Día 247 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
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Proverbios 26–28 RV1909
Proverbios 26
1 COMO la nieve en el verano, y la lluvia en la siega, así conviene al necio la honra. 2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición sin causa nunca vendrá. 3 El látigo para el caballo, y el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio. 4 Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad, para que no seas tú también como él. 5 Responde al necio según su necedad, porque no se estime sabio en su opinión. 6 Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía algo por mano de un necio. 7 Alzar las piernas del cojo, así es el proverbio en la boca del necio. 8 Como quien liga la piedra en la honda, así [hace] el que al necio da honra. 9 Espinas hincadas en mano del embriagado, tal es el proverbio en la boca de los necios. 10 El grande cría todas las cosas; y da la paga al insensato, y la da á los transgresores. 11 Como perro que vuelve á su vómito, así el necio que repite su necedad. 12 ¿Has visto hombre sabio en su opinión? más esperanza hay del necio que de él. 13 Dice el perezoso: El león está en el camino; el león está en las calles. 14 Las puertas se revuelven en sus quicios: así el perezoso en su cama. 15 Esconde el perezoso su mano en el seno; cánsase de tornarla á su boca. 16 A su ver es el perezoso más sabio que siete que [le] den consejo. 17 El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, es [como] el que toma al perro por las orejas. 18 Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte, 19 Tal es el hombre que daña á su amigo, y dice: Ciertamente me chanceaba. 20 Sin leña se apaga el fuego: y donde no hay chismoso, cesa la contienda. 21 El carbón para brasas, y la leña para el fuego: y el hombre rencilloso para encender contienda. 22 Las palabras del chismoso parecen blandas; mas ellas entran hasta lo secreto del vientre. 23 [Como] escoria de plata echada sobre el tiesto, son los labios enardecidos y el corazón malo. 24 Otro parece en los labios el que aborrece; mas en su interior pone engaño. 25 Cuando hablare amigablemente, no le creas; porque siete abominaciones hay en su corazón. 26 Encúbrese el odio con disimulo; mas su malicia será descubierta en la congregación. 27 El que cavare sima, caerá en ella: y el que revuelva la piedra, á él volverá. 28 La falsa lengua atormenta al que aborrece: y la boca lisonjera hace resbaladero.
Proverbios 27
1 NO te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día. 2 Alábete el extraño, y no tu boca; el ajeno, y no tus labios. 3 Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas cosas. 4 Cruel es la ira, é impetuoso el furor; mas ¿quién parará delante de la envidia? 5 Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto. 6 Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece. 7 El alma harta huella el panal de miel; mas al alma hambrienta todo lo amargo es dulce. 8 Cual ave que se va de su nido, tal es el hombre que se va de su lugar. 9 El ungüento y el perfume alegran el corazón: y el amigo al hombre con el cordial consejo. 10 No dejes á tu amigo, ni al amigo de tu padre; ni entres en casa de tu hermano el día de tu aflicción: mejor es el vecino cerca que el hermano lejano. 11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me deshonrare. 12 El avisado ve el mal, [y] escóndese; [mas] los simples pasan, [y] llevan el daño. 13 Quítale su ropa al que fió al extraño; y [al que fió] á la extraña, tómale prenda. 14 El que bendice á su amigo en alta voz, madrugando de mañana, por maldición se le contará. 15 Gotera continua en tiempo de lluvia, y la mujer rencillosa, son semejantes: 16 El que pretende contenerla, arresta el viento: ó el aceite en su mano derecha. 17 Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo. 18 El que guarda la higuera, comerá su fruto; y el que guarda á su señor, será honrado. 19 Como un agua se parece á otra, así el corazón del hombre al otro. 20 El sepulcro y la perdición nunca se hartan: así los ojos del hombre nunca están satisfechos. 21 El crisol [prueba] la plata, y la hornaza el oro: y al hombre la boca del que lo alaba. 22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo á pisón majados, no se quitará de él su necedad. 23 Considera atentamente el aspecto de tus ovejas; pon tu corazón á tus rebaños: 24 Porque las riquezas no son para siempre; ¿y [será] la corona para perpetuas generaciones? 25 Saldrá la grama, aparecerá la hierba, y segaránse las hierbas de los montes. 26 Los corderos para tus vestidos, y los cabritos para el precio del campo: 27 Y abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, y para mantenimiento de tu casa, y para sustento de tus criadas.
Proverbios 28
1 HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo. 2 Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación. 3 El hombre pobre y robador de los pobres, es lluvia de avenida y sin pan. 4 Los que dejan la ley, alaban á los impíos: mas los que la guardan, contenderán con ellos. 5 Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas. 6 Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico. 7 El que guarda la ley es hijo prudente: mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre. 8 El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para que se dé á los pobres lo allega. 9 El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable. 10 El que hace errar á los rectos por el mal camino, él caerá en su misma sima: mas los perfectos heredarán el bien. 11 El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará. 12 Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; mas cuando los impíos son levantados, es buscado el hombre. 13 El que encubre sus pecados, no prosperará: mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia. 14 Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: mas el que endurece su corazón, caerá en mal. 15 León rugiente y oso hambriento, [es] el príncipe impío sobre el pueblo pobre. 16 El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: [mas] el que aborrece la avaricia, prolongará sus días. 17 El hombre que hace violencia con sangre de persona, huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá. 18 El que en integridad camina, será salvo; mas el de perversos caminos caerá en alguno. 19 El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los ociosos, se hartará de pobreza. 20 El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa. 21 Tener acepción de personas, no es bueno: hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. 22 Apresúrase á ser rico el hombre de mal ojo; y no conoce que le ha de venir pobreza. 23 El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua. 24 El que roba á su padre ó á su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destruidor. 25 El altivo de ánimo suscita contiendas: mas el que en Jehová confía, medrará. 26 El que confía en su corazón es necio; mas el que camina en sabiduría, será salvo. 27 El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones. 28 Cuando los impíos son levantados, esconderáse el hombre: mas cuando perecen, los justos se multiplican.