de Cristo; y Cristo de Dios.