Día 237 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishJob 38–40
Job 38–40 RV1909
Job 38
1 Y RESPONDIÓ Jehová á Job desde un torbellino, y dijo: 2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría? 3 Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú. 4 ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? házme[lo] saber, si tienes inteligencia. 5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿ó quién extendió sobre ella cordel? 6 ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿ó quién puso su piedra angular, 7 Cuando las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios? 8 ¿Quién encerró con puertas la mar, cuando se derramaba por fuera [como] saliendo de madre; 9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad. 10 Y establecí sobre ella mi decreto, y le puse puertas y cerrojo, 11 Y dije: Hasta aquí vendrás, y no pasarás adelante, y ahí parará la hinchazón de tus ondas? 12 ¿Has tú mandado á la mañana en tus días? ¿has mostrado al alba su lugar, 13 Para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos? 14 Trasmúdase como lodo bajo de sello, y viene á estar como [con] vestidura: 15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado. 16 ¿Has entrado tú hasta los profundos de la mar, y has andado escudriñando el abismo? 17 ¿Hante sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte? 18 ¿Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto. 19 ¿Por dónde va el camino á la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas? 20 ¿Si llevarás tú [ambas cosas] á sus términos, y entenderás las sendas de su casa? 21 ¿Sabíaslo tú porque hubieses ya nacido, ó [porque es] grande el número de tus días? 22 ¿Has tú entrado en los tesoros de la nieve, ó has visto los tesoros del granizo, 23 Lo cual tengo yo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla? 24 ¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra? 25 ¿Quién repartió conducto al turbión, y camino á los relámpagos y truenos, 26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 Para hartar la [tierra] desierta é inculta, y para hacer brotar la tierna hierba? 28 ¿Tiene la lluvia padre? ¿ó quién engendró las gotas del rocío? 29 ¿De qué vientre salió el hielo? y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? 30 Las aguas se endurecen á manera de piedra, y congélase la haz del abismo. 31 ¿Podrás tú impedir las delicias de las Pléyades, ó desatarás las ligaduras del Orión? 32 ¿Sacarás tú á su tiempo los signos de los cielos, ó guiarás el Arcturo con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿dispondrás tú de su potestad en la tierra? 34 ¿Alzarás tú á las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas? 35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿y diránte ellos: Henos aquí? 36 ¿Quién puso la sabiduría en el interior? ¿ó quién dió al entendimiento la inteligencia? 37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar, 38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros? 39 — 40 — 41 —
Job 39
1 ¿CAZARÁS tú la presa para el león? ¿y saciarás el hambre de los leoncillos, 2 Cuando están echados en las cuevas, ó se están en sus guaridas para acechar? 3 ¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus pollos claman á Dios, bullendo de un lado á otro por carecer de comida? 4 ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿ó miraste tú las ciervas cuando están pariendo? 5 ¿Contaste tú los meses de su preñez, y sabes el tiempo cuando han de parir? 6 Encórvanse, hacen salir sus hijos, pasan sus dolores. 7 Sus hijos están sanos, crecen con el pasto: salen y no vuelven á ellas. 8 ¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras? 9 Al cual yo puse casa en la soledad, y sus moradas en lugares estériles. 10 Búrlase de la multitud de la ciudad: no oye las voces del arriero. 11 Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando todo lo que está verde. 12 ¿Querrá el unicornio servirte á ti, ni quedar á tu pesebre? 13 ¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿labrará los valles en pos de ti? 14 ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, y le fiarás tu labor? 15 ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que [la] allegará en tu era? 16 ¿[Diste tú] hermosas alas al pavo real, ó alas y plumas al avestruz? 17 El cual desampara en la tierra sus huevos, y sobre el polvo los calienta, 18 Y olvídase de que los pisará el pie, y que los quebrará bestia del campo. 19 Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano: 20 Porque le privó Dios de sabiduría, y no le dió inteligencia. 21 Luego que se levanta en alto, búrlase del caballo y de su jinete. 22 ¿Diste tú al caballo la fortaleza? ¿vestiste tú su cerviz de relincho? 23 ¿Le intimidarás tú como á alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable: 24 Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, sale al encuentro de las armas: 25 Hace burla del espanto, y no teme, ni vuelve el rostro delante de la espada. 26 Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la pica: 27 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la bocina; 28 [Antes como] que dice entre los clarines: ¡Ea!, y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes, y la vocería. 29 ¿Vuela el gavilán por tu industria, y extiende hacia el mediodía sus alas? 30 ¿Se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido? Ella habita y está en la piedra, en la cumbre del peñasco y de la roca. Desde allí acecha la comida: sus ojos observan de muy lejos. Sus pollos chupan la sangre: y donde hubiere cadáveres, allí está. A más de eso respondió Jehová á Job, y dijo: ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto. Y respondió Job á Jehová, y dijo: He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Una vez hablé, y no responderé: aun dos veces, mas no tornaré á hablar.
Job 40
1 ENTONCES respondió Jehová á Job desde la oscuridad, y dijo: 2 Cíñete ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y explícame. 3 ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿me condenarás á mí, para justificarte á ti? 4 ¿Tienes tú brazo como Dios? ¿y tronarás tú con voz como él? 5 Atavíate ahora de majestad y de alteza: y vístete de honra y de hermosura. 6 Esparce furores de tu ira: y mira á todo soberbio, y abátelo. 7 Mira á todo soberbio, y humíllalo, y quebranta á los impíos en su asiento. 8 Encúbrelos á todos en el polvo, venda sus rostros en la oscuridad; 9 Y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra. 10 He aquí ahora behemoth, al cual yo hice contigo; hierba come como buey. 11 He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, y su fortaleza en el ombligo de su vientre. 12 Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus genitales son entretejidos. 13 Sus huesos son fuertes [como] bronce, y sus miembros como barras de hierro. 14 El es la cabeza de los caminos de Dios: el que lo hizo, puede hacer que su cuchillo á él se acerque. 15 Ciertamente los montes producen hierba para él: y toda bestia del campo retoza allá. 16 Echaráse debajo de las sombras, en lo oculto de las cañas, y de los lugares húmedos. 17 Los árboles sombríos lo cubren con su sombra; los sauces del arroyo lo cercan. 18 He aquí que él tomará el río sin inmutarse: y confíase que el Jordán pasará por su boca. 19 ¿Tomarálo alguno por sus ojos en armadijos, y horadará su nariz? 20 — 21 — 22 — 23 — 24 —