Día 231 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishJob 20–22; 1 Corintios 11
Job 20–22 RV1909
Job 20
1 Y RESPONDIÓ Sophar Naamathita, y dijo: 2 Por cierto mis pensamientos me hacen responder, y por tanto me apresuro. 3 La reprensión de mi censura he oído, y háceme responder el espíritu de mi inteligencia. 4 ¿No sabes esto que fué siempre, desde el tiempo que fué puesto el hombre sobre la tierra, 5 Que la alegría de los impíos es breve, y el gozo del hipócrita por un momento? 6 Si subiere su altivez hasta el cielo, y su cabeza tocare en las nubes, 7 Con su estiércol perecerá para siempre: los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es de él? 8 Como sueño volará, y no será hallado: y disiparáse como visión nocturna. 9 El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; ni su lugar le echará más de ver. 10 Sus hijos pobres andarán rogando; y sus manos tornarán lo que él robó. 11 Sus huesos están llenos de sus mocedades, y con él serán sepultados en el polvo. 12 Si el mal se endulzó en su boca, si lo ocultaba debajo de su lengua; 13 Si le parecía bien, y no lo dejaba, mas antes lo detenía entre su paladar; 14 Su comida se mudará en sus entrañas, hiel de áspides será dentro de él. 15 Devoró riquezas, mas vomitarálas; de su vientre las sacará Dios. 16 Veneno de áspides chupará; matarálo lengua de víbora. 17 No verá los arroyos, los ríos, los torrentes de miel y de manteca. 18 Restituirá el trabajo conforme á la hacienda que tomó; y no tragará, ni gozará. 19 Por cuanto quebrantó y desamparó á los pobres, robó casas, y no las edificó; 20 Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, ni salvará nada de lo que codiciaba. 21 No quedó nada que no comiese: por tanto su bien no será durable. 22 Cuando fuere lleno su bastimento, tendrá angustia: las manos todas de los malvados vendrán sobre él. 23 Cuando se pusiere á henchir su vientre, [Dios] enviará sobre él el furor de su ira, y harála llover sobre él y sobre su comida. 24 Huirá de las armas de hierro, y el arco de acero le atravesará. 25 Desenvainará y sacará [saeta] de su aljaba, y relumbrante pasará por su hiel: sobre él vendrán terrores. 26 Todas tinieblas están guardadas para sus secretos: fuego no soplado lo devorará; su sucesor será quebrantado en su tienda. 27 Los cielos descubrirán su iniquidad, y la tierra se levantará contra él. 28 Los renuevos de su casa serán trasportados; serán derramados en el día de su furor. 29 Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra.
Job 21
1 Y RESPONDIÓ Job, y dijo: 2 Oid atentamente mi palabra, y sea esto vuestros consuelos. 3 Soportadme, y yo hablaré; y después que hubiere hablado, escarneced. 4 ¿Hablo yo á algún hombre? y ¿por qué no se ha de angustiar mi espíritu? 5 Miradme, y espantaos, y poned la mano sobre la boca. 6 Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro, y toma temblor mi carne. 7 ¿Por qué viven los impíos, y se envejecen, y aun crecen en riquezas? 8 Su simiente con ellos, compuesta delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos. 9 Sus casas seguras de temor, ni hay azote de Dios sobre ellos. 10 Sus vacas conciben, no abortan; paren sus vacas, y no malogran su cría. 11 Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando. 12 Al son de tamboril y de cítara saltan, y se huelgan al son del órgano. 13 Gastan sus días en bien, y en un momento descienden á la sepultura. 14 Dicen pues á Dios: Apártate de nosotros, que no queremos el conocimiento de tus caminos. 15 ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿y de qué nos aprovechará que oremos á él? 16 He aquí que su bien no está en manos de ellos: el consejo de los impíos lejos esté de mí. 17 ¡Oh cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, [y Dios] en su ira les reparte dolores! 18 Serán como la paja delante del viento, y como el tamo que arrebata el torbellino. 19 Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca. 20 Verán sus ojos su quebranto, y beberá de la ira del Todopoderoso. 21 Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí, siendo cortado el número de sus meses? 22 ¿Enseñará alguien á Dios sabiduría, juzgando él á los que están elevados? 23 Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico. 24 Sus colodras están llenas de leche, y sus huesos serán regados de tuétano. 25 Y estotro morirá en amargura de ánimo, y no habiendo comido jamás con gusto. 26 Igualmente yacerán ellos en el polvo, y gusanos los cubrirán. 27 He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, y las imaginaciones que contra mí forjáis. 28 Porque decís: ¿Qué es de la casa del príncipe, y qué de la tienda de las moradas de los impíos? 29 ¿No habéis preguntado á los que pasan por los caminos, por cuyas señas no negaréis, 30 Que el malo es reservado para el día de la destrucción? Presentados serán en el día de las iras. 31 ¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago? 32 Porque llevado será él á los sepulcros, y en el montón permanecerá. 33 Los terrones del valle le serán dulces; y tras de él será llevado todo hombre, y antes de él [han ido] innumerables. 34 ¿Cómo pues me consoláis en vano, viniendo á parar vuestras respuestas en falacia?
