Día 232 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishJob 23–25; 1 Corintios 12
Job 23–25 RV1909
Job 23
1 Y RESPONDIÓ Job, y dijo: 2 Hoy también hablaré con amargura; que es más grave mi llaga que mi gemido. 3 ¡Quién me diera el saber dónde hallar á Dios! yo iría hasta su silla. 4 Ordenaría juicio delante de él, y henchiría mi boca de argumentos. 5 Yo sabría lo que él me respondería, y entendería lo que me dijese. 6 ¿Pleitearía conmigo con grandeza de fuerza? No: antes él la pondría en mí. 7 Allí el justo razonaría con él: y escaparía para siempre de mi juez. 8 He aquí yo iré al oriente, y no lo [hallaré]; y al occidente, y no lo percibiré: 9 Si al norte él obrare, yo no lo veré; al mediodía se esconderá, y no lo veré. 10 Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro. 11 Mis pies tomaron su rastro; guardé su camino, y no me aparté. 12 Del mandamiento de sus labios nunca me separé; guardé las palabras de su boca más que mi comida. 13 Empero si él [se determina] en una cosa, ¿quién lo apartará? Su alma deseó, é hizo. 14 El pues acabará lo que ha determinado de mí: y muchas cosas como estas hay en él. 15 Por lo cual yo me espanto en su presencia: consideraré, y temerélo. 16 Dios ha enervado mi corazón, y hame turbado el Omnipotente. 17 ¿Por qué no fuí yo cortado delante de las tinieblas, y cubrió con oscuridad mi rostro?
Job 24
1 PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días? 2 Traspasan los términos, roban los ganados, y apaciéntanlos. 3 Llévanse el asno de los huérfanos; prenden el buey de la viuda. 4 Hacen apartar del camino á los menesterosos: y todos los pobres de la tierra se esconden. 5 He aquí, como asnos monteses en el desierto, salen á su obra madrugando para robar; el desierto es mantenimiento de sus hijos. 6 En el campo siegan su pasto, y los impíos vendimian la viña [ajena]. 7 Al desnudo hacen dormir sin ropa, y que en el frío no tenga cobertura. 8 Con las avenidas de los montes se mojan, y abrazan las peñas sin tener abrigo. 9 Quitan el pecho á los huérfanos, y de sobre el pobre toman la prenda. 10 Al desnudo hacen andar sin vestido, y á los hambrientos quitan los hacecillos. 11 De dentro de sus paredes exprimen el aceite, pisan los lagares, y mueren de sed. 12 De la ciudad gimen los hombres, y claman las almas de los heridos de muerte: mas Dios no puso estorbo. 13 Ellos son los que, rebeldes á la luz, nunca conocieron sus caminos, ni estuvieron en sus veredas. 14 A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como ladrón. 15 El ojo del adúltero está aguardando la noche, diciendo: No me verá nadie: y esconde su rostro. 16 En las tinieblas minan las casas, que de día para sí señalaron; no conocen la luz. 17 Porque la mañana es á todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores de sombra de muerte [los toman]. 18 Son instables más que la superficie de las aguas; su porción es maldita en la tierra; no andarán por el camino de las viñas. 19 La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; y el sepulcro á los pecadores. 20 Olvidaráse de ellos el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura; nunca más habrá de ellos memoria, y como un árbol serán los impíos quebrantados. 21 A la mujer estéril que no paría, afligió; y á la viuda nunca hizo bien. 22 Mas á los fuertes adelantó con su poder: levantóse, y no se da por segura la vida. 23 Le dieron á crédito, y se afirmó: sus ojos están sobre los caminos de ellos. 24 Fueron ensalzados por un poco, mas desaparecen, y son abatidos como cada cual: serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas. 25 Y si no, ¿quién me desmentirá ahora, ó reducirá á nada mis palabras?
Job 25
1 Y RESPONDIÓ Bildad Suhita, y dijo: 2 El señorío y el temor están con él: él hace paz en sus alturas. 3 ¿Tienen sus ejércitos número? ¿y sobre quién no está su luz? 4 ¿Cómo pues se justificará el hombre con Dios? ¿y cómo será limpio el que nace de mujer? 5 He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos: 6 ¿Cuánto menos el hombre que es un gusano, y el hijo de hombre, [también] gusano?
1 Corintios 12 RV1909
1 Corintios 12
1 Y ACERCA de los [dones] espirituales, no quiero, hermanos, que ignoréis. 2 Sabéis que cuando erais Gentiles, ibais, como erais llevados, á los ídolos mudos. 3 Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama anatema á Jesús; y nadie puede llamar á Jesús Señor, sino por Espíritu Santo. 4 Empero hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu [es]. 5 Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor [es]. 6 Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. 7 Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque á la verdad, á éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; á otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 A otro, fe por el mismo Espíritu; y á otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu; 10 A otro, operaciones de milagros; y á otro, profecía; y á otro, discreción de espíritus; y á otro, géneros de lenguas; y á otro, interpretación de lenguas. 11 Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente á cada uno como quiere. 12 Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo. 13 Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. 14 Pues ni tampoco el cuerpo es un miembro, sino muchos. 15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo? 16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? 18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como quiso. 19 Que si todos fueran un miembro, ¿dónde estuviera el cuerpo? 20 Mas ahora muchos miembros son á la verdad, empero un cuerpo. 21 Ni el ojo puede decir á la mano: No te he menester: ni asimismo la cabeza á los pies: No tengo necesidad de vosotros. 22 Antes, mucho más los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son necesarios; 23 Y á aquellos del cuerpo que estimamos ser más viles, á éstos vestimos más honrosamente; y los que en nosotros son menos honestos, tienen más compostura. 24 Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad: mas Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba; 25 Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros. 26 Por manera que si un miembro padece, todos los miembros á una se duelen; y si un miembro es honrado, todos los miembros á una se gozan. 27 Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte. 28 Y á unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos doctores? ¿todos facultades? 30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? 31 Empero procurad los mejores dones: mas aun yo os muestro un camino más excelente.