Job 22
1 Y RESPONDIÓ Eliphaz Temanita, y dijo: 2 ¿Traerá el hombre provecho á Dios, porque el sabio sea provechoso á sí mismo? 3 ¿Tiene su contentamiento el Omnipotente en que tú seas justificado, ó provecho de que tú hagas perfectos tus caminos? 4 ¿Castigaráte acaso, ó vendrá contigo á juicio porque te teme? 5 Por cierto tu malicia es grande, y tus maldades no tienen fin. 6 Porque sacaste prenda á tus hermanos sin causa, é hiciste desnudar las ropas de los desnudos. 7 No diste de beber agua al cansado, y detuviste el pan al hambriento. 8 Empero el hombre pudiente tuvo la tierra; y habitó en ella el distinguido. 9 Las viudas enviaste vacías, y los brazos de los huérfanos fueron quebrados. 10 Por tanto hay lazos alrededor de ti, y te turba espanto repentino; 11 O tinieblas, porque no veas; y abundancia de agua te cubre. 12 ¿No está Dios en la altura de los cielos? Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están. 13 ¿Y dirás tú: Qué sabe Dios? ¿cómo juzgará por medio de la oscuridad? 14 Las nubes son su escondedero, y no ve; y por el circuito del cielo se pasea. 15 ¿Quieres tú guardar la senda antigua, que pisaron los hombres perversos? 16 Los cuales fueron cortados antes de tiempo, cuyo fundamento fué como un río derramado: 17 Que decían á Dios: Apártate de nosotros. ¿Y qué les había hecho el Omnipotente? 18 Habíales él henchido sus casas de bienes. Sea empero el consejo de ellos lejos de mí. 19 Verán los justos y se gozarán; y el inocente los escarnecerá, [diciendo]: 20 Fué cortada nuestra sustancia, habiendo consumido el fuego el resto de ellos. 21 Amístate ahora con él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien. 22 Toma ahora la ley de su boca, y pon sus palabras en tu corazón. 23 Si te tornares al Omnipotente, serás edificado; alejarás de tu tienda la aflicción; 24 Y tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de Ophir; 25 Y el Todopoderoso será tu defensa, y tendrás plata á montones. 26 Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás á Dios tu rostro. 27 Orarás á él, y él te oirá; y tú pagarás tus votos. 28 Determinarás asimismo una cosa, y serte ha firme; y sobre tus caminos resplandecerá luz. 29 Cuando fueren abatidos, dirás tú: Ensalzamiento [habrá]: y [Dios] salvará al humilde de ojos. 30 El libertará la isla del inocente; y por la limpieza de tus manos será librada.
1 Corintios 11 RV1909
1 Corintios 11
1 SED imitadores de mí, así como yo de Cristo. 2 Y os alabo, hermanos, que en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones [mías], de la manera que os enseñé. 3 Mas quiero que sepáis, que Cristo es la cabeza de todo varón; y el varón es la cabeza de la mujer; y Dios la cabeza de Cristo. 4 Todo varón que ora ó profetiza cubierta la cabeza, afrenta su cabeza. 5 Mas toda mujer que ora ó profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se rayese. 6 Porque si la mujer no se cubre, trasquílese también: y si es deshonesto á la mujer trasquilarse ó raerse, cúbrase. 7 Porque el varón no ha de cubrir la cabeza, porque es imagen y gloria de Dios: mas la mujer es gloria del varón. 8 Porque el varón no es de la mujer, sino la mujer del varón. 9 Porque tampoco el varón fué criado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10 Por lo cual, la mujer debe tener [señal de] potestad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. 11 Mas ni el varón sin la mujer, ni la mujer sin el varón, en el Señor. 12 Porque como la mujer es del varón, así también el varón es por la mujer: empero todo de Dios. 13 Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto orar la mujer á Dios no cubierta? 14 La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello? 15 Por el contrario, á la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 16 Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios. 17 Esto empero os denuncio, que no alabo, que no por mejor sino por peor os juntáis. 18 Porque lo primero, cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo. 19 Porque preciso es que haya entre vosotros aun herejías, para que los que son probados se manifiesten entre vosotros. 20 Cuando pues os juntáis en uno, [esto] no es comer la cena del Señor: 21 Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado. 22 Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿ó menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis á los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿os alabaré? En esto no os alabo. 23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fué entregado, tomó pan; 24 Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo [tomó] también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga. 27 De manera que, cualquiera que comiere este pan ó bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa. 29 Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen. 31 Que si nos examinásemos á nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados. 32 Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 33 Así, que, hermanos míos, cuando os juntáis á comer, esperaos unos á otros. 34 Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, porque no os juntéis para juicio. Las demás cosas ordenaré cuando llegare.